Infancia
Millones de niños sudaneses acumulan 484 días sin escuela tras dos años de guerra
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Millones de niños y niñas en Sudán llevan 484 días sin poder acudir a la escuela a causa del conflicto armado iniciado en abril de 2023, “uno de los cierres educativos más prolongados del mundo”, según alertó este jueves Save the Children.
Un análisis de la ONG, difundido antes del Día Internacional de la Educación, que se celebra este sábado, señala que más de 8 millones de menores, casi la mitad de los 17 millones de niños y niñas en edad escolar del país, han perdido casi dos años de aprendizaje, superando incluso los cierres más largos registrados durante la pandemia de la covid-19.
Save the Children advirtió de que, a diferencia de la pandemia, el aprendizaje a distancia “no es una alternativa real para la mayoría de la infancia sudanesa”, en un contexto de más de 1.000 días de combates que han destruido infraestructuras, desplazado a familias enteras y convertido escuelas en refugios improvisados. Muchas instalaciones educativas han resultado dañadas o permanecen cerradas, dejando a millones de menores “sin espacios seguros para aprender”.
Las regiones más afectadas son Darfur del Norte, donde solo el 3% de las más de 1.100 escuelas permanece abierta, y Kordofán Occidental, Darfur del Sur y Darfur Occidental, con tasas de funcionamiento del 15%, 13% y 27%, respectivamente. A esta situación se suma que numerosos docentes llevan “meses sin percibir salarios”, lo que está provocando el abandono de la profesión y un “grave deterioro del sistema educativo”.
“La educación en emergencias salva vidas”, subrayó la organización, al recordar que la escuela “protege a los niños y niñas frente a la violencia, el abuso, la explotación, el matrimonio infantil y el reclutamiento por grupos armados”. Sin una financiación inmediata para pagar y formar al profesorado, rehabilitar escuelas y garantizar material educativo básico, Save the Children alertó del riesgo de “un colapso total del sistema”.
La directora ejecutiva de Save the Children International, Inger Ashing, que ha visitado recientemente centros educativos y espacios de aprendizaje en Port Sudán, Nilo River y Jartum, afirmó que “la educación no es un lujo para la infancia; es un salvavidas que ofrece seguridad, estabilidad y esperanza”. Ashing reclamó “más recursos para ampliar la respuesta educativa” y cerrar las brechas de aprendizaje, advirtiendo de que “si no se actúa ahora, una generación entera crecerá sin oportunidades”.
Save the Children trabaja en Sudán desde 1983 y actualmente desarrolla programas de educación inclusiva en nueve de los 18 estados del país, apoyando a más de 400 escuelas con rehabilitación de instalaciones, suministro de material, comidas escolares y formación e incentivos para el profesorado, además de apoyo psicosocial a la infancia afectada por el conflicto.
(SERVIMEDIA)
22 Ene 2026
RIM/clc


