Ciencia

Los neandertales planeaban cazas organizadas de elefantes que recorrían hasta 300 kilómetros por Europa

- Según el análisis de dientes prehistóricos de varios paquidermos que vivieron en la Edad de Hielo

MADRID
SERVIMEDIA

Los elefantes de colmillos rectos viajaban hasta 300 kilómetros a través de Europa durante la Edad de Hielo antes de ser cazados de forma organizada por neandertales.

Así se desprende del análisis de dientes prehistóricos de esa especie de elefante, realizado por un equipo internacional de investigadores de Alemania, Estados Unidos, Italia y Países Bajos, y publicado en la revista ‘Science Advances’.

Neumark-Nord (noreste de Alemania) fue un paisaje lacustre durante el último período interglacial. Es rico en hallazgos arqueológicos descubiertos durante la extracción de lignito.

El área en Sajonia-Anhalt resulta ser uno de los yacimientos paleontológicos europeos más importantes para el elefante europeo de colmillos rectos, (‘Palaeoloxodon antiquus’).

Allí se han encontrado restos fósiles de más de 70 elefantes, animales que alguna vez fueron cazados en esta región por neandertales. Debido a esta cantidad inusualmente grande de hallazgos, el yacimiento ofrece una perspectiva única sobre la relación entre estos enormes animales y los humanos del Pleistoceno.

ISÓTOPOS

Un equipo de investigación internacional ha examinado con mayor detalle los dientes de cuatro de esos elefantes. Mediante un enfoque innovador que combina el análisis de isótopos (carbono, oxígeno y estroncio) y proteínas (paleoproteómica), los científicos reconstruyeron el comportamiento migratorio, la dieta e incluso el sexo de varios individuos.

Los análisis de isótopos de estroncio a lo largo de la dirección de crecimiento de los molares mostraron que los elefantes habían pasado varios años en diferentes regiones de Europa.

Los datos fueron recopilados en Fráncfort (Alemania) por Elena Armaroli y Federico Lugli bajo la supervisión del profesor Wolfgang Müller, uno de los directores del Centro de Investigación de Isótopos y Elementos de Fráncfort de la Universidad Goethe. Los análisis de isótopos de carbono y oxígeno se realizaron en el Instituto Max Planck de Química en Maguncia.

"Gracias a los análisis de isótopos, podemos rastrear los movimientos de los elefantes casi como si tuviéramos un diario de viaje que se ha conservado en sus dientes durante más de cien mil años", apunta Armaroli, actualmente investigadora postdoctoral en la Universidad de Módena y Reggio Emilia (Italia).

Lugli subraya: “Algunos de los elefantes que estudiamos no se limitaban a una sola zona. Sus dientes demuestran que recorrían distancias muy largas -hasta 300 kilómetros- antes de llegar a lo que hoy es Neumark-Nord. Esto nos permite reconstruir sus territorios y comprender cómo estos animales utilizaban el paisaje”.

El equipo de investigación también identificó el sexo de los cuatro elefantes: tres machos y, muy probablemente, una hembra. Dos de los machos presentan firmas isotópicas que difieren significativamente de las esperadas para las rocas locales de la zona de Neumark-Nord. Esto sugiere que los machos, al igual que los elefantes modernos, ocupaban territorios más extensos que las hembras.

“La concentración de restos y el perfil isotópico de los animales sugieren que los neandertales no mataban a los elefantes simplemente cuando se presentaba una oportunidad favorable. Todo apunta a una caza organizada en la que incluso presas tan enormes podían ser cazadas deliberadamente. Para ello, los neandertales debían conocer bien el terreno, cooperar y planificar”, indica Armaroli.

CAZADORES ACTIVOS

Por otro lado, el estudio recalca que los neandertales eran recolectores y cazadores activos que operaban en un rico ecosistema ribereño como Neumark-Nord.

El yacimiento aporta evidencia de que despiezaban sistemáticamente cadáveres de animales en distintos lugares y extraían grasa de grandes mamíferos a gran escala. También consumían alimentos vegetales, como avellanas y bellotas.

“Lo que vemos en Neumark-Nord no es una imagen de mera supervivencia, sino de una población que comprendía su entorno e interactuaba con él de forma activa y compleja durante un período de al menos 2.500 años”, afirma Sabine Gaudzinski-Windheuser, profesora de arqueología prehistórica y protohistórica en la Universidad Universidad Johannes Gutenberg (Alemania).

(SERVIMEDIA)
18 Mar 2026
MGR/clc