Salud
Los niños que comen verdura cada día y pescado al menos dos veces por semana tienen mejor salud mental
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Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) revela que el consumo diario de verduras y comer pescado al menos dos veces por semana influye de forma positiva en la salud mental de los menores de entre 8 y 12 años.
Este trabajo, realizado por investigadores del grupo ImFINE de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de la Politécnica, viene a demostrar lo que la evidencia científica lleva años aseverando de forma general: que una buena dieta está vinculada con la mejor calidad de vida en los niños.
Teniendo en cuenta el 'Kidscreen', cuestionario estandarizado en los países de la Unión Europea como herramienta para valorar la calidad de vida en la infancia en términos de su bienestar físico, mental y social, el estudio se centró en responder a una pregunta: ¿Puede el consumo de verduras y pescado tener algún tipo de influencia en la salud mental de los menores?
La investigación fue desarrollada entre 2020 y 2023 en Madrid en base al seguimiento de 771 niños de entre 8 y 12 años. Según la investigadora del grupo ImFINE, Alicia Portals-Riomao, "el objetivo principal fue analizar si dos hábitos dietéticos sencillos y fácilmente comunicables, consumir verduras al menos dos veces al día y pescado dos o tres veces por semana, se asocian con un menor riesgo de baja calidad de vida relacionada con la salud en escolares".
"Los resultados muestran que tanto el consumo frecuente de verduras como el de pescado se asocian de forma independiente con una menor probabilidad de bajo bienestar emocional en escolares. En concreto, los niños que consumían verduras al menos dos veces al día o pescado dos-tres veces por semana presentaron menor riesgo de baja calidad de vida relacionada con la salud”, añadió el doctor Augusto G. Zapico, profesor titular del Departamento de Salud y Rendimiento Humano e Investigador Principal del Estudio. “El efecto conjunto de pescado y verduras fue positivo, aunque no estrictamente aditivo, lo que sugiere la influencia de múltiples factores en la salud emocional infantil”, explicó.
El estudio, publicado recientemente en la revista internacional 'Children', demuestra así mismo que acciones dietéticas concretas y fácilmente trasladables a entornos escolares y familiares pueden contribuir a mejorar el bienestar emocional de la población infantil.
La investigación también evidencia que la actividad física es un elemento protector de la salud emocional al tiempo que el sedentarismo y la exposición a las pantallas inciden de forma "perjudicial" en la salud emocional de los menores.
“La investigación aporta evidencia útil para el diseño de programas de salud pública, políticas educativas y estrategias de promoción de hábitos saludables en población infantil, especialmente desde una perspectiva de equidad social”, concluyeron los investigadores.
(SERVIMEDIA)
06 Abr 2026
MAG/clc


