Europa

Nueve de cada diez empresas creadas con el apoyo de Cepes y el Fondo Social Europeo desde 2016 seguían activas en 2025

- Testimonios visibilizan que el Fondo Social Europeo es el rostro más humano de la UE

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesEconomiaSocialFondosEuropeos

MADRID
SERVIMEDIA

La Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes) ayudó a constituir 2.238 compañías de economía social gracias a proyectos impulsados con el Fondo Social Europeo entre los años 2016 y 2023, de las que 1.990 seguían activas en 2025, es decir, el 88,92% del total. Además, en ese período, 1.040 empresas recibieron apoyo para reforzar su fase de crecimiento y consolidación.

Así se desprende de los datos ofrecidos por el presidente de Cepes, Juan Antonio Pedreño, durante el diálogo 'El poder de cohesión de la Economía Social’, el quinto de la serie #HistoriasdeCohesión que Servimedia está organizando para hablar sobre la Política de Cohesión de la Comisión Europea y analizar en qué proyectos se han invertido estas ayudas comunitarias para el desarrollo económico y social de España.

Pero en esta mesa no solo se ofrecieron datos y opiniones de expertos, sino que se visibilizó, con testimonios en primera persona, que el rostro más humano de la Unión Europea se refleja, especialmente, en el Fondo Social Europeo, un instrumento que favorece la cohesión territorial y social, con oportunidades de vida y empleo para quienes tienen más dificultades de inclusión, al tiempo que contribuye a fijar población en la ‘España vaciada’.

De este modo, la gerente de la Asociación de Sociedades Laborales de Euskadi (ASLE), Jone Nolte, destacó la importancia de analizar el impacto no solo en lo “macro” del Fondo Social Europeo, sino también de lo “micro”, lo que se refleja en la economía social, un tejido productivo de gran importancia en España y, en particular, en el País Vasco. Como ejemplo, señaló que las sociedades laborales y las cooperativas representan el 7% del empleo en Euskadi, es decir, unos 62.000 puestos de trabajo que, de contabilizar a toda la economía social, totalizarían el 10% del empleo.

Pese a la posición de liderazgo de dicha comunidad autónoma y de España en su conjunto en el marco europeo, Nolte dijo que “somos ambiciosos y queremos incrementar” el porcentaje. “Queremos que sea, como mínimo, el 15% del PIB, que creo que es una cifra ambiciosa pero accesible. Para eso necesitamos apoyo”, retó, citando la relevancia, precisamente, del Fondo Social Europeo.

Se detuvo en una particularidad del País Vasco, que es el peso del trabajo asociado, con un fuerte componente “muy industrial”, como también sucede en el caso de los centros especiales de empleo.

“Una empresa es un legado que vamos pasando de generación en generación, para que haya personas que durante un tiempo estén trabajando, pero que ese trabajo que fortalece el proyecto empresarial quede al servicio de otras personas que se incorporen al mercado laboral”, disertó. También dijo que solo el año pasado, se ayudó desde la asociación que preside a 150 personas a incorporarse como socias a un empleo en sociedades laborales.

Al respecto, Nolte resaltó la labor que realizan de acompañamiento a las empresas en el momento de nacer, de crecer y de perdurar en el tiempo, lo que ejecutan con proyectos apoyados en esos fondos europeos. “Tan importante como crear una empresa es también mantenerla y hacerla crecer, consolidarse”, aseveró.

RURALIDAD EXTREMA

Por su parte, el director de las Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, Juan Miguel del Real, apuntó que si Euskadi se caracteriza por su industrialización, la región castellanomanchega se define por su “ruralidad extrema”, con un sector agroalimentario que representa el 18% del producto interior bruto (PIB), con “un riesgo de despoblación muy importante”.

Asimismo, mostró su inquietud por la falta de relevo generacional en el campo y exhibió la economía social como una de las soluciones, por cuanto supone una herramienta de “fijación de población” y creación de empleo, gracias a al Fondo Social Europeo, que implicó “un antes y un después”.

Dichos fondos, según relató, son fundamentales para contribuir a mejorar la competitividad y la formación de las empresas de economía social, que operan en una región con más de 900 municipios, de los que solo 12 tienen más de 30.000 habitantes.

Los aspectos que desarrollan desde los proyectos que su asociación pone en marcha para fortalecer a las empresas son, entre otros, el impulso de la digitalización, la innovación en productos y procesos y la formación. “Tenemos claro que cuando uno de nuestros problemas diagnosticados más importante, más estructural, es el relevo generacional, en el sector agrario, debemos seducir a los jóvenes para que se incorporen a la agricultura y que, una vez incorporados a la agricultura, se incorporen a las cooperativas”, resolvió.

IMPACTO EN ANDALUCÍA

Y de Euskadi y Castilla-La Mancha, a Andalucía, donde la mesa organizada por Servimedia visibilizó también el impacto del Fondo Social Europeo en esa región. Así, el director general de la Federación de Cooperativas de Trabajo Asociado de Andalucía (Faecta), Ismael Medina, presumió del crecimiento continuo de la economía social en su comunidad, con cifras “realmente espectaculares”, pues supone alrededor del 14% del PIB, unos 200.000 empleos y casi 6.000 empresas, de las que nueve de cada 10 son cooperativas.

Si bien reconoció que los datos de facturación de este tejido productivo pueden no estar al nivel de otras compañías, puso en valor el “impacto social” que dejan en las zonas en las que operan. Igualmente, incidió en el poder del Fondo Social Europeo, de los que se benefician desde 2017, poniendo como ejemplo que entre 2020 y 2023 se implementaron 334 proyectos empresariales en la región, con casi 800 puestos de trabajo. Se marcó como reto 500 proyectos empresariales y trasladó que, “si no fuera por estos fondos, sería casi imposible de llevar a cabo” iniciativas de impulso emprendedor en economía social, como el caso de la cooperativa D´Algas, al tiempo que se avanza en fijación de población en zonas rurales.

Precisamente, dicha cooperativa fue presentada por Sofía Tristancho, quien dijo que se dedica a la reutilización de algas para fabricar productos sostenibles. En su relato, rememoró que hubo quienes, ante lo innovador de la iniciativa, les aconsejaron que constituyeran una sociedad con ánimo de lucro, pero aclaró: “Para nosotros el, componente social era fundamental”.

Entre tanto, la directora de Estrategia de Generamés, Kautar Loukaini, manifestó que el citado proyecto nació con vocación de brindar “espacios dignos” a los jóvenes con especiales dificultades de inclusión, con itinerarios formativos y laborales, , pero también con una “contribución social” en asuntos como la “emergencia climática”, las migraciones por razones del cambio climático y “los deberes pendientes” en la apuesta por las energías renovables.

En su alocución, dijo que entre 200 y 300 personas han encontrado un “empleo de futuro” gracias a esta iniciativa. Pero, más allá, apuntó que el Perte de la Economía Social y de los Cuidados les ha dado la “oportunidad” de crear diferentes espacios, como una red estatal de colaboración entre diferentes entidades de todo el Estado que promueven la energía limpia, la economía circular y la inserción sociolaboral.

“El Perte nos ha proporcionado no solo la mejora de las condiciones de vida y del acceso al trabajo, sino que también nos ha permitido transferir conocimientos a diferentes entidades del resto del Estado y, además, aprender diferentes metodologías, procedimientos y perfiles profesionales que hemos podido incorporar”, profundizó.

Y, de la mano de una de las beneficiarias de este proyecto, se produjo el momento más emotivo del diálogo. Se trata de Lydie Lidjo, joven migrante originaria de Camerún que llegó a España tras una larga travesía caminando por África y un desplazamiento en patera.

Ahora, gracias a Generamés, trabaja en el ámbito del montaje de placas solares, una oportunidad que, según compartió, le ha cambiado la vida para “bien” y le permite estar “tranquila”, mientras ha hecho amigas y trata de salir adelante con el grueso de su familia todavía en su país de procedencia.

(SERVIMEDIA)
18 Ene 2026
DMM/mjg/mag