Religión

El obispo administrador de Ceuta destaca que "la sensación generalizada es que existe un abandono institucional"

MADRID
SERVIMEDIA

El obispo auxiliar de Sevilla Ramón Valdivia, que ejerce como administrador apostólico a la espera de que el Papa nombre prelado para la diócesis de Cádiz-Ceuta, subraya que en la ciudad autónoma "la sensación generalizada es que existe un abandono institucional".

Así lo destaca Valdivia en el avance de la entrevista recogida por Servimedia que ha concedido a la revista 'Ecclesia' de la Conferencia Episcopal para el número de septiembre.

"La sensación generalizada es que existe un abandono institucional que genera ansiedad, miedo e inseguridad, que se ha visto acrecentado por el frívolo desfile de personalidades y, sobre todo, por la lentitud e inoperancia de quienes tienen la responsabilidad de defender el orden y de hacer cumplir la ley y los derechos humanos en el Estado social y democrático de derecho que rige en Ceuta, que forma parte de España y, por tanto, de la Unión Europea", explica el prelado que ha visitado Ceuta para conocer de primera mano la crisis.

A su juicio, en la solución para por una mirada "de futuro". "Es imprescindible porque, si bien no puede dudarse en ningún momento de la condición española de la ciudad de Ceuta, la presencia del Estado debe fortalecerse hasta el punto de que esa confianza institucional asegure la estabilidad, la paz y la justicia en Ceuta", señala.

Sobre la cuestión de los menores, Valdivia afirma que "la Iglesia pone por delante la dignidad del menor, que no puede quedar oculta en un mero expediente burocrático". Por eso considera que "sin duda alguna, el principio que debe regir primordialmente es que los derechos fundamentales de los menores sean protegidos y garantizados".

Pero matizó que "cuando la realidad no es fruto de un caso aislado de carácter migratorio, sino de un abuso flagrante de autoridad, y no hay recursos para atenderlos dignamente, se deben buscar alternativas que prioricen el bien de los menores".

En todo este contexto, el prelado considera que el papel de la Iglesia en estos momentos pasa por ser "garante de un espíritu de paz y de esperanza".

(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
AHP/clc