Salud global

La OMS alerta de que los objetivos de salud de 2030 no se cumplirán y urge a los Estados a aumentar la financiación

- Cerca de 1.750 millones de personas viven hoy más sanas que en 2018, según el último informe del organismo publicado este jueves

- En salud ambiental y 'One Health' se actualizó la hoja de ruta global contra la contaminación del aire para reducir a la mitad las muertes asociadas para 2040

Madrid
SERVIMEDIA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que el mundo no alcanzará las metas sanitarias fijadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030 y reclamó a los Estados "un refuerzo urgente de la financiación para sostener y ampliar los avances logrados", en un contexto marcado por "recortes presupuestarios y crecientes desigualdades en el acceso a la salud".

La OMS hizo pública su advertencia este jueves en el Informe de Resultados 2025, que evalúa el impacto de sus programas. El documento reconoce "avances relevantes", pero subraya que estos "son insuficientes para cumplir los ODS en materia de salud". Pese a este escenario, el informe destaca logros concretos en áreas clave donde "el liderazgo técnico" de la agencia para la salud de Naciones Unidas tuvo un "impacto directo".

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió de que estos avances “no pueden darse por garantizados” y subrayó que “protegerlos y ampliarlos requerirá apoyo e inversión sostenidos”. "Por encima de todo, el progreso en la salud global es posible, pero no está garantizado ni se distribuye de manera equitativa. Debe construirse, protegerse y sostenerse de forma conjunta", añadió.

Por ejemplo, en el ámbito de la resistencia antimicrobiana, en el que se amplió la vigilancia y la generación de evidencia a través del sistema global Glass, "reforzando la capacidad de los países para tomar decisiones sanitarias basadas en datos". En salud mental, la cobertura de los sistemas de apoyo psicosocial en emergencias aumentó del 28 % al 48 %, mientras que en vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) se extendió el uso de esquemas simplificados de dosis única, lo que permitió elevar la cobertura global del 17 % en 2019 al 31 % en 2024, según los últimos datos computados.

La preparación ante pandemias fue otro de los ejes de avance, según la OMS, con la adopción del acuerdo internacional sobre pandemias y la reforma del Reglamento Sanitario Internacional, orientadas a mejorar la capacidad de respuesta global ante futuras crisis sanitarias.

GAZA

En el plano humanitario, la OMS respondió a 66 emergencias en 88 países durante 2025, incluyendo la prestación de 33 millones de consultas médicas en Gaza a través de sus socios sanitarios, "uno de los ejemplos más significativos del alcance operativo del organismo". Asimismo, en salud ambiental se actualizó la hoja de ruta global contra la contaminación del aire, con el objetivo de reducir a la mitad las muertes asociadas para 2040, mientras que el enfoque One Health "reforzó la cooperación entre sectores para prevenir crisis sanitarias que afectan tanto a humanos como a animales y al medio ambiente".

De hecho, la directora regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental, Hanan Balkhy, advirtió de que “el bienio 2024–2025 puso a prueba a los sistemas de salud de esa región de manera sin precedentes”, en un contexto marcado por conflictos, desplazamientos, presión climática y restricciones económicas. Balkhy destacó además avances concretos impulsados por la OMS, como el control de brotes, la mejora de la coordinación y el refuerzo de la preparación sanitaria mediante inversiones en vigilancia y personal. Puso como ejemplo la contención del repunte de la polio en Gaza con una campaña que alcanzó a 600.000 niños.

En términos globales, el informe cuantifica avances en los tres grandes objetivos del programa de trabajo de la OMS. Se estima que "567 millones de personas adicionales accedieron a servicios sanitarios esenciales sin incurrir en gastos catastróficos en 2025 respecto a 2018", lo que supone un aumento de 136 millones en relación a los datos de 2024.

Además, "alrededor de 698 millones de personas más estuvieron mejor protegidas frente a emergencias sanitarias en comparación con el nivel de referencia de 2018", es decir, 61 millones más que el año anterior. También, aproximadamente "1.750 millones de personas adicionales viven hoy de forma más saludable".

Sin embargo, el informe advierte de que estos avances “no pueden darse por garantizados” y señala que las presiones financieras han tenido efectos inmediatos, como la reducción de personal, la limitación del apoyo técnico y el retraso en la implementación de programas, especialmente en países con menos recursos.

Así, el director regional de la OMS para África, Mohamed Janabi, puso el foco en la madurez alcanzada por la arquitectura de seguridad sanitaria en ese continente, que permitió "contener la mayoría de emergencias sin propagación transfronteriza, y en los avances hacia la cobertura sanitaria universal". No obstante, advirtió de que los retos siguen siendo profundos en contextos como Sudán, donde "las crisis prolongadas ponen al límite la capacidad de los sistemas de salud", y recalcó que “la resiliencia no se construye durante la crisis, sino en el trabajo constante de fortalecimiento de los sistemas".

Janabi destacó también avances en el control y eliminación de enfermedades, como la erradicación del tétanos materno y neonatal en Guinea y Sudán del Sur o del sarampión en varios países insulares, así como mejoras en la detección precoz de la polio.

FUTURO INCIERTO

El informe constata que, pese a una evolución global positiva, "solo el 50,4 % de los indicadores de resultados se han cumplido o superado, con fuertes diferencias entre programas y países". Los avances fueron mayores en áreas con una ejecución clara y estructurada, mientras que se vieron limitados "allí donde dependen de la capacidad nacional, la financiación y una implementación compleja". La OMS subrayó que los progresos siguen siendo "frágiles y desiguales", muy condicionados por los recursos disponibles, y que su impacto es mayor cuando se centra en sus funciones clave (como la coordinación internacional, la generación de normas, los sistemas de datos y el apoyo técnico), lo que refuerza "la necesidad de una financiación sostenida y flexible en un entorno global cada vez más incierto".

En este contexto, la OMS insiste en que será imprescindible asegurar una financiación sostenida y flexible para mantener los progresos, reducir las desigualdades persistentes y avanzar hacia un sistema de salud global más equitativo, resiliente y preparado para afrontar futuras crisis.

(SERVIMEDIA)
23 Abr 2026
EDU/gja