Pandemias

La OMS y el Banco Mundial alertan de que el riesgo de pandemias "avanza más rápido que la inversión para prevenirlas"

- El Global Preparedness Monitoring Board reclama vigilancia permanente y financiación desde el “día cero”

Madrid
SERVIMEDIA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial alertaron este lunes de que el riesgo de nuevas pandemias avanza más rápido que las inversiones destinadas a prevenirlas, en un contexto global marcado por brotes infecciosos más frecuentes, crisis sanitarias con mayor impacto social y económico, y una capacidad global de recuperación más debilitada que hace una década.

El Global Preparedness Monitoring Board (GPMB), el órgano independiente creado por la OMS y el Banco Mundial para vigilar la preparación mundial ante crisis sanitarias, advierte en su informe final de que el mundo "no está más seguro que hace una década" y reclama "vigilancia permanente, acceso equitativo a vacunas, pruebas y tratamientos, y financiación suficiente" para responder desde el “día cero”.

El documento se hizo público este lunes en Ginebra en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud. Mientras, la OMS mantiene la emergencia internacional por el brote de ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo y en Uganda, y también tras el brote multinacional de hantavirus Andes vinculado al crucero ‘MV Hondius’ que en la mañana de este lunes atracó en el puerto de Róterdam (Países Bajos).

Titulado 'A World on the Edge: Priorities for a Pandemic Resilient Future', el informe parte de una idea central: diez años después de que el ébola evidenciara graves fallos en la preparación frente a brotes, y seis años después de "esas brechas" provocaran una "catástrofe global" por la pandemia de la covid-19, el mundo "no está más seguro frente a una nueva pandemia". Según el GPMB, "las emergencias infecciosas son cada vez más frecuentes y también más dañinas", con impactos crecientes sobre los sistemas sanitarios, las economías, la cohesión social, la confianza institucional y la estabilidad política.

El panel desarrollado en el marco de la asamblea de la OMS para presentar el citado documento concluyó que las inversiones realizadas durante la última década "no han seguido el ritmo del aumento del riesgo pandémico". Aunque reconoció que se han puesto en marcha nuevas iniciativas que han mejorado algunos aspectos de la preparación, advirtió de que esos avances están siendo compensados, e incluso superados, "por la fragmentación geopolítica, la alteración ecológica, el aumento de los viajes internacionales y la caída de la ayuda al desarrollo a niveles no vistos desde 2009".

Este informe analiza una década de emergencias de salud pública de importancia internacional, desde el ébola en África occidental hasta la covid-19 y la mpox (viruela del mono). También evalúa sus efectos sobre la salud, la economía y las sociedades. En indicadores clave, como el acceso equitativo a diagnósticos, vacunas y tratamientos, el GPMB considera que "el mundo está retrocediendo". Añade que los brotes infecciosos "son cada vez más frecuentes, más dañinos y con impactos sanitarios, económicos, políticos y sociales más amplios, mientras disminuye la capacidad de recuperación".

VACUNAS QUE LLEGAN TARDE

El GPMB recuerda en su trabajo que las vacunas frente a la mpox llegaron a los países de renta baja afectados casi dos años después del inicio del brote, incluso más tarde que las vacunas contra la covid-19, que tardaron 17 meses en llegar a muchos de esos territorios. Advierte de que el acceso desigual a vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos sigue siendo uno de los puntos más débiles de la preparación mundial.

También subraya que tanto el ébola como la covid-19 ya dañaron la confianza en los gobiernos, las libertades civiles y las normas democráticas, en un contexto de "respuestas politizadas, ataques a instituciones científicas y polarización social".

“El mundo no carece de soluciones; pero sin confianza y equidad, esas soluciones no llegarán a las personas que más las necesitan”, afirmó la copresidenta del GPMB, Kolinda Grabar-Kitarovic. A su juicio, los líderes políticos, la industria y la sociedad civil aún pueden cambiar la trayectoria de la preparación global “si convierten sus compromisos en avances medibles antes de que golpee la próxima crisis”.

MUNDO MÁS DIVIDIDO Y ENDEUDADO

El informe alerta de que el riesgo real y a corto plazo de otra pandemia golpearía a "un mundo más dividido, más endeudado y con menos capacidad para proteger a su población que hace una década". En el panel de presentación se identificaron tres prioridades concretas para revertir esta tendencia. La primera, establecer un mecanismo permanente e independiente de seguimiento del riesgo pandémico. La segunda, avanzar en el acceso equitativo a vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos mediante la conclusión del Acuerdo sobre Pandemias. Y la tercera, asegurar una financiación sólida tanto para la preparación como para las actividades de respuesta desde el “día cero”.

La también copresidenta del GPMB, Joy Phumaphi, advirtió de que, si la confianza y la cooperación siguen fracturándose, “todos los países estarán más expuestos cuando llegue la próxima pandemia”. La preparación no es solo un desafío técnico, sino “una prueba de liderazgo político”, añadió.

El informe sitúa precisamente esa prueba este mismo año 2026, en el que los gobiernos deben avanzar en la finalización del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS y en "una declaración política significativa de Naciones Unidas sobre prevención, preparación y respuesta ante pandemias".

MÁS BROTES, MENOS MARGEN

El informe del GPMB concluye que el mundo se encuentra “al borde” de un daño pandémico aún mayor si no convierte las lecciones de la última década en acción política sostenida. La advertencia no se limita a la aparición de nuevos virus, sino "a la fragilidad acumulada de los sistemas que deberían detectarlos, contenerlos y responder de forma equitativa".

Según el GPMB, sin vigilancia independiente del riesgo, financiación estable, capacidad de respuesta inmediata, acceso justo a contramedidas médicas y reconstrucción de la confianza pública, las herramientas científicas disponibles (incluidas vacunas, diagnósticos, tratamientos, inteligencia artificial y tecnologías digitales) "no bastarán para evitar que la próxima emergencia sanitaria cause daños mayores".

El mensaje central del informe es que la preparación frente a pandemias ya no puede entenderse solo como una cuestión sanitaria. Es también "una cuestión de seguridad, economía, cohesión social, confianza democrática y cooperación internacional".

(SERVIMEDIA)
18 Mayo 2026
EDU/gja