Venezuela

La OMS refuerza en Venezuela la vigilancia epidemiológica en campamentos que acogen a 17.000 desplazados

- Más de 300 víctimas han sido sepultadas sin identificar, pero se conservan muestras genéticas para futuras comprobaciones

- La Organización Panamericana de la Salud advierte de que la emergencia sanitaria tras los terremotos "está lejos de haber terminado"

Madrid
SERVIMEDIA

La Organización Panamericana de la Salud (OPS, dependiente de la OMS) ha reforzado la vigilancia epidemiológica y los sistemas de alerta temprana en los campamentos que acogen a más de 17.000 personas desplazadas por los terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio.

El objetivo es prevenir brotes de enfermedades respiratorias, diarreicas y otras patologías asociadas al hacinamiento y a las dificultades de acceso al agua potable y al saneamiento.

El director de la OPS, Jarbas Barbosa, advirtió en una conferencia de prensa virtual celebrada este jueves y seguida por Servimedia que la emergencia sanitaria provocada por el doble seísmo "está lejos de haber terminado" y aseguró que la respuesta entra ahora en una "nueva fase, igualmente crítica", centrada en la estabilización de los servicios sanitarios y la recuperación temprana.

Barbosa explicó que la OPS ha orientado su respuesta en torno a tres prioridades: "Salvar vidas, mantener la continuidad de los servicios esenciales de salud y prevenir riesgos adicionales para la salud".

La OPS cifró en más de 17.000 las personas que permanecen desplazadas por los terremotos, la mayoría alojadas en 87 campamentos temporales. Según Barbosa, garantizar en estos espacios la atención primaria de salud, el acceso al agua potable, el saneamiento, la vacunación y la vigilancia epidemiológica "resulta clave para evitar problemas de salud pública".

"Los mayores riesgos para la salud ya no derivan únicamente de las lesiones causadas por los terremotos", afirmó. A su juicio, las amenazas más importantes en las próximas semanas estarán relacionadas con "las interrupciones de los servicios sanitarios, el hacinamiento, los problemas de agua y saneamiento, el descenso de las coberturas vacunales y las dificultades para acceder a la atención médica rutinaria". Para reducir esos riesgos, la OPS ha enviado kits de agua y saneamiento destinados a garantizar el tratamiento inmediato del agua mientras se restablecen los sistemas regulares de abastecimiento.

CONTROL DE BROTES INFECCIOSOS

La responsable de la respuesta de la OPS a los terremotos, Liz Parra, explicó que la organización trabaja con el Ministerio de Salud venezolano para reforzar la vigilancia epidemiológica y los sistemas de alerta temprana. Parra señaló que la vigilancia se centra especialmente "en enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, síndromes febriles y patologías prevenibles mediante vacunación".

Por su parte, el representante interino de la OPS/OMS en Venezuela, Armando de Negri, aseguró que, una vez superada la fase inicial de atención a los heridos y de las intervenciones quirúrgicas urgentes, la prioridad pasa por "proteger a la población desplazada y garantizar el acceso a los servicios sanitarios, especialmente de los pacientes con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y personas que requieren atención continuada".

Entre ellos citó a las personas con diabetes o hipertensión, las personas mayores y con discapacidad, niños y los pacientes que precisan rehabilitación.

Aunque la afluencia inicial de pacientes con traumatismos comienza a estabilizarse, el director de la OPS alertó de que los hospitales siguen afrontando importantes dificultades. Numerosos centros sanitarios "continúan funcionando pese a registrar daños estructurales, limitaciones en su capacidad quirúrgica y diagnóstica y una creciente acumulación de intervenciones pendientes".

Por ello, recalcó que una de las prioridades inmediatas es asegurar el acceso continuado a la atención de urgencias, los servicios de traumatología, los cuidados intensivos, el diagnóstico por imagen, el oxígeno médico y los medicamentos esenciales.

"La salud mental es una prioridad urgente", aseguró, al tiempo que recordó que "atender únicamente las lesiones físicas no resulta suficiente tras una tragedia de esta magnitud". Destacó que miles de personas afrontan pérdidas familiares, desplazamiento e incertidumbre, y llamó a reforzar el apoyo psicológico tanto a la población afectada como a los profesionales sanitarios involucrados en la respuesta.

Asimismo, Barbosa defendió un manejo "seguro y digno" de las personas fallecidas tras el desastre, aunque recordó que, desde el punto de vista de la salud pública, los principales riesgos en este tipo de emergencias suelen estar relacionados con la falta de agua potable, saneamiento, higiene, vacunación y servicios de salud, "más que con los cuerpos de las personas que han perdido la vida".

GESTIÓN DE LOS CADÁVERES

La OPS y el Comité Internacional de la Cruz Roja colaboran con las autoridades venezolanas en la elaboración e implementación de un plan interinstitucional para la gestión e identificación de las víctimas mortales del terremoto.

Así lo expresó el asesor regional para emergencias en salud de la OPS, Leonardo Hernández, quien respondió preguntado por Servimedia que el trabajo abarca "desde la recuperación de los cuerpos y la toma de muestras para su identificación hasta su disposición temporal y la posterior entrega a las familias".

Hernández subrayó que las fosas temporales habilitadas tras el desastre "están siendo gestionadas de forma organizada y georreferenciada, con registros que permitirán futuras identificaciones".

Por su parte, Armando de Negri indicó que la organización mantiene reuniones periódicas con los servicios nacionales de medicina forense y "ha facilitado materiales para la protección del personal y la adecuada conservación de los cuerpos".

MUESTRAS GENÉTICAS CONSERVADAS

Según señaló, el último balance oficial cifra en 3.811 las personas fallecidas. De ellas, algo más de 300 habían sido sepultadas sin una identificación definitiva, aunque "todas han sido registradas siguiendo los protocolos internacionales de la OPS y de la Cruz Roja".

Preguntado por Servimedia, De Negri respondió que los cuerpos han sido "numerados, georreferenciados y sometidos a procesos de recogida y conservación de muestras genéticas, incluidos dientes, huesos y uñas, con el fin de facilitar futuras identificaciones mediante comparación de ADN con familiares".

Por último, anunció que la OPS estudia mecanismos de cooperación internacional para reforzar las capacidades genéticas y de gestión de laboratorios del país y apoyar las tareas de identificación de víctimas derivadas de la catástrofe.

(SERVIMEDIA)
09 Jul 2026
EDU/nbc