Ébola
La OMS teme cadenas de transmisión no identificadas tras más de 2.300 muertos por el brote de ébola en Congo
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El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó este martes de que la principal preocupación de la organización ante la epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) es "la existencia de cadenas de transmisión que todavía no han sido identificadas por las autoridades sanitarias", en un brote que ya ha provocado más de 2.300 fallecidos y cerca de 5.000 contagios y cuya tasa de mortalidad se eleva al 46 %.
Durante la apertura de la segunda reunión del Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional sobre esta epidemia, Ghebreyesus advirtió de que la situación "sigue lejos de estar bajo control pese a los esfuerzos desplegados por las autoridades congoleñas y los organismos internacionales". Según recordó, el brote se ha extendido ya a seis provincias y 55 zonas sanitarias de la RDC y constituye actualmente "el segundo mayor episodio de ébola jamás registrado". Además, es tremendamente virulento y mortífero: datos de la organización sitúan en un 46 % el índice de letalidad causado por este virus.
"Lo que más me preocupa es dónde están muriendo las personas: en sus hogares, en sus comunidades, fuera de los centros de tratamiento y fuera de las listas conocidas de contactos", afirmó. "Cada muerte de este tipo indica una cadena de transmisión que todavía no hemos identificado".
El responsable de la OMS subrayó que mientras existan cadenas de contagio desconocidas la epidemia continuará propagándose. "Hasta que cada cadena sea encontrada e interrumpida, la epidemia continuará", aseguró ante los miembros del comité de expertos.
Ghebreyesus explicó que la velocidad de propagación del brote "no tiene precedentes" y señaló que se trata de "la epidemia de ébola que más rápido avanza de cuantas se han documentado hasta ahora". A su juicio, este escenario está favorecido por la inseguridad, los desplazamientos de población y los intensos movimientos de personas a través de carreteras, ríos y rutas mineras.
La OMS considera que la epidemia sigue representando una emergencia de salud pública de importancia internacional y advirtió de que el riesgo no termina en las fronteras congoleñas. El director general recordó que Uganda logró contener la transmisión tras los primeros casos importados, pero que el pasado mes un viajero trasladó el virus hasta Francia. "Las fronteras pueden ralentizar una respuesta, pero no detienen a un virus", afirmó.
Ante esta situación, la OMS, los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) y las autoridades de la RDC han intensificado la vigilancia comunitaria, ampliado la capacidad de tratamiento y reforzado la colaboración con las comunidades locales para mejorar la detección de casos y la aceptación de las medidas sanitarias.
La organización destacó además los avances científicos alcanzados durante la respuesta al brote. Por primera vez, dos vacunas desarrolladas específicamente contra el virus Bundibugyo han entrado en la fase de ensayos en humanos y una tercera vacuna ha mostrado protección cruzada en estudios con animales mientras avanza hacia una fase más avanzada de investigación. Asimismo, el ensayo terapéutico Partners, patrocinado por la OMS, ya ha reclutado a 100 pacientes.
COLABORACIÓN DE LA REPÚBLICA CENTROAFRICANA
Por otro lado, Ghebreyesus agradeció ayer lunes al presidente de la República Centroafricana, Faustin-Archange Touadéra, la organización de una reunión de alto nivel con los países vecinos, la OMS y otros socios internacionales para reforzar la coordinación transfronteriza y prevenir la propagación de la epidemia de ébola.
Ghebreyesus explicó que este encuentro "buscó fortalecer la cooperación regional frente al brote mediante un mayor intercambio de información en tiempo real, una vigilancia epidemiológica coordinada y mecanismos conjuntos de respuesta ante posibles casos importados".
El director general trasladó a los líderes africanos su insistencia en que las enfermedades infecciosas "no respetan fronteras" y defendió la necesidad urgente de una cooperación internacional más estrecha para contener la expansión del virus. También reclamó una mayor coordinación entre los países de la región para garantizar una vigilancia sanitaria eficaz en las zonas fronterizas.
Asimismo, Ghebreyesus instó a los países africanos implicados a "trabajar conjuntamente para favorecer un alto el fuego y avanzar hacia la paz en el este de la RDC, epicentro del brote y escenario de conflictos armados durante décadas". Según explicó, "la inseguridad ha devastado los medios de vida de la población y ha agravado problemas como el hambre y las dificultades de acceso a la atención sanitaria, factores que complican la lucha contra la epidemia".
"La paz es la mejor medicina", concluyó el director general de la OMS.
(SERVIMEDIA)
18 Ago 2026
EDU/clc


