Conmemoración
La ONU celebra el primer Día Internacional en Memoria de las Víctimas de Terremotos
- Guterres: “Los terremotos son inevitables, pero la devastación que causan no tiene por qué serlo”
- Desde 1900 ha habido al menos 12 grandes seísmos con más de 50.000 muertes cada uno
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Naciones Unidas conmemora este miércoles el primer Día Internacional en Memoria de las Víctimas de Terremotos, que se celebra cada 29 de abril desde este año.
El secretario general de la ONU, António Guterres, apunta en un mensaje con motivo de ese Día Internacional que “los terremotos son uno de los peligros naturales más mortíferos”. “En cuestión de segundos, pueden convertir los hogares en ruinas, echar por tierra décadas de progreso y cobrarse miles de vidas”, añade.
Guterres apunta en su mensaje, recogido por Servimedia, que adoptar medidas de prevención eficaces, desde simulacros periódicos hasta normas de construcción más estrictas y una mejor planificación urbana, resulta fundamental para proteger a las comunidades. “Y la solidaridad internacional es imprescindible para las actividades de respuesta y recuperación”, añade.
A este respecto, subraya: “Los terremotos son inevitables, pero la devastación que causan no tiene por qué serlo. Con determinación y anticipación, podemos construir pueblos y ciudades más seguros, por mucho que tiemble la tierra”.
Los terremotos se encuentran entre los desastres naturales más mortales y, a menudo, ocurren sin previo aviso y pueden causar una devastadora pérdida de vidas y daños sociales, económicos y psicológicos duraderos.
Los recientes terremotos en países como Myanmar y Afganistán son recordatorios de cómo estos eventos pueden destruir infraestructuras, desplazar comunidades enteras y afectar a generaciones mucho después de que la tierra deje de temblar.
BILLONES DE DÓLARES
Desde 1900 ha habido al menos 12 grandes terremotos, cada uno de los cuales causó más de 50.000 muertes. Estas catástrofes también tienen consecuencias económicas sustanciales al representar más de una cuarta parte de las pérdidas globales por desastres y provocar daños por valor de billones de dólares en las últimas décadas.
Más allá de la destrucción directa, pueden desencadenar incendios, tsunamis y deslizamientos de tierra, agravando los daños en la vivienda, la salud, la educación y los medios de vida.
El riesgo sísmico está impulsado por factores como la rápida urbanización en zonas sísmicas, infraestructuras débiles o envejecidas, la pobreza, la desigualdad y la escasa aplicación de los códigos de construcción.
Naciones Unidas destaca que la reducción de muertes por terremotos depende de edificaciones más seguras y una mejor planificación, por lo que se debe informar adecuadamente sobre sus riesgos, preparar a las comunidades antes de los desastres y aprovechar la recuperación para reconstruir mejor.
El Banco Mundial calcula que hacer la infraestructura más resiliente cuesta un 3% más inicialmente, pero genera cuatro dólares por cada dólar invertido al reducir daños e interrupciones.
(SERVIMEDIA)
29 Abr 2026
MGR/clc


