Medio ambiente
La ONU confía en las renovables y los jóvenes para disipar las “nubes” de las crisis ambientales
- Guterres: “Nuestro planeta está bajo una presión sin precedentes”
- Aagesen tilda de “irresponsabilidad histórica” no abordar la emergencia climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación
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Naciones Unidas se encomienda al auge de las energías renovables y a los jóvenes para disipar las “nubes” de las crisis ambientales en un mundo “cada vez más fragmentado” geopolíticamente y con ataques al multilateralismo o foros internacionales creados bajo el paraguas de la ONU tras la II Guerra Mundial en los que todos los países pactan acuerdos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, y la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), Inger Andersen, deslizaron esas ideas en la inauguración del segmento de alto nivel de la VII Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, conocida como UNEA-7 y que se celebra desde el pasado lunes hasta este viernes en Nairobi (Kenia).
“Nuestro planeta está bajo una presión sin precedentes”, comentó Guterres en un vídeo ante delegados más de 180 países en el órgano de toma de decisiones ambientales más influyente del mundo.
Guterres señaló que “las temperaturas están aumentando, la biodiversidad se está desmoronando y casi todas las personas en la Tierra respiran aire contaminado”, aunque apuntó que la UNEA-7 ofrece “esperanza” porque “la paz, la prosperidad y la igualdad no existen sin el planeta”.
“Debemos ampliar rápidamente las soluciones para diversos desafíos, desde la gestión del agua y la resiliencia climática hasta la minería, los metales y la huella ambiental de la inteligencia artificial”, apostilló.
Guterres recalcó que África “está liderando el camino” porque “mentes jóvenes están inventando un futuro sostenible”, “el sol y el viento prometen una revolución verde” y “minerales esenciales pueden impulsar economías limpias si se aprovechan de forma justa y sostenible”.
“Ustedes se reúnen en tiempos turbulentos. El conflicto y la desigualdad dificultan el progreso significativo para el medio ambiente. Pero con el cambio de rumbo a favor de las energías renovables y la ayuda de la próxima generación, la transformación está al alcance de la mano”, sentenció.
“CAPITAL AMBIENTAL DEL MUNDO”
Por su parte, Inger Andersen comentó en “Nairobi, la capital ambiental del mundo”, que el medio ambiente es “la base sobre la que se asientan la paz, la prosperidad, el crecimiento económico y la estabilidad”. “Cuando socavamos esos mismos cimientos, socavamos nuestro propio futuro”, apostilló.
“Si el mundo continúa por este camino de extraer recursos vírgenes para depender únicamente de combustibles fósiles, destruir la naturaleza y contaminar el aire, la tierra y el agua, los daños aumentarán rápidamente, reduciendo drásticamente el PIB, cobrando más vidas, agravando la desigualdad y agotando los recursos naturales que sustentan nuestras sociedades y empresas”, resumió.
Andersen comentó que “reforzar la acción ambiental no es un gasto que deba posponerse” y que “ningún gobierno” puede abordar en solitario los “efectos secundarios cada vez más frecuentes e intensos” de los fenómenos meteorológicos extremos, la degradación de la naturaleza o la contaminación del aire.
“Todos sabemos que el mundo se mueve en un panorama geopolítico cada vez más fragmentado, bajo un cielo a veces oscurecido por las nubes de la crisis ambiental. Sin embargo, es precisamente por eso que en estos momentos el multilateralismo ambiental debe demostrar su valor”, destacó.
Andersen reconoció que “el camino no será corto”, pero añadió que “la demora no facilitará el cambio”. “Cada año posponemos decisiones ambiciosas guiadas por la ciencia, el coste de la inacción crece, el coste de la catástrofe humana crece y el espacio para las soluciones se reduce”, advirtió.
“MOTIVOS PARA LA ESPERANZA”
Tras la sesión de apertura, comenzaron las declaraciones institucionales de más de un centenar de ministros o líderes de países, un tramo que estrenó Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico,
“La emergencia climática, la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, la desertificación y la contaminación constituyen actualmente el mayor desafío de nuestra generación. No abordarlo sería no solo dar la espalda a la ciencia y a la realidad, sino un acto de irresponsabilidad histórica”, aseguró.
Aagesen comentó que “todavía una ventana de oportunidad” y existen “soluciones y lo más importante, una mayoría convencida”. “Hay motivos para la esperanza, pese a los intentos de dar pasos atrás y de debilitar los consensos de foros como esta Asamblea General”, indicó.
“A esta crisis múltiple que hoy nos ocupa también se le suman otros enemigos, como el negacionismo, como la desinformación, como los ataques a la ciencia, que persiguen retrasar la acción y también distorsionar la percepción de la realidad de esos riesgos. Nos hacen más vulnerables y aumentan las pérdidas y daños”, subrayó.
En este sentido, apostó por encontrar “soluciones sostenibles para un planeta resiliente, acelerando la acción siempre con la brújula de la ciencia”. “No basta con actuar, hay que actuar a tiempo. Actuar tarde es otra forma de inacción”, sentenció.
(SERVIMEDIA)
11 Dic 2025
MGR/gja


