Energía y clima
La ONU destaca que países “ricos en renovables” como España están “protegidos” del alza de precios por la guerra
- Su jefe climático ve una “inmensa ironía” en el conflicto de Oriente Medio porque impulsa “sin querer” el auge de las energías limpias
- “Las energías renovables ofrecen una energía más segura, más barata y limpia que no puede verse limitada por estrechos marítimos o conflictos globales”, apunta Stiell
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El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, señaló este jueves que los países con más capacidad de energías renovables, como España, se encuentran “protegidos” ante el incremento de los precios energéticos vinculados a la guerra en Oriente Medio.
Stiell hizo esas consideraciones en París (Francia) durante la inauguración del Diálogo de Alto Nivel sobre la Transición Energética de la cumbre del clima de Antalia (Turquía), conocida como COP31 y que se celebrará el próximo noviembre, y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
“Países como España y Pakistán, ricos en energías renovables, se han visto protegidos de algunos de los peores efectos de esta crisis de los precios de los combustibles fósiles”, indicó.
“A TODA MÁQUINA”
Stiell añadió que, por ello, varios gobiernos impulsan “a toda máquina” planes de energías renovables para “restablecer la seguridad nacional, la estabilidad económica, la competitividad, la autonomía política y la soberanía básica”.
“La guerra en Oriente Medio está causando terribles pérdidas humanas en toda la región. Los civiles sufren. Hay vidas destrozadas. Economías estancadas. A medida que el caos de los precios de los combustibles fósiles aprieta los presupuestos de los hogares, las empresas y los gobiernos, los brutales impactos sociales y económicos del conflicto se han extendido como una pandemia a todas las naciones”, apuntó Stiell.
El jefe climático de la ONU subrayó que “la crisis del coste de los combustibles fósiles tiene ahora la economía mundial completamente sometida, y la estanflación avanza inexorablemente”.
Sin embargo, sentenció: “De esta tragedia se deriva una inmensa ironía. Quienes han luchado para mantener al mundo enganchado a los combustibles fósiles están, sin quererlo, impulsando el auge mundial de las energías renovables”.
“INCREMENTO COLOSAL”
Stiell comentó que la inversión en energía limpia estaba destinada el año pasado a duplicar la de los combustibles fósiles, después de que la generación de energía solar experimentara un “incremento colosal” de 600 teravatios-hora en 2024. “Esta última crisis de los costes de los combustibles fósiles ha hecho que la lógica económica de las energías renovables sea imposible de ignorar”, añadió.
Stiell aseguró que “las energías renovables ofrecen una energía más segura, más barata y limpia que no puede verse limitada por estrechos marítimos o conflictos globales”, en alusión al estrecho de Ormuz, bloqueado desde hace semanas tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y lugar estratégico de transporte de petróleo y gas natural licuado.
Stiell indicó que varios países impulsan el desarrollo de energías renovables. Francia duplica actualmente la financiación para la electrificación y China, India, Indonesia, Corea del Sur, Alemania, Reino Unido y otros han destacado que transitar hacia las energías limpias es “una piedra angular de la seguridad energética”.
NO QUEDARSE “ATADOS”
Por ello, abogó por “acelerar un cambio verdaderamente global” antes de que la cumbre del clima de 2028 (COP33) analice el segundo balance mundial de la acción climática tras el Acuerdo de París, adoptado en 2015.
“Los gobiernos deben procurar no quedar atados a los combustibles fósiles a largo plazo mientras hacen frente a la crisis actual. Romper el vínculo entre los precios de la electricidad y los combustibles fósiles, de modo que las energías renovables de bajo coste reduzcan las facturas. Y redoblar la cooperación internacional para convertir los compromisos globales en resultados en la economía real, más rápidamente”, apostilló.
A este respecto, precisó que “muchos países en desarrollo quieren adoptar la energía limpia y la resiliencia climática”, pero “importantes obstáculos, como la falta de financiación y las crisis de deuda, les están frenando”.
“Debemos hacer que la financiación fluya, rápidamente”, indicó, lo que supone “cumplir íntegramente y a tiempo” el objetivo aprobado en la cumbre del clima de Bakú en 2024 (COP29) de aumentar la financiación para acción climática de los países en desarrollo hasta llegar a al menos 1,3 billones de dólares en 2035.
Para Stiell, las áreas con “mayor urgencia e impacto” son las redes y el almacenamiento (con más inversión), reducir “drásticamente” el metano (un gas de efecto invernadero muy potente) y la seguridad alimentaria para proteger el rendimiento de los cultivos de las crisis climáticas, ya que la guerra provoca escasez de fertilizantes y amenaza a 45 millones de personas de padecer hambre aguda este año.
(SERVIMEDIA)
30 Abr 2026
MGR/gja


