Medio ambiente

La ONU señala que los incendios son “consecuencia inevitable y creciente del cambio climático”

- Prevé que aumenten hasta un 30% en 2050

- “Cuando el mundo arde, todos debemos convertirnos en bomberos”, destaca

MADRID
SERVIMEDIA

La directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), Inger Andersen, recalcó este jueves que los incendios masivos y trágicos son “una consecuencia inevitable y creciente del cambio climático”.

“Si bien los incendios forestales son un proceso normal e incluso esencial en la naturaleza, no hay nada normal o natural en los incendios que estamos viendo en Europa, América del Norte y otras partes del mundo”, indicó en una declaración con motivo de la actual oleada de fuegos en diversas zonas del planeta.

Esta declaración se produce después de que en las últimas semanas se hayan recrudecido "argumentos y cortinas de humo", según Greenpeace, que cuestionan el papel del cambio climático en la propagación de incendios forestales.

Por ejemplo, el consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Juan Carlos Suárez Quiñones, culpó a los ecologistas y “sus nuevas modas” de contribuir al problema de los incendios en la región. También ha resurgido la teoría de la trama organizada de que la mayoría de los fuegos son provocados, a raíz de unas declaraciones del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.

Andersen señaló que el Pnuma está “profundamente preocupado” por la pérdida de vidas y propiedades, los impactos en la salud humana y la pérdida de la naturaleza, lo que incluye el daño a áreas agrícolas en un mundo que ya enfrenta costes crecientes de alimentos y escasez de agua. “Los efectos a largo plazo de los incendios forestales generalizados, incluida la contaminación del aire y la pérdida de biodiversidad, también son muy preocupantes”, añadió.

Andersen subrayó que “estos intensos incendios forestales solo van a empeorar la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de la naturaleza y la biodiversidad, y la contaminación y los desechos, tal como son causados ​​en gran parte por ello”.

“La ciencia nos dice que estos incendios masivos y trágicos son una consecuencia inevitable y creciente del cambio climático. De hecho, el aumento en la frecuencia y la intensidad de los incendios forestales (incendios forestales por los que la gente ahora vive y muere) se pronosticó ya en la década de 1990”, recordó.

“MOMENTO DE ACTUAR”

No obstante, destacó que “ahora no es un momento de 'te lo dije'”. “Es el momento de actuar para evitar que los incendios empeoren más rápido. En el curso actual de la humanidad, se prevé que el calentamiento global y el cambio en el uso de la tierra aumenten los incendios extremos hasta en un 14% para 2030, un 30% para fines de 2050 y un 50% para finales de siglo”, apostilló.

En este sentido, abogó por “reducir rápidamente” las emisiones de gases de efecto invernadero transitando hacia energías limpias y eficientes, y transformar las economías para colocar la naturaleza saludable en el centro de la toma de decisiones. “La triste verdad es que ya hemos alterado nuestro clima. Incluso si cumplimos con los objetivos del Acuerdo de París, las temperaturas tardarán décadas en bajar”, precisó.

Por ello, reivindicó una nueva 'fórmula Fire Ready' respaldada por el gasto público para minimizar el riesgo de incendios forestales extremos. Ello supone invertir más en la reducción de riesgos que en la gestión reactiva de los fuegos, trabajar con las comunidades locales y los pueblos indígenas para proteger sus tierras y aprovechar su conocimiento, reforzar los compromisos globales para frenar el cambio climático y reconocer el papel de la restauración de ecosistemas de alta calidad para minimizar el riesgo de incendios forestales.

Por último, Andersen instó a los países que integran el Pnuma a “tomar las medidas necesarias para extinguir los incendios en curso, prevenir más y proteger y restaurar los ecosistemas”. “Al mismo tiempo, todos debemos ver qué podemos hacer en nuestras vidas para reducir nuestras emisiones, con una responsabilidad particular sobre las grandes corporaciones, los inversores y los ricos. Cuando el mundo arde, todos debemos convertirnos en bomberos”, concluyó.

(SERVIMEDIA)
28 Jul 2022
MGR/gja