Groenlandia

La OTAN y Dinamarca desmienten un principio de acuerdo con Trump de soberanía sobre Groenlandia

MADRID
SERVIMEDIA EURACTIV

Fuentes del Gobierno danés y la OTAN negaron este jueves que un posible "marco para un acuerdo" pactado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluya una cesión de soberanía de ese territorio a Estados Unidos.

Tras la divulgación en las últimas horas de informaciones según las cuales Estados Unidos podría obtener una soberanía limitada sobre las bases militares estadounidenses en la isla, Trump no ha brindado detalles sobre el acuerdo que anunció ayer, miércoles, y que fue supuestamente debatido durante una reunión en la noche de ayer en el Foro Económico Mundial de Davos entre el líder republicano y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

Trump declaró anoche al canal estadounidense CNBC que los "derechos mineros" y su sistema de defensa antimisiles Golden Dome estarán "incluidos" en el acuerdo, que describió como "un poco complejo". Sin embargo, Trump no ha confirmado que su principal exigencia: que Estados Unidos se haga con el control pleno de la isla, repetida en varias ocasiones durante un discurso de una hora de duración pronunciado el miércoles en Davos, forme parte de ese acuerdo.

En ese sentido, un alto funcionario europeo señaló este jueves que Rutte informará a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE sobre los detalles del acuerdo durante el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas esta tarde-noche.

La reunión fue convocada por el presidente del Consejo, Antonio Costa, después de que Trump amenazara con imponer aranceles de hasta un 25% a los países de la UE que rechacen su objetivo de controlar Groenlandia. No obstante, Trump anunció que, tras el acuerdo con la OTAN, desistirá finalmente de aplicar esa medida punitiva.

"Según tenemos entendido", Rutte y Trump acordaron un "enfoque doble", señaló el funcionario de la UE consultado por Euractiv. Una vía se "centra en la seguridad del Ártico", mientras que la otra es "un enfoque más bilateral" basado "en un tratado de defensa entre Dinamarca y Estados Unidos".

A primera hora de este jueves, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reiteró que no cederá un ápice en relación a la soberanía de su país sobre Groenlandia. "Nuestras líneas rojas son las mismas que han sido siempre y seguirán siendo: que, por supuesto, no renunciaremos a la soberanía", declaró Frederiksen a la emisora danesaTV2. También añadió que Copenhague sigue "en una situación difícil y grave" a pesar de que se han logrado "algunos avances".

Por otro lado, Frederiksen dejó claro que Rutte no puede negociar en nombre del Reino de Dinamarca. "Lo que la OTAN puede negociar es lo que la OTAN quiera hacer en la región ártica", afirmó. Por otro lado, en declaraciones a Fox News el miércoles por la noche, Rutte afirmó que la cuestión de la soberanía no se planteó en sus conversaciones con Trump.

En una entrevista posterior con Reuters este jueves, Rutte negó que se hubiera debatido sobre derechos de acceso a los recursos mineros de la isla durante su reunión con Trump, y con ello contradijo la afirmación del presidente estadounidense de que sí se había hablado de ello.

Por otro lado, otro alto diplomático de la UE afirmó este jueves que, aparte de la cuestión de la soberanía sobre las instalaciones militares estadounidenses, el acuerdo es esencialmente "lo que los daneses han ofrecido a los estadounidenses durante los últimos doce meses".

El diplomático consultado subrayó que la UE no sabe "nada" sobre si el acuerdo incluye un reconocimiento oficial de la soberanía estadounidense sobre sus bases militares. "No hay detalles, solo un marco muy general", afirmó.

Por otro lado, un portavoz de la OTAN explicó este jueves en declaraciones a Euractiv que "el secretario general no propuso ningún compromiso en materia de soberanía durante su reunión con el presidente Trump". En la misma entrevista, Rutte también puntualizó que el acuerdo supondrá un aumento de la presencia militar de los aliados de la OTAN en el Ártico.

"No tengo ninguna duda de que podemos hacerlo con bastante rapidez", aseguró, al tiempo que expresó su "esperanza" en que eso ocurra "a principios de 2026".

Para agregar aún más confusión a la situación, este jueves por la mañana el rotativo 'The New York Times' citó a dos funcionarios -que solicitaron el anonimato- presentes en las conversaciones de anoche, según los cuales el pacto con Trump se inspira en el alcanzado entre el Reino Unido y Chipre, por el cual las bases militares británicas en la isla se consideran oficialmente "territorio británico". El periódico británico 'The Telegraph' también informó anoche de que el acuerdo contempla que algunas bases militares se consideren territorio soberano de Estados Unidos.

El medio Axios, por su parte, informó de que dos fuentes anónimas afirman que el acuerdo actualizaría el Acuerdo de Defensa de Groenlandia de 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca, pero que eso no incluiría ninguna concesión por parte de Copenhague sobre la soberanía de la isla.

El acuerdo, firmado en 1951, oficializó la presencia estadounidense, que comenzó diez años antes, cuando las fuerzas estadounidenses ocuparon temporalmente el territorio para impedir una invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte, en declaraciones a Euractiv, Ole Spiermann, profesor emérito de Derecho Internacional y asesor del Gobierno de Groenlandia, explicó este jueves que el acuerdo de 1951 entre Dinamarca y Estados Unidos otorga a Washington un amplio acceso a Groenlandia, pero no la soberanía sobre la isla.

Aun así, "se pueden hacer muchas cosas en la práctica" en virtud del acuerdo de 1951, afirma Spiermann. "Se puede crear una situación que, en el día a día, no difiera demasiado de la soberanía estadounidense. Eso es también lo que han estado diciendo los Gobiernos danés y groenlandés", explica el experto.

El acuerdo de 1951 permite a Estados Unidos aumentar su presencia en Groenlandia prácticamente a su antojo. También permite a Estados Unidos operar libremente en sus bases militares, mientras que los funcionarios daneses tienen derecho a acceder a ellas.

La de Pituffik es la única base estadounidense situada en territorio groenlandés, situada a unos 1500 kilómetros al norte de la capital de Groenlandia, Nuuk. Esa base se utiliza para vigilar el espacio exterior y detectar posibles misiles balísticos.

"La soberanía no se ha concedido en virtud de ese acuerdo, por el contrario, el acuerdo se refiere explícitamente a la soberanía del Reino de Dinamarca, que es la base misma de todo el acuerdo", señala el experto.

Frederiksen ha recordado en varias ocasiones que el acuerdo de 1951 otorga a Washington "amplio acceso a Groenlandia".

(SERVIMEDIA)
22 Ene 2026
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