Cardiología

Pacientes y cardiólogos piden diagnóstico precoz, atención personalizada y más prevención frente a la insuficiencia cardiaca

- Reivindican que los pacientes sean agentes activos en la toma de decisiones y más recursos para Atención Primaria

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesInsuficienciaCardiacaDiagnostico

MADRID
SERVIMEDIA

Pacientes, cardiólogos y especialistas en Atención Primaria reclamaron este jueves en Madrid que se impulse el diagnóstico precoz, la atención personalizada y la prevención frente a la insuficiencia cardiaca, así como romper barreras asistenciales para mejorar el seguimiento de los pacientes y avanzar en un abordaje basado en la prevención, la tecnología y la escucha activa del paciente.

Así se puso de manifiesto durante una mesa redonda celebrada en la jornada organizada por la agencia de noticias Servimedia con el apoyo de Bayer ante la celebración del Día Mundial de la Insuficiencia Cardiaca, que tiene lugar este sábado 9 de mayo.

En el coloquio técnico participaron la presidenta de las organizaciones de pacientes de la Fundación Española del Corazón, Maite San Saturnino; el presidente de la Sociedad Española de Cardiología, Ignacio Fernández; el jefe de servicio de Cardiología del Hospital de León, Eduardo Villacorta; y la gerente asistencial de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, Charo Azcutia.

Uno de los mensajes principales fue que la insuficiencia cardiaca ya no puede abordarse desde una única especialidad ni entenderse solo como una enfermedad del corazón, sino como un "síndrome complejo, crónico y progresivo", que afecta a pacientes cada vez más mayores, con más comorbilidades y con necesidades clínicas, sociales y emocionales.

La jornada fue presentada por el CEO de Bayer Iberia, Jordi Sánchez, quien advirtió de que la insuficiencia cardiaca es “una realidad que no admite demora” y que debe abordarse “de manera inmediata”.

El cardiólogo Eduardo Villacorta explicó que el paciente con insuficiencia cardiaca es hoy “mucho más añoso, con más comorbilidades” y con un manejo terapéutico “muy complejo”, por lo que no puede depender de “una sola especialidad”, sino que requiere “una coordinación entre diferentes especialidades y, fundamentalmente, con Atención Primaria”.

La representante de los pacientes, Maite San Saturnino, advirtió de que la insuficiencia cardiaca “no es solo una enfermedad”, sino “una condición con la que tienen que convivir tanto los pacientes como los familiares”. Por ello, defendió la necesidad de formación sanitaria, acompañamiento y “apoyo psicológico y emocional”, ya que estos pacientes tienden “a aislarse” y a no relacionarse con su entorno.

También subrayó la importancia del diagnóstico precoz, porque “a veces tenemos pacientes que han hecho un recorrido por distintos profesionales y especialidades hasta que se les diagnostica; esto es tiempo perdido, que luego es difícil recuperar”. Además, pidió “escuchar al paciente" y conocer qué necesita.

FACTORES EMOCIONALES Y SOCIALES

Por su parte, Ignacio Fernández matizó que el paciente no debe ser concebido únicamente como alguien situado “en el centro” del sistema, sino como “un agente más” en la toma de decisiones sobre su enfermedad.

Fernández explicó que la forma de entender la insuficiencia cardiaca ha cambiado de forma profunda en los últimos años y señaló que hoy se entiende como “un síndrome muy complejo”, relacionado con aspectos cardiometabólicos, cardiorrenales, hormonales, endoteliales e inflamatorios.

En el ámbito terapéutico, Fernández destacó que el tratamiento ha experimentado “un cambio radical” y que el campo de la insuficiencia cardiaca “se ha movido de una manera espectacular”, lo que ha permitido mejorar el pronóstico de muchos pacientes. Sin embargo, alertó de que la población está perdiendo adherencia a la dieta mediterránea y avanzan problemas como el sedentarismo y la obesidad.

La representante de la Comunidad de Madrid, Charo Azcutia, incidió en que el paciente que llega a los centros de salud suele ser un paciente con “multimorbilidad”, sobre quien hay que considerar distintas patologías al mismo tiempo y cómo influyen unas en otras. Además, considero imprescindible para el tratamiento integral de la enfermedad que se incorporen los aspectos emocional, familiar y social.

Añadió que desde Atención Primaria se deben coordinar tratamientos indicados por distintos especialistas hospitalarios y tener en cuenta el enfoque “biopsicosocial”. Recordó que los entornos condicionan directamente los tratamientos y puso como ejemplo que “no tener ascensor condiciona que un paciente no salga de casa”, en referencia no solo al sedentarismo o a la salud mental del enfermo, sino a la dificultad que supone su seguimiento médico.

Azcutia también destacó la necesidad de formación compartida entre Atención Primaria y Cardiología y añadió que en Madrid existen experiencias de formación continuada compartida entre profesionales del hospital y de los centros de salud, incluidas las enfermeras, cuyo papel en el tratamiento de las cardiopatías se destacó especialmente en la jornada por todos los ponentes.

La gerente asistencial de Atención Primaria destacó la utilidad de la 'e-consulta' como herramienta de comunicación rápida entre Primaria y hospitalaria, porque "permite resolver dudas" y actúa también como “un sistema formativo”.

En relación con la organización asistencial, Azcutia señaló que en esta autonomía existen proyectos de unidades multidisciplinares, consultas monográficas, transición al alta y monitorización de pacientes, especialmente útiles para zonas con mayor dispersión.

TECNOLOGÍA Y ESCUCHA AL PACIENTE

La irrupción de las tecnologías de vanguardia y la inteligencia artificial (IA) como herramientas clave tanto para el diagnóstico como para el manejo clínico del paciente centraron parte del diálogo. Villacorta señaló que la IA puede ayudar especialmente a detectar descompensaciones mediante aplicaciones móviles con preguntas y parámetros que clasifiquen a los pacientes y avisen a los profesionales cuando exista riesgo.

También apuntó que la IA aplicada a pruebas de imagen puede "anticipar el diagnóstico en fases muy precoces de la enfermedad", incluso "antes de lo que puede detectar el ojo humano". “Lo más importante, a pesar de toda la tecnología, es la consulta, estar con el paciente, la historia clínica, escucharle, hacer una anamnesis completa”, advirtió.

Con respecto a la tecnología, Ignacio Fernández sostuvo que España cuenta con un nivel de digitalización sanitaria “enormemente elevado”, pero criticó que "muchos sistemas no se comuniquen entre sí". Esto supone una dificultad para los profesionales, que no siempre pueden acceder a toda la información que necesitan y que, sin embargo, "está disponible pero dispersa" en diferentes administraciones, hospitales y centros.

“El paciente es un continuo”, dijo al respecto, porque "puede estar en el hospital, en su casa, en una residencia o en el centro de salud, y debería existir continuidad en la información". A su juicio, la IA puede ser “una oportunidad extraordinaria” si ayuda a mejorar esa continuidad y a obtener resultados en salud, aunque lamentó que los sistemas de información estén “absolutamente infrautilizados”.

El propio Fernández defendió, por otra parte, que la educación de la población es clave para detectar antes la enfermedad y consultar ante síntomas como cansancio, fatiga o falta de aire en relación con esfuerzos físicos.

Charo Azcutia defendió el papel de la Atención Primaria en la prevención y el diagnóstico precoz, así como la necesidad de coordinación con los especialistas hospitalarios.

Maite San Saturnino reclamó que la insuficiencia cardiaca esté “en todas las agendas” como una prioridad y pidió una atención “coordinada” e “integral” del paciente, en la que se escuche su voz. También reivindicó el papel de las organizaciones de pacientes, porque "ofrecen tiempo, información y acompañamiento a personas recién diagnosticadas y a sus familias".

Esta representante de los pacientes defendió que “cada paciente es un mundo” y que la atención personalizada es clave para mejorar la adherencia a los tratamientos y la calidad de vida, aunque lamentó que todavía existan desigualdades de acceso a este tipo de atención “por tema de código postal”. “Mirar a la cara al paciente, mirarle a los ojos y escucharle, no oírle; esa es la diferencia fundamental”, concluyó.

(SERVIMEDIA)
08 Mayo 2026
EDU/pai