Migración

El Papa recuerda su llamada al Parlamento español a un “urgente” cambio de “perspectiva” sobe la migración

- En plena crisis de Ceuta pide proteger a los menores y que el debate sea de derechos humanos y no de gestión de flujos

MADRID
SERVIMEDIA

El papa León XIV ha recordado el llamamiento que hizo el pasado 8 de junio de 2026 en su histórico discurso en el Parlamento español, con una llamada “urgente” a “un cambio de perspectiva” sobre la migración.

“Hay que desplazar el eje del debate de la mera gestión de los flujos migratorios a la protección plena e inmediata de los derechos humanos, adoptando ‘una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran’”, recoge autocitándose en el mensaje que ha escrito con motivo de la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que la Iglesia celebrará el 27 de septiembre.

La Santa Sede publicó este viernes este mensaje, coincidiendo con la crisis humanitaria en la ciudad autónoma de Ceuta, que acoge desde hace días a miles de marroquíes, varios de ellos menores.

El mensaje, que se refiere al pasaje evangélico en el que Cristo dice estar presente en los pequeños más vulnerables (‘Incluso uno solo de estos pequeños’). El Papa dice que ese lema “nos llama a prestar atención a los menores que se ven directamente afectados por la experiencia de la migración y la huida, a la preocupación por ellos y a la promesa del Señor de que quien ‘acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí’” y destaca la indefensión de esos niños, “son rostros concretos, historias únicas, que apelan a nuestra conciencia”.

“No es una cuestión de cifras ni de estadísticas. El Evangelio nos invita a no hacer cálculos: ‘incluso uno solo’. Cada niño, cada ser humano, posee una dignidad infinita. Es imagen y semejanza de Dios”, subraya Robert Prevost, que apunta a que “ante cada menor emigrante, estamos llamados a realizar un acto de humanidad y de fe”.

CAUSAS Y ACOGIDA

“Lamentablemente, los menores emigrantes se ven más fácilmente relegados a la invisibilidad, al carecer de adultos que los protejan y los apoyen. Es necesario intervenir en los países de origen para eliminar las posibles causas que les obligan a huir, además de ofrecer protección y acogida en los países de tránsito y de llegada”, expone el mensaje.

León XIV, siguiendo su continua defensa de la dignidad humana, llama a todos los ciudadanos a que en su vida personal escuchen las historias y sueños de esos menores migrantes. “Incluso uno solo de estos pequeños nos llama, en nuestra vida personal, a abrir los ojos y el corazón para escuchar en profundidad su historia, sus miedos y sus sueños, superando esa indiferencia que reduce al ser humano a un dato estadístico que no nos afecta directamente. Es una invitación a reconocer al niño en su dignidad, aún antes que en su condición de “migrante”, y a proteger sus derechos fundamentales: a la vida, a la educación y a un nivel de vida que le permita crecer y desarrollarse plenamente desde el punto de vista físico, mental, espiritual, moral y social”.

ACOGIDA ECLESIAL

Para el Papa, incluso uno solo de estos pequeños llama también en la vida eclesial “a convertir la hospitalidad de un concepto abstracto en una práctica pastoral constante”. “No podemos limitarnos a delegar esta tarea a instituciones o asociaciones dotadas de un carisma específico”, revindica, para animar a las comunidades cristianas a “integrar y valorar a los refugiados e inmigrantes como miembros de pleno derecho de la familia eclesial”, promoviendo “nuevos itinerarios educativos y espirituales, incluso personalizados, que superen la lógica del puro asistencialismo”.

Para León XIV, la vulnerabilidad de los más pequeños “no conoce fronteras confesionales y nos une en una responsabilidad humanitaria y espiritual compartida”. El mensaje también está dirigido a las administraciones, pues “incluso uno solo de estos pequeños, en el contexto de las instituciones civiles, nos insta a reafirmar el principio del interés superior del menor”.

Según el Pontífice, “las instituciones públicas y privadas están obligadas a situar en el centro la protección y la dignidad de cada niño y adolescente” con “instrumentos jurídicos eficaces de protección, promoviendo la reunificación familiar y evitando los traumas de la separación”.

(SERVIMEDIA)
14 Ago 2026
AHP/clc/pai