Animales

Los perros facilitan las relaciones sociales en adolescentes que se sienten solos

- Según la Fundación Affinity con motivo del Día Mundial del Bienestar Mental de los Adolescentes

MADRID
SERVIMEDIA

Los perros pueden facilitar las interacciones sociales en adolescentes y jóvenes que sienten soledad.

La Fundación Affinity hizo este lunes esa afirmación con motivo del Día Mundial del Bienestar Mundial de los Adolescentes, que se celebra hoy, y después de que el Consejo de Ministros aprobara la semana pasada el Marco Estratégico Estatal de Soledades (2026-2030).

A pesar de que el mundo está cada vez más conectado y con más oportunidades para comunicarse, 9 de cada 10 jóvenes de España de 20 a 24 años sufren soledad no deseada.

Según la revisión sistemática realizada por la Fundación Affinity, los perros actúan como facilitadores del contacto social, pues favorecen que otras personas se acerquen e inicien una conversación.

Para un adolescente que sufre soledad o tristeza, pasear con su perro no solo le obliga a salir de casa, sino que aumenta las interacciones con otras personas, lo que puede traducirse en mayor apoyo social y reducción de sentimientos de soledad, claves para un mejor bienestar mental.

“En la adolescencia experimentamos muchos cambios que no sabemos cómo gestionarlos. Por ello, el vínculo que se establece con el animal puede acompañar y sostener emocionalmente, no porque cure, sino por los procesos que activa”, explica Loreto Sánchez, psicóloga colaboradora de la Fundación Affinity.

“CUIDAR A LOS DOS”

Para un adolescente, el animal de compañía le permite establecer pequeñas acciones como jugar o pasear que ayudan a moverse cuando hay apatía, o hablar de uno mismo, ya que le cuentan a su perro o su gato cosas que les cuesta expresar en primera persona.

“Para que el vínculo sea sano y pueda acompañar y sostener, se tiene que cuidar a los dos. El animal no está para cargar con todo el malestar del adolescente. Leer sus señales, respetar sus descansos y límites también es parte del vínculo”, añade Sánchez.

Al sentimiento de soledad, se suma que un 33% de los adolescentes de entre 15 y 19 años siente con frecuencia que le cuesta encajar o hacer amigos. En este caso, el animal de compañía cumple una función de mecanismo de afrontamiento, convirtiéndose en un apoyo social importante.

A pesar de que la presencia de un animal de compañía beneficia al adolescente por el vínculo que se establece, no se trata solo de convivir con él, si no de construir una relación.

“El animal de compañía puede favorecer la dinámica familiar y mejorar la comunicación entre el adolescente y el resto de la familia, especialmente con los padres. Este efecto resulta más evidente en contextos familiares con niveles bajos de conflicto previo”, detalla Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona.

En situaciones de conflicto o en entornos familiares vulnerables, los animales pueden actuar como una fuente importante de apoyo social emocional, pero su efecto parece ser variable. En estas circunstancias, perros y gatos amortiguan el malestar y en otros, simplemente reflejan una situación de vulnerabilidad previa, sin llegar a compensarla.

CONSEJOS

Para las familias en las que conviven adolescentes y perros o gatos, la Fundación Affinity apuntó algunos consejos para que el vínculo entre perros, gatos y jóvenes sume.

Entre ellos destacan que debe haber momentos tranquilos con el animal, sin pantallas y sin exigir conversación; facilitar rutinas realistas, con paseos cortos, y juegos breves sin convertirlos en una carga; cuidar que el animal pueda retirarse cuando lo necesite; y observar si el adolescente se aísla solo con el animal.

(SERVIMEDIA)
02 Mar 2026
MGR/gja