Clima
Los Pirineos y las Béticas tendrán dos meses menos de nieve al final de siglo
- Según Meteoclimática
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El aumento de las temperaturas hará que las nevadas sean más cortas, menos intensas y más irregulares, y que la capa de nieve se reduzca cerca de dos meses tanto en los Pirineos como en las cordilleras Béticas, que son las zonas montañosas más altas de la España peninsular.
Esa es una conclusión recogida en un estudio elaborado por Meteoclimática, iniciativa que forma parte del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf).
El estudio fue dado a conocer este jueves, coincidiendo con el Día Internacional de las Montañas. Esos ecosistemas ocupan solo un 27% de la superficie terrestre, pero actúan como enormes depósitos naturales al recibir más precipitación que las tierras bajas. De hecho, almacenan hasta el 70% del agua dulce del planeta.
La nieve y el hielo acumulados durante los meses fríos se liberan poco a poco con el deshielo, alimentando ríos, acuíferos y ecosistemas enteros en las zonas circundantes, según el estudio, recogido por Servimedia y publicado en el blog de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
“Ese equilibrio, sin embargo, está empezando a romperse. En España, las montañas ya se han identificado como una de las regiones del mundo donde el manto nivoso responde con mayor rapidez al calentamiento global, incluso en escenarios de bajas emisiones”, apunta la investigación.
Una de las señales más visibles de este cambio es el desplazamiento del calendario de la nieve. El estudio proyecta que la primera gran nevada del año (cuando la capa supera los 30 centímetros, que marca el inicio real del invierno en las zonas de alta montaña) se retrasará de forma progresiva.
“En algunos lugares, podría no producirse hasta alrededor del 25 de diciembre, coincidiendo simbólicamente con Navidad”, según Meteoclimática.
Para medir ese retraso, el estudio analiza la fecha del primer día de cada año en que se registra una nevada superior a 30 centímetros en los puntos más elevados de los principales sistemas montañosos peninsulares: los Pirineos, las cordilleras Béticas, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central y el Sistema Ibérico.
PROYECCIONES
Los datos proceden del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, dependiente de la Comisión Europea. Las proyecciones futuras se elaboraron utilizando el escenario de máximas emisiones de gases de efecto invernadero.
Según el estudio, los Pirineos y las Béticas son las zonas donde actualmente se acumulan más días de nieve. Sin embargo, las proyecciones muestran un cambio drástico para el periodo entre 2081 y 2100 porque las primeras nevadas del año llegarán, de media, un mes más tarde que ahora y el manto nivoso desaparecerá un mes antes.
Este acortamiento del invierno se debe al progresivo aumento térmico en ambos sistemas montañosos. En los Pirineos, el incremento previsto de las temperaturas medias y máximas a largo plazo supera los 5 °C en algunas zonas.
En las Béticas, se espera un aumento similar -e incluso ligeramente mayor- de las temperaturas medias y máximas, mientras que las mínimas muestran una mayor estabilidad. En este sistema, el cambio proyectado supera igualmente los 5 °C en determinadas áreas.
En diversas zonas de los sistemas Ibérico y Central, las proyecciones apuntan que a finales de enero de las dos últimas décadas del siglo no se registrarán días en los que el espesor de nieve sea superior a 30 centímetros. Es decir, incluso en pleno invierno, la nieve acumulada será insuficiente para mantener un manto nivoso continuo.
El retroceso es aún más acusado en la Cordillera Cantábrica, pues la duración del manto nival disminuyó a un ritmo de 1,5 días por década entre 1960 y 2000.
MENOS NIEVE
En los próximos años se prevé un descenso generalizado de las precipitaciones en forma de nieve, pero no de forma homogénea ni afecta por igual a todos los puntos.
Así, el descenso es más gradual en los Pirineos, que podría recibir en torno a 200 litros por metro cuadrado a unos 2.600 metros de altitud. Esa cifra se reduce a la mitad en las Béticas.
En la Cordillera Cantábrica, las previsiones indican un descenso de alrededor de 300 a unos 150 litros por metro cuadrado y la bajada será de los 200 actuales a 100 en los sistemas Ibérico y Central.
(SERVIMEDIA)
11 Dic 2025
MGR/clc


