Elecciones Castilla y León

El PP contiene a Vox en Castilla y León y se adentra en una nueva ronda de pactos autonómicos

- Génova pide a Abascal acelerar los pactos en Extremadura y Aragón ahora que el calendario electoral está despejado hasta Andalucía

SALAMANCA
SERVIMEDIA Pablo Taboada, enviado especial

El PP saboreó este domingo la primera victoria dulce del ciclo electoral y cumplió todos sus objetivos en Castilla y León: ganó dos escaños, subió de forma considerable en votos y agrandó la ventaja con respecto al PSOE y Vox. El principal hito de Alfonso Fernández Mañueco ha sido su capacidad para frenar a los de Santiago Abascal, que aspiraban a superar el 20% por primera vez en su historia en unos comicios autonómicos.

Con más del 99,33% escrutado, el PP cosecha 438.000 votos –56.000 más que en 2022, si bien aquel fue el peor dato de su historia–, pasa de 31 a 33 procuradores y logra un 35,47% de las papeletas –cuatro puntos más que hace cuatro años–, un porcentaje con el que amplía su distancia con respecto a Vox, que ya partía de muy alto.

El resultado del partido de Abascal es mejor que en Aragón y Extremadura, donde doblaron escaños, pero las expectativas eran que iban a crecer con mucha más fuerza. Por el contrario, los populares llegaban con más nervios a su cita con las urnas, motivo por el que Mañueco acabó cantando ‘Mi gran noche’ de Raphael al hacerse con el escaño de Ciudadanos en Valladolid y arrebatarle otro al PSOE en Burgos.

El paso por las urnas de Castilla y León allana ahora el camino para una segunda ola de pactos con Vox, aunque todavía quedan muchas incógnitas por despejar. La principal es si el PP volverá dar entrada a los de Abascal en los gobiernos de Extremadura, Aragón y Castilla y León. En Génova, sede nacional del PP, se muestran proclives a ello, mientras que barones como Jorge Azcón o el propio Mañueco son más reacios.

El secretario general del PP, Miguel Tellado, no tardó en lanzar el guante a los de Abascal, a los que apeló a cerrar un acuerdo “rápido”, por lo menos en Extremadura. Génova se ha esforzado durante estas semanas en presentar a Vox como un actor de bloqueo al hacer naufragar la investidura de María Guardiola. Y, en su opinión, la estrategia ha sido un éxito, dado que en sus ‘trackings’ Vox superaba con creces la barrera del 20% hasta esta semana. “Bloquear no es gratis. El viento siempre cambia”.

FEUDO HISTÓRICO DE LA DERECHA

El equipo de campaña de Mañueco cree también que los votantes han tenido en cuenta la salida de Vox del gobierno autonómico en 2024. Ahora, el presidente en funciones les tiende la mano de nuevo para “abrir una nueva etapa de diálogo y acuerdo”. Abascal, por su parte, insiste en negociar primero el paquete programático, aunque exhibe disposición a facilitar los gobiernos del PP.

Pese a las buenas sensaciones, las urnas dejan en Castilla y León un panorama similar al de 2022 o, lo que es lo mismo, al que había perpetrado el bloqueo en la región, y es que el PP tendrá que entenderse con Vox para garantizar la gobernabilidad de una región fragmentada en el espacio en el que ambas formaciones compiten.

Paradójicamente, Castilla y León fue la primera piedra en la reunificación de la centroderecha. En 1987, un joven José María Aznar se impuso en las elecciones autonómicas y se erigió en el líder que posteriormente lideraría la refundación de Alianza Popular en lo que hoy es el PP, que dio cobijo a liberales y democristianos. 35 años después, en 2022, Castilla y León fue el primer laboratorio de los pactos de gobierno entre PP y Vox, y ahora da paso a la nueva ronda de pactos ante la tregua electoral.

El PP mantiene su hegemonía en la comunidad también gracias a la red de seguridad que componen sus alcaldes. Los populares gobiernan en 1.505 de los 2.248 ayuntamientos, es decir, el 66,95%, lo que convierte a esta tierra en su principal bastión a nivel municipal, incluso por encima de Galicia.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, fue el primero que se esforzó en movilizar a todos sus cargos locales al visitar unos 35 municipios durante toda la campaña. Y también cosecha una victoria ante las dudas que había suscitado su estrategia de someter a Sánchez a un ‘vía crucis’ electoral.

(SERVIMEDIA)
16 Mar 2026
PTR/mjg