Congreso

PP, PSOE, Vox y Junts tumban la propuesta de Podemos de un referéndum sobre salir de la OTAN

MADRID
SERVIMEDIA

El PP, el PSOE, Vox y Junts per Catalunya votaron este miércoles juntos contra una moción de Podemos que pedía un referéndum sobre si seguir o no en la OTAN, cerrar las bases de Morón y Rota, revertir el actual aumento de gasto militar y renunciar a la guerra en la Constitución; la iniciativa fue rechazada por votos en contra frente a favor.

La iniciativa se votó por puntos, y deparó un rechazo al referéndum por 300 votos en contra frente a 20 a favor, con 25 abstenciones; el cierre de las bases por 300 en contra frente a 43 a favor, con una abstención; y la reversión del incremento del gasto militar por 299 en contra,45 a favor y una abstención y la renuncia expresa a la guerra en la Constitución por 298 en contra, 38 a favor y 7 abstenciones.

La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, presentó la moción, debatida este martes, consecuencia de una interpelación la semana pasada a la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, repitiendo unas frases del expresidente del Gobierno Felipe González en 1981, antes de ser investido. González, entonces contrario a entrar en la OTAN, alegaba el riesgo de entrar en guerras, que los problemas sociales son un tema ajeno, y que causaría dependencia de España.

Belarra citó aquellas palabras para dudar del actual presidente, Pedro Sánchez, a quien llamó “el doctor Jeckyll y Mr Hyde” de la defensa, puesto que está ampliando el gasto militar a la vez que hace proclamas por la paz. “Decir no a la guerra pero sí al rearme no tiene sentido”, le afeó.

Lo ligó a que hoy no hay tema más cercano a la seguridad que el derecho a la vivienda y criticó que se haya eximido a Airbus de la compra de material militar a Israel, o que Sánchez pida que la UE rompa su tratado de asociación con Israel mientras él no rompe relaciones con ese país, cosa que sí estaría en su mano.

En cuanto al uso de las bases de Rota y Morón, Belarra exigió no limitarse a ceder su uso a EEUU, sino cerrarlas y echar a las tropas norteamericanas. Finalmente, dijo que el 80% de los españoles no participaron en el referéndum de la OTAN, por lo que pidió a Sánchez que convoque uno ahora para que la gente decida la permanencia o salida. “La democracia no se declama, se ejerce”, remató.

Agustín Conde, del PP, dijo que a su partido le gusta la OTAN y Estados Unidos, por haber rendido servicio a Europa frente a “la bota del comunismo”, de ahí su gratitud. De EEUU elogió su libertad individual, ser la democracia más antigua y el Estado de derecho, y vio natural que a Podemos no le guste.

"PACIFISMO DE OROPEL"

Admitió que no todo lo que dice o hace su actual Gobierno le parece loable ni defendible, pero distinguió entre los pueblos y sus gobernantes, y en el mismo sentido deseó que en EEUU piensen que “España es mucho mejor que su Gobierno corrupto”. Conde terminó diciendo que Podemos sólo está en contra de la violencia que no sea ejercida por sus correligionarios, y que su pacifismo es “de oropel”. Y que al PP le importa la paz, pero que “es peor la guerra que la pérdida de libertad que Podemos representa”.

José Antonio Rodríguez Salas, del PSOE, comenzó defendiendo que Pedro Sánchez fue el primero en criticar la guerra de Oriente Próximo y avanzando su voto contrario a la moción. Defendió la OTAN como la alianza que garantiza la protección de España y disuade a otros países de atacarla. “Renunciar a esto no nos haría más pacíficos, nos haría más vulnerables”, corrigió a Podemos.

También defendió que las bases de Rota son útiles para la defensa de España y también del flanco sur de la OTAN, y rechazó romper unilateralmente un tratado internacional. Además, dijo que la renuncia a la guerra en la Constitución que pretende Podemos ya se incluye tácitamente en ella, y se negó a un aislacionismo que convertiría a España en irrelevante.

Jacobo González-Robato expuso la posición de Vox, señalando que “rearme criminal” es un eslogan, no un análisis cierto. Avisó de que querer la paz no es taparse los ojos como los niños para que no les ataquen los monstruos, y estableció que “la paz exige fortaleza y capacidad de disuasión”.

El diputado dijo que la salida sería una retirada política y moral, y una falta de responsabilidad. “La defensa no es un lujo, una extravagancia presupuestaria ni un residuo del pasado”, advirtió, rechazando oponer la inversión en defensa con la que se hace en temas sociales, porque la primera es “condición necesaria para todo lo demás”.

SUMAR Y SOBERANISTAS

Por Sumar, el secretario del grupo, Txema Guijarro, compartió la constatación de Belarra de que el 80% de los actuales españoles no votó en el referéndum de la OTAN; que no es posible, por lejanía, compartir perspectiva con los riesgos que perciben los países del Este de Europa; y que Estados Unidos hace años que da prioridad al Extremo Oriente que a la relación atlántica. “La OTAN ha muerto”, certificó, llamando a darse cuenta cuanto antes, y anunciando su sí a la moción aunque le parecía extemporáneo convocar un referéndum y diciendo “adiós OTAN” en varios idiomas.

En nombre de ERC, el diputado Álvaro Vidal recomendó reforzar la UE y hacer de ella un sujeto autónomo y con más papel entre China, EEUU y Rusia y su supuesta pretensión de construir un mundo de suma cero y “depredador”, en palabras de Amnistía Internacional, con orden basado en la “arbitrariedad autoritaria”. Propuso, para ello, un ejército europeo mancomunado y dejar de externalizar productos esenciales.

Por Junts per Catalunya, Isidre Gavin i Balls rechazó el referéndum de permanencia que propugnaba la moción. Aun criticando la OTAN actual, objetó que la solución “no puede ser la ruptura unilateral de alianzas estratégicas”, dado que la seguridad es interdependiente, y defendió la “fuerza de disuasión” y el multilateralismo inherente a la Alianza. Así, anunció su voto en contra de la moción porque “el mundo no está para eslóganes”.

El diputado de EH Bildu Jon Iñarritu admitió que su grupo comparte el fondo de la moción de Podemos y que el Gobierno debe tener una actitud activa que se traduzca en medidas concretas. Denostó la actual política exterior de Estados Unidos y recomendó “ahondar” en la autonomía europea. Recordó que el País Vasco ya votó contra la OTAN en el referéndum de 1986 y terminó llamando a hacer lo mismo, pero, como grupo independentista, se alejó de la propuesta de añadir un artículo a la Constitución para renunciar a la guerra.

Finalmente, el del PNV Mikel Legarda dijo que su partido siempre ha compartido la idea del no a la guerra y las relaciones internacionales basadas en las reglas, el diálogo y el multilateralismo. Pero también defendió la tenencia de armas de disuasión. “Si vis pacem para bellum”, citó la máxima latina. Por eso, interpretó que la inversión en defensa es tan necesaria como en Estado del bienestar.

(SERVIMEDIA)
22 Abr 2026
KRT/gja

Palabras clave