Salud

Las principales sociedades cardiovasculares se unen ante las amenazas ambientales a la salud cardíaca mundial

- Piden normas más estrictas sobre calidad del aire y el ruido, reducir los combustibles fósiles y regular las sustancias químicas tóxicas

MADRID
SERVIMEDIA

Las mayores sociedades cardiovasculares del mundo emitieron este martes la primera declaración conjunta en la instan a tomar medidas urgentes para abordar los factores de estrés ambiental como causas importantes, aunque prevenibles, de enfermedades cardiovasculares.

La declaración está suscrita por la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés), el Colegio Americano de Cardiología (ACC, en inglés), la Asociación Americana del Corazón y la Federación Mundial del Corazón (WHF, en inglés).

Los factores de estrés ambiental (como la contaminación del aire, el tráfico, el ruido de los aviones y la industria, la exposición a la luz artificial, la contaminación química y plástica, y los peligros relacionados con el clima) contribuyen a entre cuatro y seis millones del total mundial de cerca de 20 millones de muertes anuales por enfermedades cardiovasculares.

Es decir, una de cada cinco muertes cardiovasculares en todo el mundo se atribuye a exposiciones ambientales, lo que supera el impacto de muchos factores de riesgo cardiovascular tradicionales.

MENSAJE “CLARO”

La declaración conjunta, publicada este martes en la revista ‘European Heart Journal’, representa un compromiso global unificado para situar la protección del medio ambiente en el centro de la prevención y las políticas de enfermedades cardiovasculares.

El documento insta a los responsables políticos a adoptar normas más estrictas sobre la calidad del aire y el ruido, eliminar progresivamente los combustibles fósiles y regular las sustancias químicas tóxicas.

“Las enfermedades cardiovasculares sigue siendo la principal causa de muerte en todo el mundo y los factores de estrés ambiental se han convertido en sus aceleradores silenciosos”, indica Thomas Münzel, del Centro Médico Universitario de Maguncia (Alemania).

Münzel añade: “Nuestro mensaje es claro: un aire más limpio, ciudades más tranquilas y un clima estable no son solo objetivos ambientales, sino que son esenciales para la salud cardíaca y para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares a nivel mundial”.

“El corazón no existe de forma aislada; late dentro de un ecosistema. Los riesgos ambientales deben estar a la altura del tabaquismo, la hipertensión y la diabetes en nuestras evaluaciones de riesgos y estrategias de prevención”, apunta Thomas F. Lüscher, presidente de la ESC.

ACCIONES POLÍTICAS

Por otro lado, la declaración propone acciones políticas inmediatas, coordinadas y valientes para reducir la exposición personal y social a los factores de riesgo ambientales, en particular en los países de ingresos bajos y medios que soportan desproporcionadamente el peso de la degradación ambiental mundial.

“Las investigaciones han demostrado los impactos negativos que la contaminación, el ruido, el aumento de las temperaturas y otros factores ambientales estresantes tienen en la salud”, señala Christopheer Kramer, presidente del ACC.

Kramer subraya: “Ha llegado el momento de actuar para abordar el impacto del medio ambiente en la salud cardiovascular y es esencial para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo”.

“Para tratar y prevenir las enfermedades cardiovasculares, debemos abordar las causas fundamentales y la creciente presión de los riesgos ambientales. La exposición intensa a la contaminación atmosférica y otras formas de contaminación tiene consecuencias, especialmente para los más vulnerables”, según Amam Mbakwem, vicepresidente de la WHF.

Keith Churchwell , expresidente de la Asociación Americana del Corazón, concluye: “Este esfuerzo conjunto refleja nuestra comprensión compartida de la necesidad de abordar los factores ambientales que afectan la salud cardíaca. La colaboración entre sociedades y sectores es esencial para generar un cambio significativo en el bienestar cardiovascular a nivel mundial”.

SEIS ÁREAS PRIORITARIAS

La declaración conjunta describe seis áreas prioritarias generales, entre ellas la promoción mundial y alineación de políticas que prioricen los efectos ambientales en la salud cardiovascular, y la inversión en investigación sobre los impactos de los factores de riesgo ambiental para fundamentar acciones específicas.

Educación y mayor concienciación entre los profesionales sanitarios y el público sobre los factores de riesgo ambientales, y planificación urbana y políticas que promuevan el transporte limpio, los espacios verdes y el control del ruido son otras áreas.

La atención sanitaria sostenible para reducir las emisiones y la contaminación en los sistemas médicos y sistemas de salud resilientes al clima para proteger a las poblaciones vulnerables completan las demandas.

“Al abordar las causas fundamentales de los factores de estrés ambiental, es posible reducir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares y promover sociedades más saludables, justas y sostenibles”, concluye.

(SERVIMEDIA)
20 Ene 2026
MGR/gja