Salud y medio ambiente

La procesionaria se adelanta en Castellón y Murcia

- Pone en riesgo a niños y animales, según Anecpla

MADRID
SERVIMEDIA

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) ha vuelto a adelantar su aparición y ya se ha detectado su presencia en provincias como Murcia y Castellón, una situación que, según algunos expertos, no tardará en repetirse en otros puntos del territorio nacional.

Esta plaga supone un serio riesgo para la salud de las personas -especialmente, los niños- y puede resultar incluso mortal para los perros.

La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) alertó este miércoles de que el simple contacto con los pelos urticantes de la oruga puede provocar fuertes reacciones alérgicas, lesiones oculares y problemas dermatológicos, sin necesidad siquiera de tocar directamente al insecto.

Estos pelos tienen el nombre científico de ‘tricomas’ y se calcula que cada individuo posee alrededor de 500.000, listos para ejercer de dardos envenenados en el momento en sientan que se encuentran en peligro.

“El peligro real de la procesionaria es que muchas veces pasa desapercibida hasta que ya se ha producido el contacto”, explicó Manuel García Howlett, director general de Anecpla.

García Howlett añadió: “Sus pelos urticantes actúan como auténticos dardos microscópicos que pueden provocar desde urticarias hasta reacciones graves, y en el caso de los perros, las consecuencias pueden ser dramáticas si llegan a olisquearla o ingerirla”.

RECOMENDACIONES

Los niños y los animales domésticos son los colectivos más vulnerables, ya que suelen jugar o pasear en parques, jardines y zonas arboladas donde la procesionaria desciende de los pinos formando las conocidas ‘procesiones’.

En los perros, el contacto puede causar inflamación severa del hocico, vómitos, necrosis de la lengua o la garganta e incluso un shock anafiláctico.

Ante esta situación, Anecpla recomendó no manipular nunca las orugas ni los bolsones, mantener a los perros atados en zonas afectadas y acudir de inmediato a un veterinario o centro médico ante cualquier síntoma tras un posible contacto.

Asimismo, esta asociación insistió en que la gestión de esta plaga debe realizarse exclusivamente por empresas profesionales de sanidad ambiental, que aplican criterios de gestión integrada y métodos seguros y eficaces.

“Es fundamental actuar con prevención y anticipación. La procesionaria no es solo un problema ambiental, es una cuestión de salud pública, y la mejor herramienta para combatirla es la información, la prudencia y la intervención profesional”, concluyó García Howlett.

(SERVIMEDIA)
11 Feb 2026
MGR/clc