Reportaje

Huelga indfinida

Profesores valencianos afrontan su tercera semana de huelga “por dignidad”, aunque con un “coste considerable” para su economía

- El coste diario en nómina ronda los 150 euros, aunque la parte sindical cree que la movilización está “surtiendo efecto”

- La Generalitat defiende su propuesta para los profesores y apunta a la ‘herencia recibida’ del anterior Gobierno del PSPV y Compromís

Valencia
SERVIMEDIA

Las escuelas infantiles de Madrid llevan ya dos meses de huelga indefinida, mientras que los docentes de la Comunidad Valenciana afrontan desde este lunes su tercera semana de paros que, según profesores que secundan esta medida de presión laboral, tiene un “coste considerable” para sus economías familiares, aunque lo hacen “por dignidad”.

El coordinador del sindicato de docentes STEPV, Marc Candela, explicó a Servimedia que la huelga indefinida es el método que los sindicatos han visto más adecuado en la región. Otras autonomías, como Cataluña, han optado por un modelo de presión al Govern de Salvador Illa basado en días concretos de huelga y presión, provocando incluso cortes de tráfico.

El esfuerzo económico del profesorado es relevante, en tanto que cada día sin trabajar supone un descuento en la nómina de alrededor de 150 euros, según fuentes de la docencia en la Comunidad Valenciana.

Pese a ello, el colectivo de docentes valenciano encara, desde este lunes, su tercera semana de paro indefinido. “Incluso las familias nos están pidiendo participar. La presión sí está surtiendo efecto y la gente está muy lanzada”, sostuvo Candela, quien argumentó que el seguimiento es “lo suficientemente elevado” como para mantener la tensión en la calle.

SEMANAS AHORRANDO

“No se está dando ni al alumnado ni al profesorado lo que se necesita”, se quejó Inma Camarena, una profesora en Utiel (Valencia), en declaraciones a Servimedia. “Llega un punto en el que esto es insostenible y la sociedad debe reivindicar”, agregó Inma, quien dijo que ya llevaba semanas ahorrando para compensar el momento de la huelga. Además, resaltó que hay un “esfuerzo anímico” que pasa más desapercibido para la sociedad.

También llevaba semanas ahorrando para la huelga Alejandro Moreno, profesor en Orihuela (Alicante), quien ha sido seleccionado algunos días como parte de los servicios mínimos. “Es un daño económico que va a ser importante”, confesó, ya que paga dos alquileres, tiene una hija pequeña y su mujer trabaja en la hostelería.

En síntesis, Vicent Anyó, docente en Carlet (Valencia), proclamó que ha decidido secundar la huelga “por dignidad”, por el “conjunto de problemas” que se van agravando. En su caso, tanto él como su pareja son profesores y están haciendo huelga, con lo que “el daño es considerable”.

Los tres mostraron su deseo de que pronto se pueda alcanzar un pacto, aunque reconocieron que no son del todo optimistas, culpando de ello a la Generalitat. “Esto aun se alargará un poco más”, teme Alejandro Moreno.

Para algunas personas, el coste económico es incluso mayor, puesto que ya han dimitido más de 140 equipos directivos de institutos públicos valencianos, con lo que a la huelga suman la bajada salarial de dejar sus responsabilidades de gestión.

NEGOCIACIONES FALLIDAS

Y, mientras una parte del profesorado valenciano hace huelga, los sindicatos negocian con la Consejería de Educación del Ejecutivo presidido por el ‘popular’ Juanfran Pérez Llorca, aunque por el momento no ha habido ‘fumata blanca’ y el pasado miércoles, los afiliados a los sindicatos rechazaron mayoritariamente el segundo paquete de medidas planteado por la Generalitat. Entre las mejoras, destaca un refuerzo de las plantillas y un aumento salarial de 2.400 euros anuales, que desplegaría sus efectos escalonadamente hasta 2028.

Pero desde el sindicato STEPV, Marc Candela, denunció que ese refuerzo de profesores no se ha concretado, al tiempo que reprobó que no haya un plan para mejorar las infraestructuras de los centros educativos. Igualmente, deploró que el valenciano se haya “quedado fuera”, pese a que los sindicatos exigen que su presencia en las aulas aumente, al tiempo que también “se ha quedado colgado” el recorte de las ratios de alumnos por profesor.

“Hemos conseguido cosas, pero faltan más detalles”, enfatizó Candela, antes de reconocer que el riesgo de que la huelga se enquiste es real. “Pero podemos cerrar el curso y septiembre está ahí”, advirtió a la Consejería dirigida por Carmen Otí.

ABIERTOS AL DIÁLOGO

Por su parte, fuentes de la Generalitat Valenciana explicaron a Servimedia que en el Gobierno autonómico están abiertos a seguir negociando y lamentaron que los sindicatos tumbaran una propuesta con la que los docentes valencianos pasaban a estar entre los mejor remunerados a nivel nacional.

“En estos momentos estamos a la espera de un nuevo documento que el sindicato mayoritario se comprometió a remitir a la Conselleria de Educación. En cuanto lo tengamos, lo analizaremos y nos volveremos a sentar. Pero insistimos en que jamás se ha hecho una oferta mejor en el sector educativo”, arguyeron desde la Generalitat.

En la misma línea, asumieron que faltan recursos en la educación, pero precisaron que “no es un problema que se haya generado en un mes”. “Se arrastra tras muchos años de abandono, de promesas sin presupuesto, de quienes ahora quieren capitalizar la protesta”, dispararon desde la Generalitat contra el Gobierno del ‘Botànic’ (PSPV y Compromís).

Con todo, los docentes valencianos son solo un ejemplo de huelga indefinida, un instrumento usado históricamente en España desde que, en 1855, tuviera lugar la primera huelga general, circunscrita al sector industrial. El paro indefinido más largo de la historia duró 290 días, en la empresa minera Crimidesa, en 1980, en Burgos.

(SERVIMEDIA)
24 Mayo 2026
DMM/pai