Ciencia

Los pulpos gigantes eran los depredadores supremos en los océanos del Cretácico

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los principales depredadores oceánicos durante el Cretácico Superior no eran reptiles marinos gigantes y tiburones, como se creía, sino pulpos colosales similares al kraken, una colosal criatura marina de la mitología nórdica similar a un pulpo o un calamar gigante que, emergiendo de las profundidades, atacaba barcos y devoraba a los marineros.

Esos pulpos gigantes del Cretático Superior medían hasta 19 metros y compitieron contra grandes depredadores oceánicos como los mosasaurios.

Así se explica en un estudio realizado por 10 investigadores pertenecientes a instituciones de Alemania o Japón y publicado este jueves en la revista ‘Science’.

Durante cientos de millones de años, se pensó que los ecosistemas marinos estaban dominados por grandes depredadores vertebrados. Los invertebrados servían como presas más pequeñas.

Sin embargo, a diferencia de los invertebrados con concha, los pulpos siguieron una trayectoria evolutiva única. En lugar de conchas protectoras, estas criaturas desarrollaron cuerpos blandos, lo que les otorgó una movilidad, visión e inteligencia sin precedentes.

Algunas de estas especies también alcanzaron tamaños enormes y actuaron como depredadores de primer orden, pero su papel ecológico preciso ha permanecido incierto debido a la escasa evidencia fósil.

MANDÍBULAS FOSILIZADAS

Para llenar este vacío, Shin Ikegami, de la Universidad Hokkaido (Japón), y sus colegas evaluaron los patrones de desgaste en mandíbulas fosilizadas de parientes antiguos del pulpo.

El desgaste en la mandíbula, producido al morder presas duras y esqueléticas, deja daños característicos similares a los observados en los cefalópodos modernos que trituran conchas. Las medidas de la mandíbula de un pulpo también pueden usarse para estimar su tamaño corporal general.

Ikegami y sus colegas reexaminaron 15 mandíbulas fósiles grandes de parientes antiguos del pulpo e identificaron claros signos de desgaste en especímenes particularmente bien conservados.

Utilizando técnicas avanzadas de minería digital de fósiles, descubrieron 12 mandíbulas adicionales de pulpos con aletas de sedimentos del Cretácico Superior (entre 100 y 72 millones de años atrás).

Al analizarlas, identificaron dos especies principales: ‘Nanaimoteuthis jeletzkyi’ y ‘Nanaimoteuthis haggarti’.

TAMAÑOS EXCEPCIONALES

Estos pulpos con aletas, en particular ‘N. haggarti’, alcanzaron tamaños excepcionales, según los autores, oscilando entre los 7 y los 19 metros, rivalizando con el tamaño de los reptiles marinos gigantes contemporáneos y representando potencialmente los invertebrados más grandes descritos hasta la fecha.

Además, las mandíbulas presentaban un desgaste considerable en los individuos de mayor tamaño, con rasgos que en los juveniles, antes afilados, se volvían romos y redondeados con el tiempo.

Los patrones de desgaste sugieren que estas criaturas eran carnívoros activos que trituraban habitualmente conchas y huesos duros con mordiscos potentes, y utilizaban sus largos y flexibles brazos para capturar presas de gran tamaño mientras las desmembraban con sus fuertes picos, un comportamiento que se ha relacionado con una inteligencia avanzada.

Según los autores, los hallazgos indican que ‘N. jeletzkyi’ y ‘N. haggarti’ no eran meras presas, sino participantes muy activos en la configuración de los ecosistemas marinos, y desempeñaron funciones previamente atribuidas únicamente a los grandes vertebrados.

(SERVIMEDIA)
23 Abr 2026
MGR/clc