Infancia
Rego cree que la prestación universal por crianza “garantiza” un “suelo” económico para los niños
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La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, manifestó este miércoles que la prestación universal por crianza que reivindica Sumar “garantiza” un “suelo” económico para los niños y se mostró convencida de que “lo costoso es la pobreza”.
Así lo precisó Rego durante su intervención en la clausura del acto ‘Hacia un estado social feminista. Infancia y desigualdad’, celebrado en el marco de la semana por el Día de la Mujer para “poner en el centro del debate público las políticas feministas” y que fue inaugurado por el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy.
En el transcurso de su alocución, Rego subrayó que hablar de la prestación universal por crianza “con una perspectiva feminista” resulta “muy importante en estos tiempos” y admitió que las tasas de pobreza infantil en España “son absolutamente inasumibles”, si bien estimó que “los datos sin más tienden un poco a anestesiarnos”.
“Se convierten en una suerte de fotografía fija, en algo que parece estructural y a la vez algo inevitable, como si la desigualdad formara parte del paisaje”, advirtió, al tiempo que aseveró que la pobreza infantil “no es un fenómeno natural ni una fatalidad”, sino “el resultado de decisiones acumuladas en el tiempo sobre cómo se distribuyen los recursos, el tiempo y las responsabilidades”.
Tras puntualizar que la pobreza infantil “no es solo una cuestión de ingresos, sino que es una cuestión de horizonte”, manifestó que, “desde una perspectiva feminista, además, es imposible analizar esta realidad sin mirar cómo se organiza el cuidado en nuestra sociedad”.
En este sentido, hizo hincapié en que “lo que ocurre dentro de las casas no es una cuestión apolítica” y en que la distribución del tiempo y dinero dentro de un hogar “está profundamente atravesada por jerarquías que son absolutamente claras, y nítidas en este sentido”.
“Y, cuando el Estado responde a la pobreza infantil con ayudas condicionadas, reproduce esta parte de lógicas. Examina, clasifica, distingue entre quienes entran y quienes quedan fuera por unos pocos euros; convierte la vulnerabilidad en un expediente; nos educa en la pedagogía de la sospecha, obliga a quien tiene menos a demostrar que merece, que lo necesita”, denunció, al tiempo que indicó que, “por eso, la prestación universal por crianza propone algo diferente”.
En este sentido, reivindicó que no se trata de “añadir una ayuda más al catálogo existente”, sino de “cambiar los enfoques desde los que se entiende la garantía de ingresos a la infancia”.
“La universalidad rompe con la sospecha previa. No pregunta quién merece más, no convierte la necesidad en una prueba. Parte de la idea de que el inicio de la vida no puede depender de la capacidad de cada hogar para sobrevivir a la precariedad”, apostilló, consciente de que esto “no significa negar las diferencias sociales, en absoluto”, sino “no gestionarlas a través de la humillación”.
“Significa asumir que hay un suelo que debe estar garantizado para todas las niñas y niños de nuestro país, no como concesión o como caridad, sino como un punto de partida que se basa en la justicia”, añadió, al tiempo que subrayó que la universalidad no es “costosa”, sino que “lo costoso es precisamente la pobreza”.
Rego avanzó que Sumar no está “dispuesta a seguir pagando ese coste social y humano” y señaló que las prestaciones universales “son eficaces, funcionan, sacan a niños y a niñas de la pobreza”.
“En España sabemos que con 200 euros mensuales saldrían de la pobreza infantil medio millón de niños y niñas. Está bien, es una buena medida; hay que decirlo y repetirlo”, abundó, al tiempo que señaló que “la universalidad desplaza el foco de la supuesta incapacidad individual hacia la estructura que genera desigualdad”.
En este punto, admitió que la prestación universal por crianza “no va a resolver esta estructura, ojalá la pudiera resolver, pero sí introduce una fisura y, como mínimo, un principio cuidado de sospecha”. “Reconoce materialmente que el inicio de la vida no puede quedar completamente expuesto al mercado, que el cuidado tiene un coste y que ese coste no puede recaer exclusivamente en el interior de cada hogar”, prosiguió,
“El inicio de la vida no puede seguir siendo el espacio donde se naturaliza la desigualdad, por eso la prestación universal por crianza es una medida feminista, porque cuestiona una jerarquía y redistribuye, aunque sea parcialmente, las condiciones materiales desde las que empezamos a vivir”, concluyó, al tiempo que aseveró que Sumar no ha venido a “trabajar para administrar simplemente la desigualdad”, sino que “lucha para desmantelarla”.
(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
JNV/MJR/gja


