Energía

Repsol recorta inversión y eleva a 3.600 millones el pago de dividendos hasta 2028

- Prevé que el 40% de su producción proceda de Estados Unidos

MADRID
SERVIMEDIA

Repsol presentó este martes su actualización estratégica a 2028, en la que recorta su inversión y eleva el dividendo con el objetivo de alcanzar los 3.600 millones de euros abonados en efectivo en el conjunto de estos tres años.

Así lo comunicó este martes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores con motivo de su Capital Markets Day. A pesar del recorte en inversión y subida del dividendo, la compañía mantiene los pilares ya definidos en la Actualización Estratégica 2024- 2027:

Con ello, según explica Repsol, entra ahora en una nueva fase, en la que la mejora de la competitividad y la eficiencia seguirán siendo claves, además de una fuerte generación del flujo de caja de las operaciones ( CFFO, por sus siglas en inglés) como base para seguir creciendo.

En concreto, la compañía prevé alcanzar un CFFO de 6.500 millones de euros en 2028, un 20% más que en 2025, impulsado principalmente por los negocios de Exploración y Producción, Industrial y Cliente. De esa cuantía, entre el 50 y el 55% se destinará a inversión y entre el 30 y el 40% a retribuir al accionista.

Para ello, se centrará por un lado en el crecimiento de todos sus negocios y en seguir mejorando su rentabilidad; y, por otro, en la ejecución de su cartera de proyectos, priorizando los más rentables y modulando el ritmo inversor a la evolución del mercado.

Repsol prevé ejecutar un plan selectivo de inversiones de entre 8.500 y 10.000 millones de euros hasta 2028, frente a la previsión de la estrategia vigente de entre 16.000 y 19.000 millones entre 2024 y 2027.

De esta cifra, un 55% se destinará a España y Portugal y un 34%, a Estados Unidos. Las iniciativas bajas en carbono supondrán un 30% del total.

Paralelamente, prevé distribuir alrededor de 3.600 millones de euros en dividendo en efectivo hasta 2028, cifra que se completará con recompras de acciones para alcanzar el rango de retribución comprometido. Esto supone un incremento de algo más de un 4% frente a los 4.800 millones comprometidos entre 2024 y 2027.

Para 2026, Repsol ya ha anunciado que destinará cerca de 1.900 millones de euros a retribuir a su casi medio millón de accionistas. Por un lado, distribuirá 1,051 euros brutos por acción de dividendo en efectivo en 2026, un 7,8% más que en 2025, incluyendo los 0,50 euros abonados en enero de 2026.

Adicionalmente, ha puesto en marcha un primer programa de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros, con el objetivo de reducir capital social.

Para los siguientes dos años, el compromiso es incrementar un 3% anual la cantidad total destinada al dividendo en efectivo, hasta 1.233 millones de euros en 2028. Este crecimiento, junto con el plan de recompra de acciones, permitirá hacer crecer el dividendo por acción en más de un 6% al año.

En descarbonización, mantiene su ambición de alcanzar las cero emisiones netas a largo plazo y continúa avanzando en esta senda con disciplina y foco en la creación de valor, modulando los objetivos a medio plazo al entorno para conseguir una transición energética rentable y fijando para 2030 un objetivo de reducción del Indicador de Intensidad de Carbono del 25%, con ± 1, del 55% en 2040 y del 100% en 2050.

NEGOCIO DE PRODUCCCIÓN

Por su parte, en exploración y producción plantea un crecimiento a través de la sólida ejecución de proyectos, con una cartera centrada en Estados Unidos. Con este fin, realizará inversiones netas de entre 2.600 y 3.000 millones de euros, de las que en torno al 80% se destinarán a Estados Unidos, país que lidera el crecimiento a corto plazo, a través de proyectos en Alaska, en activos no convencionales y en la costa sur. También contempla proyectos en Reino Unido y Brasil..

Con todos estos proyectos, la previsión es alcanzar una producción neta de entre 580.000 y 600.000 barriles al día en 2028, entre un 6% y un 10% más que en 2025. Cerca del 40% provendrá de Estados Unidos.

Estas proyecciones a 2028 podrían verse incrementadas por una potencial mejora de la situación en Venezuela, donde la compañía tiene una posición privilegiada por su histórica presencia, y donde las nuevas licencias emitidas por las autoridades estadounidenses permiten retomar operaciones de petróleo y gas.

También por la adjudicación de nuevos bloques de exploración en la reciente ronda de licencias en Libia, lo que abrirá una nueva etapa de crecimiento y afianzará la presencia de Repsol en este país a largo plazo.

Por otro lado, en el negocio industrial Repsol prevé inversiones netas de entre 3.900 y 4.100 millones de euros hasta 2028, de las que el 40% se destinará a iniciativas de bajas emisiones, como la producción de combustibles e hidrógeno renovables.

De esta manera, la compañía prevé aumentar la producción de combustibles renovables, hasta alcanzar 1,5 millones de toneladas anuales en 2028. Entre los proyectos en marcha, destaca la planta de combustibles renovables de Puertollano, que entrará en operación en el segundo trimestre de 2026.

Asimismo, en el negocio de cliente proyecta inversiones netas de entre 1.400 y 1.600 millones de euros entre 2026 y 2028. Centrará sus esfuerzos en consolidar el liderazgo de sus negocios tradicionales (movilidad, lubricantes, aviación y GLP) e impulsar el crecimiento de los nuevos (electricidad y gas, movilidad eléctrica y generación distribuida) con el objetivo de consolidar una plataforma de comercialización más allá de la energía.

En cuanto al mercado de gas y electricidad en España y Portugal, en el que Repsol ya es el cuarto operador, con más de tres millones de clientes, el objetivo es impulsar el crecimiento orgánico y superar los 4 millones en 2028.

Por último, en el área de Generación Baja en Carbono, prevé contar con hasta 9.000 megavatios (MW) en operación. Este crecimiento se realizará con un estricto control de la inversión, concentrándola en los proyectos que ofrezcan mayor retorno, y limitando la exposición financiera de la compañía al apoyarse en vías adicionales de financiación, como la rotación de activos, la incorporación de socios, o project financing, para maximizar la generación de valor y asegurar retornos superiores al 10%. El objetivo es que el negocio se autofinancie a lo largo del periodo.

En concreto, Repsol destinará a esta área una horquilla de inversión neta de entre 500 y 1.000 millones de euros durante el horizonte 2026- 2028, principalmente en oportunidades en España y Estados Unidos, con dos estrategias diferenciadas.

En España, donde la compañía cuenta con más de 3.200 MW renovables en operación ( hidráulica, eólica y solar), la nueva senda hasta 2028 da prioridad al desarrollo de proyectos de mayor valor, especialmente eólicos y de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías ( BESS, por sus siglas en inglés), así como a la maximización de activos ya existentes mediante hibridaciones.

Adicionalmente, la compañía prevé opciones de crecimiento futuro, no recogidas en las proyecciones, sujetas al desarrollo de proyectos como la central de bombeo de Aguayo II, en Cantabria, y oportunidades ligadas al auge de los centros de datos.

En Estados Unidos, donde Repsol tiene ya más de 2.000 MW en operación, se priorizarán aquellos proyectos con mayor rentabilidad y condiciones regulatorias favorables. Al mismo tiempo, se mantendrá una cartera amplia de iniciativas para capturar oportunidades futuras derivadas del crecimiento de la demanda eléctrica y de posibles cambios normativos, considerando la posibilidad de incorporar algún socio.

(SERVIMEDIA)
10 Mar 2026
JBM/gja