Ébola
La República Democrática del Congo teme una "epidemia oculta" de ébola con fallecidos fuera de la vigilancia sanitaria
- El brote acumula ya 4.566 casos confirmados y 2.128 fallecidos, y la OMS teme que se convierta en el más mortífero de la historia
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) confirmaron este jueves la certeza de que una parte del actual brote de ébola "esté escapando a los sistemas de vigilancia epidemiológica", después de que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) alertara de la existencia de enfermos que fallecen sin haber sido identificados ni atendidos por los servicios de salud, lo cual dificulta el rastreo de contagios.
La principal preocupación de las autoridades sanitarias es la existencia de una "parte sumergida" de la epidemia integrada por pacientes que nunca llegan a entrar en el circuito asistencial y cuyos casos solo se detectan tras su fallecimiento, lo cual "alimenta el riesgo de cadenas de transmisión desconocidas", según reconoció el Gobierno de la RDC.
Radio Okapi, emisora respaldada por Naciones Unidas en el país africano, destacó que "algunos infectados son encontrados muertos sin haber sido identificados previamente ni haber recibido atención médica", una situación que las autoridades consideran uno de los principales desafíos para contener la propagación del virus.
El temor a esa "epidemia oculta" coincide con un rápido deterioro de las cifras oficiales. De acuerdo con los últimos datos difundidos este jueves por medios congoleños a partir de la información de las autoridades sanitarias, el brote acumula ya 4.566 casos confirmados y 2.128 fallecidos, además de 918 personas recuperadas y 570 pacientes hospitalizados o en aislamiento.
La provincia de Ituri continúa siendo el principal foco de la epidemia al concentrar cerca del 90% de los contagios y alrededor del 80% de las muertes registradas, mientras que Bunia, capital provincial, junto con las zonas de Rwampara y Nizi, siguen figurando entre los principales núcleos de transmisión activa.
La OMS reconoció públicamente que la respuesta sanitaria está intentando alcanzar a un virus que comenzó a circular meses antes de que se declarara oficialmente la emergencia. De hecho, ayer miércoles, el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, admitió que "la carrera contra el virus comenzó con varios cuerpos de retraso" y que la epidemia "sigue muy por delante" de los equipos de respuesta sanitaria.
En la misma línea, el director regional de la OMS para África, Mohamed Yakub Janabi, aseguró desde Bunia que los equipos sanitarios están "persiguiendo al virus" y que "el virus va por delante de nosotros", al tiempo que alertó de que numerosos pacientes llegan demasiado tarde a los centros de tratamiento.
EXPANSIÓN SILENCIOSA
Las investigaciones realizadas por la OMS indican que el virus Bundibugyo, responsable del actual brote, ya circulaba entre dos y tres meses antes de que la epidemia fuese declarada oficialmente el pasado 15 de mayo, lo que habría permitido su expansión silenciosa en varias comunidades antes del despliegue de las medidas de control.
Ante esta situación, las autoridades congoleñas han insistido en que la colaboración ciudadana será decisiva para frenar la propagación del virus. El responsable nacional de la respuesta al ébola, Steve Ahuka, subrayó que es necesario reforzar la sensibilización de la población porque una comunidad informada "notificará por sí misma los casos" y facilitará la detección precoz de nuevos contagios.
6 MESES HASTA EL PICO EPIÉMICO
Aunque la OMS no da por "perdida la batalla contra el virus", sus mensajes reflejan una creciente preocupación por la evolución de la epidemia. Ghebreyesus aseguró que el brote "ya es la segunda epidemia de ébola más grande registrada en la historia" y advirtió de que "al ritmo actual" está "en camino de superar" la crisis de África Occidental de 2014-2016, que causó más de 11.000 muertos.
De hecho, la organización manifestó que la crisis podría prolongarse hasta un año. El director de Operaciones de Emergencia del organismo, Abdirahman Mahamud, señaló que el escenario moderado sitúa el pico de la epidemia dentro de seis meses, aunque advirtió de que existe otro escenario en el que podría durar entre nueve y doce meses. Según datos de la Agencia Congoleña de Prensa (ACP), el brote registró 155 nuevos casos en solo 48 horas. Poe ello, e director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB), Jean‑Jacques Muyembe, reclamó además "apoyo directo para los laboratorios encargados del diagnóstico" al advertir de la necesidad de reforzar el suministro de reactivos y material de protección.
(SERVIMEDIA)
13 Ago 2026
EDU/clc


