Medio ambiente

El retraso de la UE en restringir sustancias tóxicas genera 100.000 toneladas de químicos nocivos

- Según la Oficina Europea de Medio Ambiente y ClienEarth

MADRID
SERVIMEDIA

Los retrasos de la Comisión Europea en la restricción de sustancias tóxicas pueden haber provocado una contaminación innecesaria de casi 100.000 toneladas de productos químicos nocivos.

Así se recoge en un informe publicado este viernes por la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB, por sus siglas en inglés) y ClientEarth.

Esa cifra solo tiene en cuenta las consecuencias de los retrasos de 6 de 22 expedientes de restricción de sustancias o grupos de sustancias tóxicas. Parte de la contaminación química que han generado los retrasos puede haber llegado a la cadena alimentaria, al agua potable y a numerosos productos y artículos de uso cotidiano.

El informe indica que la Comisión Europea incumple los objetivos de la llamada Hoja de Ruta de Restricciones, un plan que anunció el 25 de abril de 2022 para acelerar el proceso de regulación de estos contaminantes.

Carlos de Prada, responsable de Hogar sin tóxicos, que colabora con EEB, esa iniciativa se anunció como “el mayor plan de restricción de sustancias tóxicas de la historia, pero las demoras injustificadas e ilegales en su aplicación permiten que sustancias que deberían haber sido ya eliminadas por las autoridades puedan, sin embargo, seguir presentes en el agua potable, alimentos y materiales en contacto con ellos, plásticos, textiles, pañales, juguetes, muebles, etc.”.

HOJA DE RUTA

La Hoja de Ruta de Restricciones recogía novedades como la eliminación de grupos enteros de sustancias tóxicas -miles de sustancias químicas nocivas- en un corto plazo y en un proceso transparente, en lugar de eliminarlas una a una con el proceso actual, que permite que las industrias las vayan sustituyendo por otras menos estudiadas, pero igualmente dañinas.

Además, proyectaba restringir sustancias y productos químicos como los PFAS (compuestos perfluorados y polifluorados), conocidos como tóxicos eternos, así como de los retardantes de llama, los bisfenoles o, entre otros, el PVC con sus numerosos aditivos tóxicos. Estas sustancias han sido asociadas a riesgos como el cáncer, problemas reproductivos, alergias y/u otros posibles efectos adversos graves.

“Lamentablemente, la Comisión Europea está dejando morir la Hoja de Ruta de Restricciones. El que era uno de sus objetivos principales, acelerar la restricción de sustancias tóxicas, no se está cumpliendo. Seguimos contaminándonos inadvertidamente a diario. De hecho, muchas de estas sustancias están ya presentes en el organismo de buena parte de los europeos”, indica De Prada.

“INACCIÓN”

El informe de EEB y ClientEarth denuncia que, en el caso de muchas sustancias tóxicas, la Comisión no ha iniciado el proceso para su restricción y en otros casos no lo ha finalizado dentro del plazo legal fijado.

La regulación de casi dos terceras partes de las sustancias o grupos de sustancias altamente peligrosas -14 de los 22 expedientes de restricción que se incluyeron en la Hoja de Ruta- se encuentra paralizada. Solo seis expedientes de restricción se han convertido en ley.

“La inacción de la Comisión está contribuyendo a la contaminación generalizada y al daño tanto para los ciudadanos como para el medio ambiente”, recalca Christine Hermann, responsable de políticas sobre sustancias químicas de EEB.

El informe acusa a la Comisión Europea de “abuso de poder y mala praxis”. Según Hélène Duguy, abogada de ClientEarth, ese incumplimiento de los compromisos expone al Ejecutivo comunitario a demandas judiciales.

El informe de EEB y ClientEarth sitúa el bloqueo de la Hoja de Ruta de Restricciones dentro del contexto de los actuales planes de desregulación que ha puesto en marcha la Comisión Europea, de forma coordinada con “algunos intereses industriales concretos” para debilitar la normativa de sustancias tóxicas y marginar la voz de la comunidad científica y de las organizaciones de la sociedad civil.

“Si el objetivo de iniciativas como la Hoja de Ruta era mejorar la situación creada por las deficiencias existentes en la legislación de productos químicos de la UE, la actual política desreguladora va justo en sentido contrario, al eliminar o privar de eficacia normas que deberían proteger la salud de los ciudadanos frente a las sustancias tóxicas”, recalca De Prada.

(SERVIMEDIA)
24 Abr 2026
MGR/gja