Accidente trenes

El Rey destaca la "altísima profesionalidad" de la atención a las víctimas y "la voluntad de todas las administraciones de arrimar el hombro"

MADRID
SERVIMEDIA

Felipe VI destacó este martes desde Córdoba la "altísima profesionalidad" de la atención a las víctimas y "la voluntad de todas las administraciones de arrimar el hombro" tras el accidente ferroviario y puso en valor la coordinación de los servicios de asistencia a los afectados en la tragedia como "una de las maneras" que tiene un país "de manifestar su nivel y su fortaleza".

En el Hospital Universitario Reina Sofía y tras visitar a algunos de los heridos, el Rey reconoció "la altísima profesionalidad y la dedicación" de todos los que han estado implicados en atender la emergencia, "vengan de donde vengan".

El jefe del Estado destacó "la voluntad de todas las administraciones de arrimar el hombro, de aportar los medios y las capacidades que pudieran" para dar respuesta a los afectados por el siniestro ferroviario. "Como siempre en una emergencia es fundamental atender lo antes posible a los heridos que están con posibilidad de salvarse", añadió.

Un país, dijo el monarca, manifiesta su nivel de fortaleza, también, en cómo las personas que viven una tragedia "se sienten amparadas y protegidas ante una situación que nadie puede saber cuándo ocurre, a quién le va a ocurrir, pero ocurre".

"Por muy buenos que sean nuestros medios de comunicación, infraestructuras, hay accidentes. Este ha sido muy trágico porque dentro de las circunstancias, una malísima coincidencia de paso de dos trenes en el momento preciso de descarrilar uno... Podía haber sido aún muchísimo peor", trasladó para poner en valor que "la atención temprana ha minimizado el número de víctimas mortales".

Por su parte, la reina Letizia afirmó que "todos somos responsables de no retirar la mirada cuando se limpian los escombros de una catástrofe. No retirar la mirada (...) supone ser conscientes de esa vulnerabilidad compartida", indicó. La Reina ensalzó así "el valor de tantas personas, profesionales y vecinos que han querido identificarse con ese dolor y dar lo que tenían, su capacidad profesional o lo que podían ofrecer a estas personas, ese dolor compartido y esa identificación que también es importante".

Los Reyes, que fueron ovacionados, mostraron así su cercanía con las víctimas y su agradecimiento a todos los expertos, servicios de emergencias y ciudadanos de Adamuz que han hecho todo lo posible por asistir a las víctimas desde el momento del siniestro.

Los monarcas destacaron la "eficacia y la calidad del servicio de salud y la atención de las emergencias". La "parte personal", dijo el Rey, es la "más difícil". "Hemos estado hablando con algunas de las personas que han sufrido este accidente intentando conocer un poco sus circunstancias, apoyarles, darles cariño y esperar que se recuperen lo antes posible". "Lo hemos hecho con el máximo respeto por ellos, por su entorno, por sus familias, pero también con la voluntad de transmitirles el cariño de todo el país porque realmente ha sido un impacto muy fuerte", aseveró.

Los Reyes habían llegado en torno a las 12.30 horas al puesto de mando de Adamuz (Córdoba) donde, acompañados por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, saludaron a los responsables de los diferentes cuerpos e instituciones encargadas de las labores de rescate, así como a varios vecinos que colaboraron en la primera atención a las víctimas.

En el lugar se encontraban el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Los Reyes conversaron con Julio, un joven de 16 años que volvía de pescar junto a un amigo cuando se enteró del siniestro y no dudó en ayudar a las personas que se encontraban en los trenes. Además, agradecieron su solidaridad a otros vecinos y voluntarios que colaboraron en la primera atención a las víctimas del siniestro.

A continuación, los Reyes visitaron el centro cívico Poniente Sur de Córdoba, donde se atiende a los familiares de las víctimas. Allí Felipe VI y la reina Letizia mantuvieron un encuentro con los psicólogos y sanitarios que atienden a los seres queridos de los fallecidos y heridos en el trágico accidente.

LA DESESPERACIÓN DE LAS FAMILIAS

El lunes, Felipe VI trasladó ya desde Atenas, minutos antes de asistir al funeral por su tía materna Irene de Grecia, su solidaridad con las víctimas del siniestro. Un mensaje que ya habían trasmitido la noche del accidente a través de las redes sociales de la Casa del Rey.

Desde la capital griega, el Rey, arropado por la Reina, la Princesa de Asturias y la infanta Sofía se dirigió a los medios de comunicación allí congregados y trasmitió la consternación de la Familia Real ante el trágico accidente ferroviario. "Entiendo la desesperación de las familias y la cantidad de heridos que han sufrido este accidente. Estamos realmente preocupados todos, esperemos que se recuperen lo antes posible", deseó Felipe VI.

Por su parte, la Reina indicó desde Atenas que "la prioridad ahora es atender, es acompañar, es ayudar, es asistir a todas las personas que se han visto afectadas por este accidente brutal". "Sabemos que muchos vecinos de Adamuz han asistido en lo posible, sobre la marcha", añadió el Rey el lunes. Tras conocer la magnitud de la tragedia, los Reyes decidieron adelantar su regreso de Atenas, hasta donde se habían desplazado el domingo para asistir, el lunes, al funeral y entierro de Irene de Grecia.

(SERVIMEDIA)
20 Ene 2026
MAG/clc