Medio ambiente
El río Yangtsé frena 70 años de declive ecológico tras prohibirse la pesca
- Según un estudio
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La prohibición de la pesca comercial durante 10 años en el río Yangtsé -el más largo de Asia, con 6.300 kilómetros por China- ha favorecido los primeros signos de recuperación tras 70 años de declive de la biodiversidad.
Así se explica en un estudio publicado este jueves en la revista ‘Science’. El trabajo señala que la biomasa de peces se ha más que duplicado, las especies en peligro de extinción se están recuperando y el sistema fluvial más grande del mundo podría estar iniciando una cautelosa recuperación ecológica.
El rápido desarrollo económico de China desde la década de 1950 ha provocado un grave deterioro de la biodiversidad de agua dulce en el río Yangtsé, el más grande y largo de China. Esto se debió en gran medida a décadas de sobrepesca y degradación del hábitat.
Pese a las enormes inversiones en conservación y mejora de la calidad del agua, la biodiversidad ha seguido deteriorándose, lo que ha suscitado dudas sobre la eficacia de los esfuerzos de restauración convencionales.
En respuesta a esta situación, China promulgó en 2021 una prohibición de pesca sin precedentes por 10 años en toda la cuenca del Yangtsé, junto con una aplicación estricta y una gestión medioambiental amplia.
Fangyuan Xiong, del Instituto de Hidrobiología (China), y su equipo evaluaron los resultados de estas intervenciones políticas. Analizaron las comunidades de peces en los hábitats del Yangtsé antes y después de la prohibición de la pesca, utilizando datos de 2018 a 2023 para comparar la biomasa de peces, el estado físico, la diversidad de especies y la presencia de especies amenazadas.
“FUTURO MÁS PROMETEDOR”
Los resultados muestran que el Yangtsé está mostrando los primeros signos de recuperación ecológica tras la aplicación de la prohibición de la pesca, con una biomasa de peces que se ha más que duplicado y una riqueza de especies que ha aumentado modestamente.
La recuperación ha sido especialmente pronunciada entre las especies de mayor tamaño y nivel trófico, que son ahora más abundantes y saludables que antes.
Además, varias especies migratorias y en peligro de extinción, como la marsopa sin aleta del Yangtsé -en peligro crítico de extinción- también muestran un repunte de sus poblaciones.
Si bien la prohibición de la pesca se reveló como el factor más importante para la mejora, otras medidas complementarias, como la mejora de la calidad del agua, la regulación hidrológica y la gestión del uso del suelo, también desempeñaron un papel fundamental.
En conjunto, los resultados sugieren que las prohibiciones de pesca a gran escala pueden catalizar una rápida mejora ecológica, pero la recuperación duradera de la biodiversidad dependerá de una gestión integrada y sostenida de las cuencas hidrográficas que aborde el conjunto completo de presiones humanas sobre los sistemas fluviales.
“En una era de declive global de la biodiversidad, las decisiones políticas ambiciosas que apoyan los esfuerzos de restauración a gran escala pueden ayudar a revertir los daños causados al ecosistema en el pasado y conducir a un futuro más prometedor”, apuntan los autores.
(SERVIMEDIA)
12 Feb 2026
MGR/clc


