Academia
Rupérez, nuevo académico de Ciencias Morales y Políticas, llama a Europa a construir su seguridad al margen de Trump
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El diplomático Javier Rupérez, ex embajador de España en Estados Unidos y ante la OTAN, ingresó este martes como académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (RACMyP), integrada en el Instituto de España, en un acto en el que llamó a Europa a construir su seguridad "con independencia de los afanes imperialistas" del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según informó la RACMyP, al acto asistieron el expresidente del Gobierno José María Aznar, bajo cuya presidencia Rupérez fue entre 2000 y 2004 embajador de España en Estados Unidos; su mujer, Ana Botella, exalcaldesa de Madrid; el presidente del Senado, Pedro Rollán, así como ex compañeros en el Congreso, ex ministros y otros dirigentes de la clase política, económica y social.
Rupérez ocupará la vacante producida por el fallecimiento del sociólogo Salustiano del Campo. Antes de comenzar el acto se guardó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). El presidente de la RACMyP, Benigno Pendás, expresó las condolencias y el sentir en nombre de la Corporación y de todos los asistentes.
Su discurso de ingreso versó sobre 'El lugar de España en el mundo', en el que realizó un análisis de la policía exterior española desde 1945 a la actualidad, especialmente en lo que afecta a las relaciones que han existido a lo largo de los años entre España y la OTAN, las Cumbres Iberoamericanas o el papel que debe la Unión Europeo, y por tanto España, ante la política que ha emprendido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La contestación a su discurso vino de la mano de Miguel Herrero de Miñón, también Académico de Número de la RACMyP y uno de los “padres” de la Constitución.
"GUERRA CALIENTE"
En su intervención, Javier Rupérez expresó su preocupación por la que se atraviesa a nivel global en el primer decenio del siglo XXI: “Ya no existe lo que llamábamos `guerra fría` aunque no sean pocos los que temen que pudiéramos estar en el umbral de una ‘guerra caliente´”. En este sentido, destacó que las democracias parlamentarias atraviesan períodos inciertos, “en los que la confrontación reina sobre cualquier método de apaciguamiento, con una visible radicalización de las opciones populistas a derecha e izquierda y en algunos lugares con una evidente tentación hacia el autoritarismo y la exclusión”.
Esto lo relacionó con la política internacional que está llevando a cabo el presidente Donald Trump y el papel que vaya a desarrollar la OTAN, a la que el mandatario norteamericano calificó de “organización obsoleta” en su primer mandato.
El embajador Rupérez no tiene dudas de que esa afirmación del presidente Trump “de una manera evidente pone sobre los hombros europeos la responsabilidad de construir un edificio de prosperidad y seguridad que garantice la subsistencia del conjunto, y en gran parte del mundo, de una opción marcada por la libertad y la democracia con independencia de los caminos que en ese terreno pudieran seguir los Estados Unidos de América”. Unos caminos, añadió, que hoy están embarcados “de afanes imperialistas fundamentalmente guiada por planteamientos económicos y conspicuamente ausente de ninguna consideración o respeto hacia las normas de derecho internacional que en lo básico venían rigiendo la convivencia global desde hace 80 años, al final de la segunda Guerra Mundial".
La conclusión respecto a España a la que llega Rupérez es que nuestro país debe encontrar su lugar en la OTAN y la UE, “que tanto y tan adecuadamente han realizado para conseguir un mundo en progreso, en paz y en libertad”. España, añadió, una “potencia de nivel medio que sigue teniendo como obligación y esperanza la de ofrecer a sus ciudadanos orden y concierto y a sus conexiones internacionales previsibilidad, capacidad y fortaleza”. En ello, concluyó el nuevo académico, “encontrará la mejor manera de contribuir a la libertad y a la vida de propios y ajenos. Y al consiguiente y deseado orden internacional. Ese es y debe ser el lugar de España en el mundo”.
Para Benigno Pendás, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, el ingreso del embajador Rupérez “refuerza la tradición propia de esta Real Academia de contar con miembros muy relevantes de la carrera diplomática”. Es el caso, añadió, actualmente, de Marcelino Oreja y en etapas anteriores, por citar algún ejemplo, de José María de Areilza o Fernando María Castiella, entre otros muchos. Tanto Oreja como Areilza y Castiella fueron ministros de Asuntos Exteriores de distintos gobiernos de España. “Las relaciones internacionales son un tema de máxima importancia en nuestra actividad académica, mucho más en los tiempos complejos y confusos que estamos viviendo”, incidió Benigno Pendás, quien también definió al nuevo académico como “un experto en Geopolítica”.
(SERVIMEDIA)
20 Ene 2026
s/clc


