Ampliación

Cumbre progresista

Sánchez afirma que "el tiempo de la derecha ha llegado a su fin" y promete "traer una nueva era de progreso"

Barcelona
SERVIMEDIA Nuria Val, enviada especial

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este sábado que "el tiempo de la derecha ha llegado a su fin" y prometió "traer una nueva era de progreso" entonando el "sí a la paz y no a la guerra".

Así lo aseguró Sánchez en la clausura de la 'Global Progressive Mobilisation', la cumbre progresista celebrada en Barcelona, donde atacó a "la derecha lacaya" porque "hace mucho ruido y grita tanto y tan alto que a veces parece que no existieran otras voces".

Frente a ella, Sánchez pidió ante los más de 5.000 asistentes de partidos de izquierda de todo el mundo que "no os engañen" porque "los ultras y las derechas no gritan porque estén ganando, sino porque saben que su tiempo se acaba".

Aseguró que "la derecha languidece, la derecha no lidera" y apuntó a que la gente "ya se está dando cuenta porque no tienen proyecto ni ambiciones, sólo odios y políticas equivocadas". Como consecuencia de ello, Sánchez sostuvo que la derecha ha traído cuatro cosas al mundo: "guerra, acción, desigualdad y fractura social".

"El tiempo de la derecha ha llegado a su fin y nosotros vamos a traer una nueva era de progreso. Vamos a reconstruir lo que ellos han tratado de destruir, demostrar al mundo que el futuro puede ser mejor y que aún quedan nuevas cotas de desarrollo por conquistar", señaló Sánchez. Eso sí, a su juicio, lograr todo ello "no va a ser fácil porque cambiar la historia nunca lo ha sido".

El jefe del Ejecutivo explicó cómo la izquierda ha recuperado el orgullo. "Durante años han intentado convertir nuestra identidad en insulto. Rojos, zurdos en Argentina, charos a las feministas… Han intentado que nos avergoncemos de nuestras ideas, pero eso se acabó, termina hoy. La vergüenza cambia de bando hoy aquí, en Barcelona el 18 de abril de 2026", señaló para añadir que "la vergüenza para aquellos que callan ante la injusticia, apoyan la guerra y la violencia en Gaza, Cisjordania, Ucrania, Oriente Medio". "Para nosotros es el orgullo de ser pacifistas, ecologistas, sindicalistas, feministas, el orgullo de ser socialistas, socialdemócratas, progresistas, porque es más necesario que nunca".

ESPAÑA, HIJA DE LA MIGRACIÓN

El presidente también se dirigió a la izquierda para decir que no se piensa avergonzar porque "España es hija de la migración". Así, introdujo su "orgullo" por la regularización de hasta 500.000 migrantes, según las estimaciones del propio Gobierno, que el Consejo de Ministros aprobó el martes y que comienza a tramitar solicitudes a partir de este lunes.

"En España estamos impulsando un proceso de regularización de migrantes. Lo que le quiero decir a la derecha y la ultraderecha que se oponen es que España es hija de la migración y no va a ser madre de la xenofobia", afirmó con contundencia. El presidente insistió en que "tenemos el orgullo de estar del lado correcto de la historia, de defender el derecho internacional, la paz y gritar una y mil veces sí a la paz y no a la guerra".

Por ello, Sánchez apeló a recuperar el orgullo progresista: "Durante años, la derecha y ultraderecha han intentado reducir nuestra identidad a insultos; han intentado que nos avergoncemos de nuestras ideas. Pero eso termina hoy. La vergüenza cambia de bando. A partir de ahora, la vergüenza para ellos, que callan ante la injusticia, que explotan a los trabajadores, que criminalizan al diferente".

LULA PIDE UN CONSEJO DE SEGURIDAD

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, reclamó en su discurso de clausura de esta cumbre, una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para que "paren esta locura de guerra en Irán". Algo que despertó al público que se levantó en aplausos. Lula pidió a Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido que "cumplan sus obligaciones para garantizar la paz en el mundo".

"De este encuentro quiero decir al presidente Trump, al presidente Xi Jinping y al presidente Putin, a Macron y al primer ministro británico, que son los cinco miembros del Consejo de Seguridad, que cumplan sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo; convoquen una reunión y paren esa locura de guerra porque el mundo no soporta más", dijo.

Además, le mandó un mensaje a Trump asegurando que Brasil no tiene la riqueza ni los buques de guerra de Estados Unidos, pero le aseguró: "Yo no quiero guerra, lo único que quiero decirle es que aunque yo sea pobre, tenemos el carácter, la honestidad y la decencia de respetar los derechos de todos". Lula también elogió el "coraje" de Sánchez al no permitir que los aviones de Estados Unidos utilizaran las bases españolas para sus ataques contra Irán.

El presidente brasileño afirmó que la ola reaccionaria de la extrema derecha "se ha aprovechado del malestar de la población y de su frustración inventando mentiras y mentiras sobre migrantes, mujeres y minorías". "Todas las personas necesitadas sirven para el discurso de odio de la ultraderecha", lamentó.

Finalmente, cargó contra los ultrarricos afirmando que "los multimillonarios quieren que el resto de personas crean que también pueden conseguirlo”. "Alimentan la meritocracia, pero derriban las escaleras para que los de abajo no puedan subir. La desigualdad no es un hecho, es una elección política y nosotros debemos elegir la igualdad", concluyó.

(SERVIMEDIA)
18 Abr 2026
NVR/pai