Ceuta

Sánchez comparece mañana en el Congreso tras la polémica por el informe policial y las concentraciones por Ceuta

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece este jueves ante el Pleno del Congreso para explicar la gestión de la crisis destacada en Ceuta tras la entrada masiva de más de 70.000 personas los pasados días 30 y 31 de julio, y lo hará después de saltar la polémica por el informe policial que señala a los agentes de Marruecos y de las concentraciones en solidaridad con Ceuta en las que se sucedieron las críticas al Ejecutivo y las exigencias de dimisión.

Sánchez comparecerá a petición propia y del PP más de un mes después de la avalancha de decenas de miles de personas que entraron a nado a Ceuta procedentes de Marruecos, cuando aún quedan miles de personas por las calles de la ciudad mientras la tensión crece tanto entre los ciudadanos ceutíes como entre los responsables políticos.

Sobre la tribuna del Congreso pleneará el informe conocido este miércoles, del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional, que hace referencia en varias ocasiones al papel que tuvieron las Fuerzas de Seguridad Marroquíes durante la entrada masiva de migrantes, destacando su “total permisividad” y un “guiado activo de la masa” hacia Ceuta, dando “indicaciones a las personas que cruzan irregularmente la frontera”.

De hecho, el informe habla incluso de agentes "dinamizadores" que daban indicaciones a "uniformados" de Marruecos para guiar esa entrada masiva.

Así consta en este documento de 55 páginas, al que ha tenido acceso Servimedia, que los agentes de esta unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras remitieron a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón y en el que analizan lo sucedido antes, durante y después de esta crisis migratoria.

Y las conclusiones, respecto a la implicación de las Fuerzas de Seguridad de Marruecos, son claras, pues señala, por un lado, la “permisividad policial” de sus agentes, subrayando que su respuesta fue, “cuando menos, de total permisividad, no registrándose ninguna tentativa seria de tratar de reducir, dispersar o alejar a la masa de personas del perímetro fronterizo”.

Incluso se hace referencia a entrevistas a los migrantes, quienes, apuntan, relataban “de forma prácticamente unánime”, que los agentes marroquíes “no sólo permanecían en actitud pasiva antes los intentos de entrada, sino que les ofrecían indicaciones para que accediesen a través del agua por la zona del Espigón de El Tarajal y no por otros accesos”.

Al mismo tiempo, tras la visualización de los vídeos difundidos por los medios de comunicación o disponibles en “fuentes abiertas”, la Policía señala que “se observa claramente” a las Fuerzas de Seguridad de Marruecos como “sujetos activos” en esta entrada masiva que, remarcan, no fue “un hecho aislado” ni “por generación espontánea”, sino que requiere un nivel de planificación “muy alto” que “se aleja de forma clara de los objetivos y métodos de actuación acreditados para las organizaciones criminales” de tráfico de personas.

Así, reiteran que “miembros uniformados de las Fuerzas de Seguridad dan indicaciones a las personas que cruzan irregularmente la frontera para superar obstáculos y organizan el acceso a la zona de vehículos de gran tonelaje con gran cantidad de inmigrantes”.

El Ministerio del Interior respondió tras conocerse el detalle de ese informe que su contenido no demuestra que el régimen de Marruecos sea autor "intelectual" de ese movimiento masivo de personas, pero los argumentos del Ejecutivo no acallaron las protestas que en ese momento se sucedían en varias ciudades españoles tras el llamamiento de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Además de expresar la solidaridad con Ceuta, en esas concentraciones se exigió la dimisión del presidente del Gobierno y de sus ministros por "mentir". Así lo fijo el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en una línea similar a la del líder de Vox, Santiago Abascal.

Incluso la eurodiputada y exministra de Podemos Irene Montero, que participó en una concentración paralela contra el racismo en Ceuta, se preguntó por que el Gobierno "no deja de mentir" sobre lo ocurrido en Ceuta cuando toda España sabe, denunció, que "Marruecos está metido hasta las cejas" y a qué se debe la "inacción calculada" que ha proporcionado "gasolina" a la violencia contra los migrantes.

Sobre todo ello se tendrá que pronunciar Sánchez, cuyo Ejecutivo sigue manteniendo la defensa de Marruecos y de su "colaboración" para hacer frente a esta crisis.

(SERVIMEDIA)
02 Sep 2026
CLC/clc