Unión Europea
Sánchez planta cara a Meloni y Merz: "Ahora mismo hay un grito de desregulación, no lo compartimos"
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, continuó este lunes dejando clara su postura sobre la desregulación que piden algunos países europeos, entre ellos la Italia de Giorgia Meloni, y Alemania con Friedrich Merz a la cabeza. Sánchez afirmó que "ahora mismo hay un grito de desregulación", pero insistió en que "no lo compartimos".
A tan sólo unas horas de dejar clara su postura en el castillo de Alden Biesen, en el este de Bélgica, Pedro Sánchez volvió este lunes a plantar cara al eje Berlín-Roma representado por Merz y Meloni, quienes defienden abiertamente una desregulación para que Europa sea más competitiva.
"Ahora mismo hay un grito de desregulación, no lo compartimos", señaló Sánchez de manera rotunda en el acto de presentación del nuevo fondo ‘España Crece’, en la sede del Colegio de Arquitectos de Madrid. El jefe del Ejecutivo ahondó más en el asunto para explicar su apuesta asegurando que "lo que tenemos que hacer es simplificar, hacer una regulación más acorde a los intereses de la empresa en nuestro país y en nuestro continente".
Así, mientras desregular supone para algunos eurodiputados del PSOE consultados por Servimedia, "desproteger". Es, según estos, "dejar atrás la agenda verde" porque "parece que no hay funcionado muy bien la industria verde automovilística". Pero, también advierten que, siguiendo esta desregulación, se podrían "laminar" los planes contra el cambio climático o leyes que "nos están cuidando y haciendo bien a la ciudadanía". De ahí que Sánchez defienda, según apuntan, la simplificación, que supone el eliminar redundancias de normas inútiles, por ejemplo.
El jefe del Ejecutivo, continuó explicando que "lo que tenemos que hacer es armonizar y armonizar significa impulsar el mercado interior, el mercado único en nuestro continente" y añadió que esta "es una de las principales tareas que tenemos que impulsar durante este mandato de la Comisión y del Parlamento Europeo".
Esta defensa de Sánchez a tan sólo unas horas de la sesión informal celebrada este fin de semana y convocada por el presidente del Consejo, Antonio Costa, para definir la estrategia que permita relanzar la estancada competitividad del bloque, supone según fuentes de Moncloa que el presidente "no va a tirar la toalla en defender una cosa que creemos que es buena para España", a diferencia de lo que piensen otros países.
Fue en esta cumbre donde 'los 27' pusieron negro sobre blanco a las fórmulas que cada uno piensa que puede conducir a una mayor competitividad de la Europa. Así, destacó la postura de Merz, Meloni o de los países bálticos, quienes apuestan por la desregulación, la reactivación de la relación de Europa con Washington y la creación de acuerdos comerciales como el reciente con los países sudamericanos del Mercosur. "Debemos desregular todos los sectores", declaró Merz la víspera de esta cumbre.
Sin embargo, Francia discrepó de esta visión y también le acompañó España. Macron sigue apostando por el sello 'Made in Europe' por priorizar la industria o las empresas del bloque en las contrataciones públicas o la compra de productos europeos, como también apuesta por utilizar el instrumento de la deuda conjunta, al igual que España.
Un instrumento, el de recurrir a los eurobonos para impulsar la industria europea que viene defendiendo Francia y que también ha puesto encima de la mesa el propio Banco Central Europeo. Pero que no gusta a los bálticos o a Alemania.
Sánchez volvió a insistir hoy en que hay que "reforzar la competitividad sin renunciar al modelo social europeo", un apunte en clara línea a su discurso de este fin de semana ante los líderes europeos cuando defendió que "la autonomía estratégica va intrínsecamente ligada a la necesidad de seguir apostando por las renovables y de aumentar las inversiones en generación, redes e interconexiones".
Las fuentes consultadas por este medio insisten en que España seguirá defendiendo las líneas que Sánchez defendió en Bélgica ante los 27 a puerta cerrada como que "la competitividad de la Unión Europea y nuestro modelo de bienestar deben avanzar de la mano, sin comprometer el pilar social" o la "importancia de cuidar el acceso a una vivienda asequible y de construir un mercado laboral capaz de desarrollar el capital humano del siglo XXI, como también de llevar a cabo una política de cohesión europea reforzada".
(SERVIMEDIA)
16 Feb 2026
NVR/clc


