Infancia

Save the Children advierte del peligro de la “autoexposición sexual” de niñas y adolescentes en Internet

MADRID
SERVIMEDIA

Save the Children España advirtió este viernes, con motivo del Día Internacional de la Mujer que se conmemora el 8 de marzo, del peligro que supone para las niñas y adolescentes la “autoexposición sexual” en el entorno digital, una práctica que, según la organización, “bajo discursos de empoderamiento y emprendimiento, forman parte de dinámicas de explotación”.

La organización “subrayó que estas plataformas proyectan mensajes y roles diferenciados por género: a las chicas se las interpela como ‘creadoras empoderadas’ para monetizar su imagen, mientras que a los chicos se les dirige como consumidores o como potenciales gestores de perfiles femeninos”. En este contexto emergieron los “proxenetas digitales”, definidos como “agencias, mentores o supuestos expertos que gestionan perfiles de chicas jóvenes en plataformas de contenido sexual y se quedan con parte de sus beneficios”.

En su informe ‘La trampa de la autoexposición’, Save the Children analizó cómo “la exposición sexual en Internet, presentada bajo discursos de empoderamiento y emprendimiento, puede convertirse en una vía de entrada a dinámicas de explotación”.

“La autoexposición es una forma de explotación, que se presenta como voluntaria, pero debemos tener en cuenta que cuando hablamos de niños y niñas, no cabe el consentimiento para el intercambio de material y conductas sexuales”, señaló la especialista en protección de la infancia y autora del informe, Clara Burriel.

La investigación de la organización se basó en los datos obtenidos de una encuesta realizada a 1.008 jóvenes de entre 18 y 21 años y talleres presenciales con adolescentes de entre 15 y 18 años, de consultas con profesionales y personas expertas en la materia.

El estudio identificó que plataformas como OnlyFans o páginas de ‘sugar dating’ proyectaban mensajes claramente diferenciados por género. A las chicas se las interpelaba como “creadoras empoderadas”, animándolas a monetizar su imagen sexual como vía rápida de independencia económica. A los chicos, en cambio, se les dirigía principalmente como consumidores, pero también como potenciales “agentes, mentores o emprendedores” que podían gestionar perfiles femeninos y obtener beneficios económicos. “Vemos cómo el discurso del empoderamiento femenino es utilizado para legitimar prácticas que reproducen desigualdad, vinculadas a la pornografía y la explotación”, indicó Burriel.

Más de la mitad de los y las jóvenes encuestadas afirmaron haber visto antes de los 18 años enlaces o contenidos que promocionaban la venta de contenido íntimo —los chicos afirmaron haber visto estos contenidos, un 62,4 %, frente al 47,7 % de las chicas—. Sin embargo, solo el 28,4 % identificaba estas prácticas como una posible forma de explotación sexual.

En torno a estas plataformas surgieron agencias y redes organizadas que profesionalizaron la captación y gestión de perfiles femeninos. Según la organización, estas estructuras “crean y gestionan perfiles de chicas jóvenes, diseñan estrategias para aumentar la visibilidad en plataformas digitales, “orientan hacia contenidos cada vez más sexualizados para aumentar ingresos y se quedan con un porcentaje significativo de las ganancias”.

Para Save the Children, esta intermediación constituyó una forma de “proxenetismo digital”, ya que existe un tercero que obtiene lucro económico directo de la exposición sexual de chicas jóvenes. “No hablamos de decisiones individuales aisladas, sino de un mercado estructurado que explota desigualdades de género y vulnerabilidades económicas”, advirtió la autora.

El informe alertó también de la “ilusión de agencia” que experimentaban muchas adolescentes, ya que el hecho de recibir una compensación económica podía generar la percepción de que la situación estaba bajo control, pese a las asimetrías de poder vinculadas a la edad, el género, la vulnerabilidad económica y el control del dinero.

El 2,5 % de los jóvenes encuestados reconoció haber recibido dinero, regalos o favores a cambio de mostrar contenido íntimo siendo menor de edad, y un 14,4 % conocía a alguien que lo había hecho. Además, casi el 60 % atribuía parte de la responsabilidad al propio menor de edad.

Ante esta situación, la organización reclamó sistemas efectivos de verificación de edad, responsabilidad legal de las plataformas que obtienen beneficios de estos contenidos, educación afectivo-sexual integral con enfoque de género y ciudadanía digital y formación específica para familias y profesionales.

“Defender los derechos de las niñas también implica protegerlas frente a un mercado digital que convierte su cuerpo en mercancía. En el Día Internacional de la Mujer, recordamos que la igualdad no puede coexistir con nuevas formas de explotación”, concluyó Burriel.

(SERVIMEDIA)
06 Mar 2026
JNV/gja