Ceuta

El Senado critica la “rebeldía” y “desobediencia” de Marlaska por no acudir a su comparecencia

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente de la Comisión de Interior del Senado, Fernando Martínez-Maíllo, definió este jueves la ausencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la comparecencia a la que estaba convocado en la Cámara Alta como un acto de “insumisión, rebeldía y desobediencia” e insistió en que “la comparecencia en una cámara no impide la comparecencia en otra” y que “un ministro no elige a la carta” donde declarar.

Martínez Maíllo alegó que esta sesión fue solicitada “en representación de todos los senadores” que realizaron la petición de “declarar hábil el mes de agosto y solicitar las comparecencias” para que el Gobierno diera explicaciones sobre “la invasión de inmigrantes ocurrida en Ceuta”.

Recordó que el ministro no ha aparecido “por segunda vez” y “de manera reiterada” en el Senado, puesto que ya estuvo convocado el 12 de agosto pero no asistió. El presidente reprochó que la ausencia haya ocurrido “habiendo pasado 22 días desde lo ocurrido en Ceuta”.

Durante estos días, criticó que “no han encontrado tiempo, ni ganas, ni voluntad” para dar explicaciones en la Cámara Alta y lamentó que Marlaska “ha tenido la oportunidad de rectificar” tras la ausencia de la semana pasada pero “no ha querido”.

El presidente calificó la “nueva silla vacía” de acto de “insumisión, rebeldía y desobediencia” que considera “realmente intolerable en la democracia” porque “no hay democracia sin control parlamentario”.

Maíllo recordó al Gobierno que “la comparecencia en una cámara no impide la comparecencia en otra”, ya que los ministros de Defensa y Exteriores, Margarita Robles y José Manuel Albares, también se ausentaron del Senado para comparecer en el Congreso de los Diputados a finales de agosto.

Asimismo, insistió en que comparecer en la Cámara Alta es una “obligación constitucional” y manifestó que Marlaska “no puede eximirse de esa obligación” y más “cuando se ha establecido un periodo extraordinario en el mes de agosto”.

Maíllo declaró que, si la incomparecencia del ministro del Interior del día 12 de agosto “era una decisión consciente y deliberada de no comparecer”, después de la incomparecencia de “otros dos ministros” es “evidente” que es “una decisión deliberada del Gobierno”. Así, sentenció que la falta de explicaciones viene impulsada por “el principal responsable político”, Pedro Sánchez.

Por ello, el presidente de la Comisión anunció que el Partido Popular se ha visto “obligado” a “acudir al Tribunal Supremo” por las ausencias del Gobierno ante la cámara de representación territorial pese a ser una “obligación”. A su juicio, el pedido realizado al Supremo “es algo muy sencillo”, y es “que ordene el cese de la conducta antidemocrática de este gobierno”, además de restablecer “los derechos constitucionales” que les “asisten como senadores”.

El presidente concluyó su intervención afirmando que utilizarán “todos los instrumentos necesarios” para que “no le salga gratis al Gobierno en términos políticos”, sino que también tenga “sus consecuencias jurídicas”. Añadió que esperan “obtener la respuesta de los jueces que consideren oportuna para restablecer esos esos derechos constitucionales” representación de “todos los ciudadanos de Ceuta”, y de “todos los españoles”.

INTERVENCIONES DEL PP Y VOX

El portavoz del PP en la Comisión de Interior, Luis Javier Santamaría, tomó la palabra después para asegurar que a su grupo parlamentario les “sobran los motivos para estar por segunda vez esperando la comparecencia del señor Marlaska”. El dirigente popular defendió que el Legislativo tiene “la facultad irrenunciable de proteger, salvaguardar y fiscalizar la labor del Gobierno”.

Destacó que “no hay soberanía popular de primera que se ejerce en el Congreso y soberanía popular de segunda que se ejerce en el Senado”, sino que “hay soberanía popular de todos los españoles en una representación bicameral”.

El portavoz popular informó que su partido promoverá “un mecanismo” judicial para “proteger el derecho fundamental” que asiste “al amparo de lo dispuesto en la Constitución española”. En este sentido, declaró que “no se trata de hacer frente a un problema migratorio”, sino de “salvaguardar los derechos fundamentales que tienen 80.000 españoles que viven en Ceuta” que no pueden “ejercerlos con plena con plenitud y como les obliga el ordenamiento jurídico”.

Santamaría criticó que “no dar la cara” no es más que “ejercer la política del avestruz” que trata “de esconder la cabeza debajo del ala” y ver “cuándo se pronuncie el Tribunal Supremo” o “cuando tenga que comparecer en el Congreso o en el Senado el señor Marlaska”.

Por su parte, el portavoz de Vox, Ángel Pelayo Gordillo, cargó contra la ausencia del ministro del Interior, que calificó de “desafío abierto” a las Cortes Generales y a los españoles. Consideró que “esta rebeldía” no es “ni más ni menos que la constatación de que Pedro Sánchez no amenaza en vano” ya que al inicio de la legislatura dijo en un Comité Federal del PSOE que estaba dispuesto a “seguir gobernando incluso sin el concurso de las Cortes Generales”.

En su intervención, Gordillo criticó que “nadie ha dado explicaciones todavía” en sede parlamentaria sobre Ceuta y puso el foco en que “el Gobierno tenía, entre otras muchas obligaciones, dos básicas, esenciales, con respecto a la invasión de Ceuta", que eran "garantizar la seguridad nacional controlando la frontera y proteger a los españoles”. El portavoz señaló que estas dos obligaciones se han incumplido.

El senador tachó la situación de “intolerable” y reprochó que el presidente del Gobierno se encuentre de vacaciones en La Mareta de Lanzarote, “en un palacio propiedad del Estado divirtiéndose y recomendando estupideces en las redes sociales”. Calificó además la situación de “limite” y de “bomba epidemiológica”, según ha descrito el Colegio de Médicos de Ceuta. “Todo esto”, resumió el portavoz, “requiere explicaciones inmediatas, urgentes ante Cortes Generales y ante este Senado”, no “a gusto del Gobierno”.

Finalmente, Vox recordó que ha solicitado la aplicación del artículo 102 de la Constitución “que prevé el mecanismo para enjuiciar al presidente del Gobierno por traición a los españoles”. A su vez, pidió la dimisión del “Gobierno en pleno”, “empezando por Sánchez”. El portavoz concluyó su declaración afirmando que de la “traición” por lo ocurrido en Ceuta, “responderán antes o después Sánchez y todo este Gobierno corrupto y traidor.”

(SERVIMEDIA)
20 Ago 2026
MGP/pai