Ciencia

Los sesgos de género acrecentados por la IA y la falta de referentes condicionan el acceso de las jóvenes a las carreras STEM

- Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

- Ingenieras y químicas destacan la importancia de contar con modelos cercanos para impulsar las vocaciones

MADRID
SERVIMEDIA

Naciones Unidas promueve en el Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia que se celebra este 11 de febrero la adopción de medidas concretas en la gestión de la IA para evitar que sus beneficios excluyan a las mujeres y a las niñas, ya que los sesgos de género presentes en los algoritmos pueden amplificar desigualdades.

El organismo impulsa así la temática 'Aprovechar las sinergias entre la inteligencia artificial, las ciencias sociales, las STEM y el sistema financiero: construir un futuro inclusivo para las mujeres y las niñas', en un escenario donde ONU Mujeres ya alertaba, con datos del informe del Berkeley Haas Center, que el 44% de los sistemas de IA analizados presentaban sesgos de género.

Estos sesgos siguen condicionando la presencia femenina en estudios y profesiones científicas, según recuerda el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado, que señala que, aunque las jóvenes muestran igual o incluso mayor nivel de competencias digitales, esto no se traduce en vocaciones STEM. Un fenómeno que atribuye, además, a la persistente ausencia de modelos femeninos: la falta de referentes condiciona directamente sus decisiones formativas.

La necesidad de contar con referentes cercanos aparece repetidamente en los testimonios de mujeres vinculadas a profesiones STEM. Elena Berlanga, física y Project Procurement Manager de Cox, subraya que la baja presencia femenina en carreras STEM tiene mucho que ver con esa falta de referentes. “No hablo de grandes científicos, si no de tener, como sucedió en mi caso, en el entorno cercano personas que desarrollen su trayectoria laboral en ambientes de Ciencias. Hay que trabajar desde Primaria para visibilizar modelos reales femeninos y mostrar la cantidad de salidas laborales tan diversificadas que hay en la ESO y Bachillerato”.

La influencia del entorno familiar también aparece en el testimonio de Beatriz Roca López‑Cepero, química y Directora de Investigación y Desarrollo de Persán, que recuerda como “todos mis hermanos mayores estudiaron carreras STEM y mi padre me permitía acompañarlo a su laboratorio”. Roca advierte de que “muchas niñas crecen rodeadas de estereotipos que, especialmente cuando proceden de su entorno cercano, actúan como barreras. A ello se une la menor visibilidad histórica de las mujeres en estos ámbitos y la ausencia de referentes. Afortunadamente, la tendencia está cambiando”.

Desde el ámbito industrial, María Jesús Bielsa, ingeniera industrial y Engineering Project Manager de Europastry, destaca el papel de la curiosidad como motor vocacional: “Siempre me atrajeron las asignaturas técnicas y la resolución de problemas; por eso opté por una carrera científico‑técnica. La ingeniería industrial me enseñó a pensar de forma analítica y afrontar retos con confianza”. Bielsa anima a las niñas interesadas en la ciencia recordando que “cada vez somos más mujeres en este ámbito, y nuestra presencia contribuye a equipos más diversos que generan mejores soluciones”.

La experiencia en el sector tecnológico la aporta Alicia Javaloyes Díaz, Engineer para el negocio de ATM en Indra Group, quien atribuye su vocación también a una figura cercana: “Mi inspiración siempre fue mi madre, ingeniera química, de las pocas de su época” y coincide en que la brecha de género persiste, aunque se reduzca lentamente. “Quizás si cada vez más niñas estudian carreras de ciencias y la presencia de mujeres empieza a ser mayor, incluso en altos cargos, esta brecha se reduzca”.

(SERVIMEDIA)
11 Feb 2026
s/gja

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