Universo
El telescopio espacial Roman ya viaja hacia su destino a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra
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Un día después de su lanzamiento desde Florida, el telescopio espacial Nancy Grace Roman continúa su viaje hacia el punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra tras completar con éxito las primeras fases de la misión. La NASA confirmó este lunes que el observatorio se separó correctamente del cohete Falcon Heavy, mantiene comunicaciones con el control de misión y se dirige hacia su órbita definitiva, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.
La NASA realizó ayer domingo el lanzamiento del telescopio Roman a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde la plataforma 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida (EEUU). Tuvo lugar a las 7.26 horas de la costa este de Estados Unidos y marcó el inicio de una misión considerada una de las más ambiciosas de la astrofísica moderna. Tras separarse del cohete unos 31 minutos después del despegue, el observatorio desplegó con éxito sus paneles solares y comenzó una travesía de aproximadamente tres meses hasta su órbita definitiva alrededor de L2, una posición gravitacional estable empleada también por el telescopio James Webb.
Bautizado en honor de Nancy Grace Roman, primera responsable de astronomía de la NASA y considerada la "madre del telescopio espacial Hubble", el observatorio está diseñado para responder a preguntas fundamentales sobre la composición y evolución del cosmos. Entre sus principales objetivos figuran esclarecer la naturaleza de la energía oscura, investigar la materia oscura y descubrir nuevos mundos más allá del Sistema Solar.
Roman cuenta con un espejo principal de 2,4 metros de diámetro, el mismo tamaño que el del Hubble, pero dispone de una capacidad de observación muy superior gracias a su Instrumento de Campo Amplio (Wide Field Instrument). Este dispositivo ofrecerá un campo de visión hasta cien veces mayor que el del célebre telescopio espacial, permitiéndole cartografiar enormes regiones del cielo en mucho menos tiempo.
Según la NASA, el observatorio medirá la luz procedente de miles de millones de galaxias y elaborará uno de los mapas más completos jamás realizados del universo. Sus observaciones ayudarán a reconstruir la historia de la expansión cósmica y a comprender por qué esta se está acelerando, un fenómeno atribuido a la enigmática energía oscura.
EXOPLANETAS Y MUNDOS ERRANTES
Además, Roman llevará a cabo un amplio censo de sistemas planetarios de la Vía Láctea mediante la técnica de microlente gravitacional. Los científicos esperan que descubra decenas de miles de exoplanetas, incluidos mundos errantes que no orbitan ninguna estrella, ampliando de forma sin precedentes el catálogo de planetas conocidos fuera del Sistema Solar.
La misión incorpora también un coronógrafo experimental, una sofisticada tecnología capaz de bloquear la luz de las estrellas para observar directamente los planetas que orbitan a su alrededor. Este instrumento servirá como banco de pruebas para futuras misiones destinadas a buscar mundos potencialmente habitables e incluso rastros indirectos de vida fuera de la Tierra.
La ingeniera española Begoña Vila, miembro del Centro Goddard de la NASA y una de las responsables del desarrollo del Instrumento de Campo Amplio, destacó que Roman permitirá "combinar una extraordinaria amplitud de observación con una sensibilidad comparable a la de otros grandes telescopios espaciales". Gracias a ello, podrá estudiar simultáneamente desde exoplanetas cercanos hasta las galaxias más remotas del universo.
La agencia espacial estadounidense prevé que las primeras imágenes científicas del observatorio se difundan a comienzos de 2027, una vez completadas las maniobras de despliegue, calibración y puesta en servicio. La misión principal tendrá una duración de cinco años, aunque podría ampliarse otros cinco si el estado del observatorio y los resultados científicos así lo aconsejan.
Para muchos astrónomos, Roman está llamado a convertirse en el gran sucesor estadístico del Hubble. Mientras este último revolucionó nuestra visión del universo con imágenes de extraordinario detalle y el James Webb se centra en observar los objetos más lejanos y antiguos, Roman "combinará sensibilidad infrarroja y un campo de visión gigantesco para construir el atlas más completo del cosmos realizado hasta la fecha", según la NASA.
(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
EDU/clc


