Clima

La Tierra acumula calor a un “ritmo acelerado” con 1,37 grados más en 2025

- Según un informe de 70 científicos

MADRID
SERVIMEDIA

La actividad humana llevó el calentamiento global el año pasado a 1,37 grados en comparación con los niveles preindustriales y se proyecta podría superar 1,5 grados en aproximadamente cuatro años, un umbral a evitar recogido en el Acuerdo de París para evitar los peores impactos del cambio climático.

De hecho, la Tierra acumula calor a un “ritmo acelerado” y la evidencia sólida y coherente demuestra que todo el sistema climático continúa calentándose, lo que impulsa “un calentamiento global rápido”. El ritmo al que el calor se está acumulando indica niveles elevados de calentamiento futuro.

Estas son algunas de las conclusiones principales del informe ‘Indicadores de Cambio Climático Global’ (IGCC, por sus siglas en inglés) más reciente, publicado este jueves en la revista ‘Earth System Science Data’ y elaborado por un equipo internacional de más de 70 científicos procedentes de 56 instituciones en 17 países, entre los que se incluyen los autores principales del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), autores colaboradores y científicos de capítulos.

A partir de este año, la producción del IGCC se realiza bajo contrato del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), implementado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) en nombre de la Comisión Europea.

DESEQUILIBRIO ENERGÉTICO

Un indicador clave es el desequilibrio energético de la Tierra, que mide la velocidad con la que el calor se acumula en el sistema climático, ya que proporciona una métrica crucial del ritmo del cambio climático.

“Sin la influencia humana, debería estar cercano a cero, pero ha ido aumentando desde la década de 1970. Ahora se encuentra en un nivel récord debido a que se duplicó en las últimas décadas”, según Piers Forster, director del Centro para el Futuro Climático de la Universidad de Leeds (Reino Unido) y autor principal del estudio.

La actualización de este año del IGCC también concluye que las emisiones globales de gases de efecto invernadero se encuentran en un máximo histórico, con 56.8000 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) en 2024, principalmente derivadas de la quema de combustibles fósiles.

Otras conclusiones indican que 2025 fue el tercer año más caluroso jamás registrado, lo que concuerda con el nivel de calentamiento causado por actividades humanas que ha presentado el mundo, y que la variabilidad natural del sistema climático tuvo un efecto limitado sobre las temperaturas medias globales el año pasado.

Samantha Burgess, directora adjunta del C3S, subraya que “casi todo el calentamiento registrado durante la última década fue impulsado por actividades humanas” y que “los efectos sobre los medios de subsistencia y los ecosistemas ya se están sintiendo en todo el mundo y se acelerarán a medida que las temperaturas continúen aumentando”.

El ritmo del calentamiento de origen humano se mantiene en un máximo histórico de alrededor de 0,27 grados por década, impulsado principalmente por niveles récord de gases de efecto invernadero, que se combinan con una disminución continua de las emisiones de dióxido de azufre (SO2) por las medidas para combatir la contaminación atmosférica.

GASES EMITIDOS

Aunque las emisiones de CO2 siguen siendo el principal factor que impulsa el calentamiento global, la reducción de los aerosoles de azufre está dejando al descubierto parte del efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero.

“Todo se reduce a un principio simple: estamos emitiendo más gases de efecto invernadero que nunca, lo que provoca un aumento de los niveles de gases de efecto invernadero que retienen cada vez más calor en la atmósfera y causan un desequilibrio en el planeta”, resume Matt Palme, investigador científico del Met Office (Reino Unido).

Karina Von Schuckmann, asesora principal de ciencias oceánicas al servicio de las políticas en Mercator Ocean International, recalca que “el desequilibrio energético de la Tierra aumenta con rapidez e impulsa cambios en cada componente del sistema climático, lo que incluye el calentamiento de los océanos y de los continentes, el deshielo de permafrost, la pérdida de hielo y el aumento del nivel del mar”.

En consonancia con el aumento del desequilibrio energético de la Tierra, se acelera el aumento global del nivel del mar debido al incremento de las temperaturas oceánicas y el derretimiento del hielo terrestre.

“En 2025, el aumento global del nivel del mar alcanzó un nuevo récord de 23 centímetros desde 1901, lo que representa un ritmo de alrededor de 1,8 milímetros por año, y que se acelera con rapidez. Esto puede parecer insignificante, pero incluso un cambio de esta magnitud incrementa las inundaciones costeras en zonas de baja altitud de todo el mundo, perjudicando los medios de subsistencia y los ecosistemas”, según Aimée Slangen, líder de investigación en el Real Instituto Neerlandés de Investigación Marina.

OLAS DE CALOR MARINAS

Los cambios en la ocurrencia y la intensidad de los fenómenos climáticos y meteorológicos extremos aportan evidencia que respalda los cambios generalizados en el sistema climático. Un indicador incorporado recientemente (el número de días de olas de calor marinas) concluyó que solo el año pasado se registraron 65 días de olas de calor marinas en el mundo.

“Las olas de calor marinas son cada vez más frecuentes, lo que concuerda con el calentamiento continuo de la superficie oceánica. El número de días de olas de calor marinas ha aumentado más del triple a nivel mundial entre 1991 y 2025”, explica June-Yi Lee, del Centro de Investigación en Ciencias Climáticas de la Universidad Nacional de Pusan (Corea del Sur).

Estos fenómenos perjudican los ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, amenazan la producción de alimentos, las economías y la protección costera. También alteran el intercambio de carbono entre el océano y la atmósfera, la acidez del océano y sus niveles de oxígeno, y pueden intensificar los fenómenos meteorológicos extremos en tierra.

Por último, el presupuesto de carbono restante (la cantidad total de dióxido de carbono que aún puede emitirse si queremos mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados) pudo ser de 130 gigatoneladas de CO2 a partir de inicios de 2026. Si se mantienen los niveles actuales de emisiones de CO2, esta estimación media se agotará en aproximadamente tres años.

(SERVIMEDIA)
11 Jun 2026
MGR/gja