Ciencia

La Tierra se oscureció y perdió masa forestal por un cambio climático hace 56 millones de años

- Con mucho CO2 atmosférico, calentamiento global y menos lluvia por la liberación de carbono impulsado por la actividad volcánica, según un estudio

- Las especies vegetales migraron hacia el norte, se aceleró la erosión y alteró el ciclo del agua terrestre

MADRID
SERVIMEDIA

El Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (MTPE) fue un evento de calentamiento global que ocurrió hace más de 56 millones de años que causó un oscurecimiento generalizado de los paisajes terrestres, la disminución de la cubierta forestal y la reestructuración de los ecosistemas.

Por primera vez, un equipo de científicos utilizó células fosilizadas de hojas para reconstruir la cubierta arbórea del MTPE, el periodo más reciente de calentamiento global comparable en la Tierra, con inquietantes implicaciones para el futuro cercano.

El estudio, realizado por seis investigadores y publicado este jueves en la revista ‘Science’, apunta que ese episodio se produjo en un contexto de elevadas concentraciones de CO2 atmosférico, calentamiento global y menos precipitaciones debido a la liberación de carbono de origen volcánico.

Entonces, las especies vegetales migraron hacia el norte y se redujo la cubierta arbórea, acelerando la erosión y alterando el ciclo del agua terrestre. “El cambio climático antropogénico actual está liberando CO2 a un ritmo mucho mayor que en el período anterior. Los árboles son la causa principal de estos cambios drásticos”, apuntan los autores.

“Estamos liberando CO2 a la atmósfera a un ritmo mayor que cualquier proceso natural conocido», afirma Regan Dunn, paleobotánica del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles (Estados Unidos).

BOSQUES EN DECLIVE

Dunn añade: “La Tierra nunca ha experimentado una liberación de carbono al ritmo que estamos generando hoy. El MTPE nos ofrece la mejor perspectiva de cómo el clima y los ecosistemas de la Tierra respondieron a una inyección masiva de carbono antes de que los humanos comenzaran a transformar el planeta”.

Esta investigadora señala que “en este momento se están produciendo importantes episodios de mortalidad de árboles en todo el planeta”. “Los bosques están en declive debido al aumento de las temperaturas, la sequía, las plagas de patógenos e insectos y los incendios forestales. Cuando se empiezan a perder los árboles, nuestros indicadores de alerta temprana, la situación es crítica. Esto se cumple casi universalmente en los cinco grandes eventos de extinción masiva que han ocurrido en la Tierra”, explica.

Para realizar el estudio, los autores utilizaron fragmentos de cutícula foliar como evidencia fósil de la cuenca de Hanna en Wyoming (Estados Unidos) con el fin de calcular el índice de área foliar (IAF, por sus siglas en inglés), que mide la calidad de cielo cubierto por hojas y permite cuantificar la densidad del dosel forestal.

Dunn y sus colegas calcularon el IAF de diversos bosques modernos de América del Sur y Central colocando una cámara con lente ojo de pez sobre un trípode apuntando hacia arriba mientras recolectaban muestras de cutícula foliar en el suelo situado justo debajo.

PARDEAMIENTO

Medido desde la década de 1980 vía satélite, el índice de área foliar global moderno cuenta una historia paralela a la reconstrucción del MTPER realizada por los autores. “La Tierra ha experimentado una tendencia al reverdecimiento debido a las emisiones antropogénicas de dióxido de carbono que han fertilizado las plantas”, indica Dunn.

Sin embargo, Dunn agrega: “A medida que la Tierra se ha calentado a causa de esas emisiones, esta tendencia se está revirtiendo y muchas partes del planeta se están volviendo marrones. Esto sugiere que hemos superado un umbral crítico en el que las altas temperaturas están afectando negativamente a los bosques”.

Los hallazgos de Dunn y sus colegas sugieren que el continuo calentamiento global podría llevar a los bosques de la Tierra hacia el tipo de pardeamiento generalizado observado durante el MTPE.

Sin embargo, a diferencia del mundo antiguo, los bosques actuales se enfrentan simultáneamente a múltiples presiones de origen humano. Además del rápido aumento del CO2 atmosférico y el calentamiento de las temperaturas, la deforestación, los incendios forestales cada vez más frecuentes y severos, la fragmentación del hábitat, las especies invasoras y el cambio de uso del suelo están reduciendo la resiliencia de los bosques y limitando su capacidad de recuperación.

“Los árboles son increíbles. Todos esos bosques absorben cientos de millones de toneladas de carbono cada día. Pero cuando empezamos a perder los bosques, perdemos esos sumideros de carbono cruciales. El MTPE nos recuerda que cuando los bosques disminuyen, las consecuencias se extienden por todo el sistema climático. Sería prudente protegerlos y restaurarlos mientras aún puedan ayudar a amortiguar el ritmo sin precedentes del cambio climático provocado por el ser humano”, concluye Dunn.

(SERVIMEDIA)
13 Ago 2026
MGR/pai