Medio marino
Una ostra invasora de origen tropical se expande por el Mediterráneo occidental
- Detectada por una red coordinada por un investigador del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal
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Una red de 132 puntos de medición establecida en ocho países y coordinada por Diego Kersting, investigador del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC), ha realizado el estudio más completo hasta la fecha de la expansión de ‘Pinctada radiata’, una ostra perlífera considerada la primera especie invasora del Mediterráneo y una de las más problemáticas.
El estudio, liderado por el IATS-CSIC y publicado en la revista ‘Marine Environmental Research’, registra la proliferación de esta especie por el Mediterráneo occidental favorecida por el aumento de la temperatura del mar y su gran capacidad de dispersión larvaria, revelando su presencia en las costas españolas desde el sur de Cataluña hasta Almería.
Este sistema permite detectar larvas de esta especie años antes de su implantación en el medio natural, conformando un sistema de alerta temprana ante la presencia de esta y otras especies invasoras.
‘Pinctada radiata’ es una ostra perlífera del Mar Rojo considerada la primera especie que entró en el Mediterráneo tras la apertura del canal de Suez (1869). Además, figura entre las 100 especies invasoras más peligrosas del Mediterráneo por los impactos que puede generar sobre la biodiversidad autóctona.
CAMBIO HISTÓRICO
El sistema empleado para detectar esa especie utiliza colectores de larvas instalados en 132 localidades distribuidas a lo largo de la costa de ocho países (Argelia, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Eslovenia y España) y abarca el Mediterráneo de este a oeste.
Estos dispositivos, unas mallas que crean un sustrato donde se asientan las larvas que transportan las corrientes, han permitido evaluar la presencia de ‘Pinctada radiata’ durante periodos de seguimiento que en algunos casos superan los diez años.
“La implantación de esta especie estaba ya descrita en el Mediterráneo oriental desde hace mucho tiempo. Lo que observamos ahora es que el Mediterráneo occidental experimenta actualmente una expansión generalizada, mientras que históricamente la especie estaba limitada a registros esporádicos y aislados”, explica Júlia García Colomé, investigadora del IATS y primera autora del trabajo.
Así, los registros obtenidos de 2015 a 2024 revelaron nuevos eventos de colonización de ‘Pinctada radiata’, principalmente en la cuenca del Mediterráneo occidental, que incluye la costa española, y en los mares Adriático y Egeo.
Este trabajo ha sido posible gracias al esfuerzo de más de 70 investigadores pertenecientes a numerosas instituciones, así como a organismos y administraciones dedicados a la gestión, conservación y seguimiento ambiental de distintos países mediterráneos.
BALEARES, CASTELLÓN Y ALMERÍA
Los registros más antiguos de esta especie invasora en las costas españolas obtenidos por esta red se remontan a 2016 en Baleares, desde donde se habría desplazado a otras zonas como las Islas Columbretes (Castellón).
Los registros llegan hasta Agua Amarga (Almería), aunque de momento no se han observado asentamientos más allá de esta zona. En la reserva marina de las Islas Columbretes se utilizan estos colectores desde 2003 para el estudio de la nacra (‘Pinna nobilis’), una especie de bivalvo emblemática del Mediterráneo que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción.
Así fue como el grupo liderado por Diego Kersting, investigador del CSIC en el IATS, observó que este sistema se podía emplear también para estudiar la proliferación de otras especies de bivalvos como la invasora ‘Pinctada radiata’.
“En Columbretes, la detectamos por primera vez en los colectores en 2020, pero no fue hasta 2022 cuando observamos su asentamiento en el medio natural”, recuerda Kersting, que añade: “Esto confirma el potencial de esta red de colectores de larvas como sistemas de alerta temprana para la detección y el seguimiento de invasiones biológicas”.
Los colectores son sencillos de construir, económicos y fáciles de instalar y revisar. Es una metodología aplicable a otras especies y adecuada para cubrir áreas extensas. Además de las Columbretes, la red permite monitorizar otros lugares emblemáticos de la Comunidad Valenciana como las aguas de la Sierra de Irta o el Cabo de San Antonio, entre otros.
MEDITERRÁNEO CALIENTE
Una de las principales causas de la expansión de esta especie invasora de origen tropical es, según los investigadores, el aumento de la temperatura del Mediterráneo, un mar que se calienta a un ritmo tres veces superior a la media global. “Zonas más frías como el Golfo de León o el norte del Mar Adriático se mantienen aún libres de esta especie”, revela García Colomé.
Sin embargo, la situación es muy distinta en zonas del Mediterráneo occidental como las costas españolas, con temperaturas récord que recientemente han llegado a los 33 grados en Sa Dragonera (Mallorca). “En las Islas Columbretes, la temperatura ha aumentado 1,5 grados desde 1990”, advierte Kersting.
Para Kersting, “es necesario seguir utilizando esta red de colectores y dotarla de una financiación estable para detectar de forma temprana la llegada y expansión de especies invasoras, una herramienta clave para proteger los ecosistemas mediterráneos y reducir los importantes costes ambientales y económicos asociados a estas invasiones”.
Los investigadores estiman que el Mediterráneo tiene cerca de 1.000 especies invasoras, 600 de las cuales ya están establecidas. Así, por ejemplo, la invasión de ‘Pinctada radiata’ en la zona oriental ha provocado el desplazamiento de especies autóctonas e importantes repercusiones en la cadena trófica.
(SERVIMEDIA)
19 Ago 2026
MGR/pai


