Día de la Mujer

Una refugiada afgana pide más políticas de educación, empleo e integración y que este 8-M sus compatriotas no queden “olvidadas”

MADRID
SERVIMEDIA

La refugiada afgana en España Karishma Koffe reclamó este viernes a las instituciones que se desarrollen más medidas y políticas centradas en la “educación, el empleo e la integración” efectiva de las personas refugiadas, especialmente para las mujeres, y reivindicó que este próximo Día Internacional de la Mujer, 8-M, las mujeres que aún viven en Afganistán, bajo el régimen talibán, no queden “olvidadas”.

Así lo expresó en una entrevista a Servimedia con motivo de este 8-M, que se celebra este domingo, en la que también aseveró que esta jornada de reivindicación femenina es un día de “responsabilidad” para toda la sociedad para no “olvidar” a las mujeres de su país que aún tienen negados sus derechos básicos y su participación social.

Del mismo modo, defendió que es un día para “alzar la voz y recordarle al mundo que las mujeres africanas no deben ser olvidadas”. Así, Koffe pidió al Gobierno de España y a las organizaciones sociales seguir “presionando” para que se recuperen y protejan los derechos de las mujeres en Afganistán y “apoyar programas que brinden educación y oportunidades a las mujeres y niñas afganas”.

En cuanto a las mujeres refugiadas en España, reclamó políticas que se centren en la “viabilidad de la educación, el empleo, el aprendizaje del idioma y la integración social” efectiva, para que las personas puedan rehacer sus vidas con “dignidad, sin racismo, y confíen en que no solo son refugiadas, sino que tienen un gran potencial y pueden reconstruir sus vidas”.

Karishma Koffe tuvo que salir de Afganistán en octubre de 2021, cuando los talibanes tomaron el poder del país, y llegó a España en un vuelo de rescate. En el momento de la vuelta talibán al poder, Koffe estaba cursando su primer año de universidad y la situación de las mujeres y las niñas “se volvió cada vez más difícil”, se les privaron derechos, como el acceso a la educación y muchas otras oportunidades.

Ella huyó de su país “en busca de seguridad y futuro” y continuar su educación porque “no creo que pudiera tener la vida que tengo ahora en Afganistán, ni estudiar lo que quiero, ni soñar con lo que quiero ser en el futuro”. Así Karishma Koffe lamentó, con tristeza, ver como su país “se está convirtiendo en una cárcel para las mujeres”.

Pese a que ya han pasado casi cinco años desde la vuelta de los talibanes al poder, cada día “hay más restricciones y la situación empeora”, dijo Koffe, también con tristeza. En este sentido, aseguró que la necesidad “más urgente” de las mujeres afganas es su “libertad” y la “restauración de sus derechos fundamentales”, ya que necesitan acceso a la educación, al trabajo, a la libertad de movimiento y la participación social.

Al mismo tiempo, apeló a los organismos internacionales y cualquier institución que pueda ayudar a reconducir la situación de las afganas porque “sin estos derechos es imposible que una sociedad progrese” y una sociedad “crece solo cuando mujeres y hombres trabajan juntos”.

“TRANSFORMACIÓN”

Koffe también relató que lo más difícil de su llegada a España fue tener que construir una “nueva vida desde cero”, así como adaptarse a la nueva cultura, al idioma y a un entorno diferente.

Su primer año en España fue una “transformación” para ella porque “no podía dejar de pensar” en lo que había pasado en su país y lo que dejó atrás. Adaptarse a su nueva vida fue un “poco deprimente y emocionalmente difícil”, pero le enseñó a “ser fuerte, me dio resiliencia y la oportunidad de reconstruir mi vida”.

Ella estudió informática en España y, actualmente, trabaja en una empresa de ingeniería. Asimismo, es activista educativa porque considera la educación como una de las herramientas “más poderosas para el empoderamiento, la oportunidad y el cambio”.

Al mismo tiempo, cofundó la Academia de Desarrollo de Afganistán, una iniciativa que ofrece oportunidades de desarrollo educativo, profesional y personal a jóvenes dentro de Afganistán, así como a refugiados afganos en el extranjero.

Además, como trabajadora del sector tecnológico, aseguró que la educación digital y el aprendizaje en línea están entre las herramientas “más poderosas para apoyar a la juventud afgana, pese a las restricciones dentro del país”.

Así pues, Koffe reclamó más apoyo internacional a favor de las mujeres afganas, pero se mostró confiada en un futuro en el que Afganistán esté “libre de opresión y donde cada niña tenga la libertad de aprender”.

Finalmente, llamó a sus compatriotas a que “nunca pierdan la esperanza, porque esta situación no durará para siempre” y les pidió “seguir alzando la voz, protestando y manifestarse” porque en un futuro llegará el “cambio que queremos”.

(SERVIMEDIA)
08 Mar 2026
AGG/clc