Vivienda

Una vivienda tarda, de media, ocho días en alquilarse y 54 en venderse, según UCI

MADRID
SERVIMEDIA

Alquilar una vivienda cuesta una media de ocho días, mientras que la venta de un inmueble mantiene un proceso más alargado en el tiempo, de 54 días, según la XXIII edición del Barómetro Inmobiliario de la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) publicado este lunes, cuya principal conclusión es que el mercado funciona "a dos velocidades".

En este sentido, el Barómetro Inmobiliario advierte de que el alquiler se ha situado en una cota de máxima presión, con tiempos de absorción casi inmediatos. Asimismo, señala que el arrendamiento en el conjunto de España no solo concentra una parte creciente de la demanda en las grandes ciudades sino que lo hace en un escenario de "stock limitado y alta rotación".

"El mercado se está comportando como un embudo, reduciendo los plazos hasta niveles mínimos, lo que apunta a una tensión estructural donde la demanda supera con claridad la oferta disponible. Esta realidad también desencadena una competencia por el acceso al alquiler con, por un lado, inquilinos con menos margen para comparar alternativas o negociar y por otro, propietarios que tienden a endurecer los requisitos. En cambio, los datos del último Barómetro Inmobiliario de UCI revelan un proceso de compraventa de 54 días de media, más racional y pausado que el del alquiler, condicionado por trámites más extensos derivados del acceso a la financiación, las tasaciones o la formalización de la compraventa ante notario", explicó UCI.

Pese a esto, UCI indicó que se trata de un plazo "relativamente contenido", lo que significa que las operaciones se completan de forma fluida. "Este comportamiento dual del mercado inmobiliario español subraya un problema de sobra conocido: la falta de stock suficiente para satisfacer la demanda actual", indicó.

FALTA DE OFERTA

Una de las principales cuestiones planteadas a los profesionales del sector inmobiliario en el último Barómetro Inmobiliario de UCI y SIRA ha sido cómo solucionar la falta de oferta de vivienda. Los expertos centran su diagnóstico en desbloquear la oferta retenida y acelerar el sistema través de seguridad jurídica, incentivos fiscales y menos fricción administrativa. Así, para 6 de cada 10 inmobiliarios (62%), una de las medidas principales sería garantizar la seguridad jurídica de la propiedad, incluyendo el objetivo explícito de acabar con la ocupación ilegal y los “inquiokupas”.

La segunda medida más compartida por el 39% de los profesionales es la de fomentar ventajas fiscales para quienes pongan sus viviendas en alquiler, destacando que el estímulo tributario puede ser una herramienta inmediata para recuperar stock. Asimismo, el 35% cree que es clave agilizar los trámites administrativos para generar suelo finalista, es decir, suelo listo para construir, mientras que un 30% reclama reducir sustancialmente impuestos en las distintas etapas de producción de vivienda, con especial atención a la vivienda protegida.

Los inmobiliarios también incluyen medidas destinadas a aumentar oferta de forma más rápida en las ciudades más tensionadas. El 29% defiende permitir cambios de uso de locales y oficinas a vivienda, porcentaje que coincide con otra petición clave: agilizar la obtención de licencias (29%).

En relación con la financiación, dos de cada diez (23%) piden facilitar altos porcentajes de financiación hipotecaria, señalando las dificultades de acceso al crédito para muchos compradores. Paralelamente, un 17% reclama mayor disponibilidad de financiación para promotores. También aparecen medidas vinculadas a la rehabilitación y la modernización del parque edificado. Un 18% propone impulsar desde lo público la rehabilitación para incorporar viviendas al alquiler, una vía que apunta a recuperar vivienda infrautilizada o envejecida. La industrialización de la construcción, a pesar de su presencia en el debate sectorial, alcanza un apoyo relativamente reducido del 9%.

Por último, en la parte final del ranking aparecen medidas como nuevos desarrollos con fórmulas como 'coliving' o alquiler con opción de compra (8%), y dotar de infraestructuras y transporte a nuevos desarrollos urbanísticos (4%)

DINAMISMO

Por otra parte, al ser consultados por el comportamiento de los precios en los próximos meses, el 90% de los inmobiliarios consideran que los precios aumentarán los próximos meses entre un 5 y un 10%."La compraventa mantendrá la tendencia alcista, aunque a un ritmo más moderado que en 2025. Las previsiones de los profesionales apuntan a un incremento general de precios de entre el 5% y el 8%, impulsado por el descenso del stock y una demanda que no pierde fuerza. Las mayores subidas se concentrarán en los grandes polos urbanos como Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, así como en municipios bien conectados con capitales”, señaló la directora comercial de financiación hipotecaria en UCI, Lorena Zenklussen.

Por último, UCI indicó que la financiación volverá a ser un pilar clave del mercado inmobiliario en 2026, aunque con un crecimiento moderado condicionado por la escasez de vivienda disponible. "Desde UCI prevemos un crecimiento moderado del crédito hipotecario, en torno al 5%, con la posibilidad de superar las 500.000 hipotecas durante el año. En lo relativo a los tipos de interés, las previsiones apuntan a un Euríbor estable entre el 2% y el 2,5%, lo que apuntalará el predominio de las hipotecas fijas y mixtas", sentenció Zenklussen.

(SERVIMEDIA)
26 Ene 2026
ALC/clc