Seguridad vial
Uno de cada cuatro motoristas ha sufrido algún siniestro en los últimos 10 años en España
- Más de la mitad circula puntualmente a más velocidad de la permitida, zigzaguear entre vehículos o utilizar el arcén, según un estudio
- Los menores de 24 años tienen más riesgo por kilómetro recorrido
- La DGT reúne a expertos para reducir la siniestralidad de ese colectivo
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Uno de cada cuatro motoristas en España ha sufrido al menos un siniestro en los últimos 10 años; más de la mitad admite que circula de forma puntual a más velocidad de lo debido, zigzaguea entre vehículos o utiliza el arcén, y el casco reduce un 42% el riesgo de morir hasta y un 69% las lesiones en la cabeza.
Esas son algunas conclusiones de tres nuevos estudios presentados durante una reunión de la Dirección General de Tráfico (DGT) con el grupo de trabajo ‘Motocicletas y seguridad vial’, del Consejo Superior de Tráfico y Seguridad vial, en la que se revisó la evolución de la siniestralidad y se definieron líneas de trabajo para reducir los siniestros de los motoristas.
España es una de las naciones de la UE con mayor tasa de mortalidad en motoristas sobre el total de víctimas mortales en carretera: un 23%, frente a la media comunitaria del 16%, según datos de 2022. Pero también resulta ser uno de los países donde más se usa la moto, junto con Grecia, Italia y Francia.
Además, la tendencia en el número de motoristas fallecidos en España ha pasado de representar un 18% de fallecidos en 2013 a casi un 25% en 2024.
RIESGO
Uno de los estudios, según informó este jueves la DGT, fue elaborado por Sigma Dos a partir de más de 500 entrevistas. Esa muestra revela que uno de cada cuatro motoristas ha sufrido al menos un siniestro en los últimos 10 años, sin diferencias relevantes por sexo, edad ni años de permiso.
Por lo general, se trata de un colectivo con experiencia, una amplia mayoría (59%) manifiesta conducir una moto de forma habitual desde hace más de 10 años y un 10% de los motoristas perciben que se exponen a un riesgo bajo o muy bajo.
Casi la mitad de los entrevistados percibe el riesgo como alto o muy alto, con diferencias apreciables entre hombres (43,2%) y mujeres (69,5%).
Sin embargo, las prácticas inseguras siguen presentes porque más de la mitad declara circular puntualmente a más velocidad de la permitida, zigzaguear entre vehículos o utilizar el arcén. Quienes han tenido algún siniestro también han sido más sancionados por exceso de velocidad, consumo de alcohol o drogas o circular sin casco.
Según la encuesta, un 22,6% de los motoristas ha recibido formación adicional relacionada con la conducción de motocicletas y más del 90% de los que han asistido a cursos de perfeccionamiento aseguran que les han ayudado a mejorar.
MOTOS Y RIESGO VIAL
Otro estudio presentado en la reunión fue elaborado por Applus Idiada sobre la relación entre características de las motocicletas y riesgo vial. Indica que la siniestralidad de los motoristas se debe a una combinación de factores, con la edad y la potencia del vehículo como determinantes de mayor peligrosidad.
Así, los menores de 24 años aparecen como el grupo con mayor riesgo por kilómetro recorrido. Cuando se tiene en cuenta las distancias totales recorridos, la siniestralidad se concentra en los grupos de mayor edad. Los conductores experimentados mantienen riesgos más bajos que los jóvenes, incluso con motocicletas de alta cilindrada.
Por otro lado, el estudio asocia más mortalidad a motos de potencia media-alta, aunque las de hasta 125 centímetros cúbicos registran tasas más elevadas en heridos graves. Los escúteres representan algo más de la mitad del parque de motos (51,1%), pero concentran una mayor proporción de siniestros (60,8%).
El informe concluye que las políticas de seguridad vial centradas en limitar la cilindrada resultan insuficientes, ya que la inseguridad depende también del tipo de moto y del perfil del conductor.
En consecuencia, recomienda reforzar la formación específica para motoristas jóvenes e incorporar el tipo de motocicleta en los programas de formación y en la concesión de licencias, con especial atención a los colectivos con mayor vulnerabilidad.
EQUIPAMIENTO DE SEGURIDAD
Por otro lado, la DGT ha actualizado el estudio de los sistemas de seguridad activa y pasiva para motocicletas y motoristas realizado por el Insia (Instituto Universitario de Investigación del Automóvil).
El análisis confirma que el uso del casco reduce el riesgo de fallecimiento hasta un 42% y las lesiones en la cabeza un 69%, mientras que la ropa técnica con protecciones y los sistemas airbag para motoristas contribuyen a aliviar de forma notable la gravedad de las lesiones en caso de siniestro.
La ropa con protectores disminuye la probabilidad de lesiones entre un 23% y un 45%, según la región corporal, y hasta un 90% las abrasiones y heridas abiertas en las zonas protegidas. Los guantes rebajan a la mitad las lesiones en manos y las botas hasta un tercio de las lesiones en pies y tobillos.
En esta línea, el nuevo Reglamento General de Circulación, prevista su aprobación para este año, incorporará cambios en el equipamiento obligatorio, que incluirá guantes, calzado cerrado y chaleco reflectante para las personas que desarrollen su actividad profesional circulando en moto.
(SERVIMEDIA)
19 Mar 2026
MGR/gja


