Gaza
Unrwa asegura que el 90% de los núcleos familiares en Gaza sufre inseguridad hídrica
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La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (Unrwa) ha asegurado este lunes que el 90% de los núcleos familiares en Gaza sufre inseguridad hídrica, es decir no tiene acceso constante a agua potable, limpia y a precio justo para cubrir sus necesidades básicas.
Según informó la Agencia en un comunicado, el sistema de agua de Gaza se encuentra en una situación crítica, y con él la salud de más de dos millones de personas.
El 66% de la población gazatí vive con menos de 4,5 litros de agua potable por persona y día, 1,5 litros por debajo de los estándares humanitarios mínimos mientras que más del 70% depende hoy de camiones cisterna como única fuente de agua potable.
Si se considera también el agua destinada a uso doméstico, la media total apenas alcanza los 18 litros por persona y día. Para poner esta cifra en contexto, hay que tener en cuenta que antes de octubre de 2023 la media se situaba en 89,2 litros, una cifra ya ajustada si se compara, por ejemplo, con los 128 litros que se consumen por habitante y día en España (INE, 2024).
Las dificultades para acceder a agua potable en Gaza se deben, en parte, al colapso de las infraestructuras hídricas. En la actualidad, en Gaza hay más de 200 instalaciones críticas de agua que funcionan con 140 generadores de energía. Entre estas instalaciones hay 170 pozos, 8 plantas desalinizadoras, 9 depósitos de refuerzo, 15 estaciones de bombeo de aguas residuales y 2 estaciones de bombeo de aguas pluviales.
Para Unrwa detrás del colapso de las infraestructuras hay una causa concreta, las restricciones de Israel a la entrada de aceita de motor. Como consecuencia de la destrucción del sistema eléctrico de Gaza, “los generadores de electricidad son imprescindibles”, también para el funcionamiento de las infraestructuras hídricas. Sin embargo, el sistema “está absolutamente tensionado” porque el personal se ve obligado a reutilizar lubricantes mucho más allá de sus límites operativos, subrayó.
Actualmente, funcionan de los 140 generadores, el 79% supera las horas recomendadas para el cambio de aceite, lo que sitúa la mayoría de los generadores en una situación de alto riesgo de falo mecánico. Para evitar el colapso de los equipos, los operadores se ven forzados a reducir las horas de bombeo o apagar las instalaciones, lo que reduce aún más el acceso de la población al agua.
Como resultado de esta situación, el 70% de la población gazatí depende del agua transportada en camiones cisterna, aunque, tal y como denuncia OCHA, la falta de financiación también está poniendo en riesgo este suministro.
En este contexto, las condiciones derivadas de la acumulación de aguas residuales han facilitado la propagación de enfermedades y han dado lugar al aumento descontrolado de roedores e insectos, lo que expone a la población a la transmisión de enfermedades como la leptospirosis y la peste.
Además, las infecciones de sarna, piojos, pulgas, chinches y otros ectoparásitos se han generalizado, y los casos notificados de enfermedades cutáneas causadas por este tipo de parásitos se han triplicado entre enero y marzo de 2026. A finales de abril, más del 81% de los refugios y centros de acogida informaron de la presencia de estas afecciones. Esta situación se ve agravada por la escasez de medicamentos esenciales, incluidos tratamientos de uso habitual para las enfermedades cutáneas parasitarias y erupciones.
Según la entidad, esta crisis hídrica no es exclusiva de Gaza. De acuerdo con OCHA, el acceso a los servicios de agua y saneamiento en toda Cisjordania sigue siendo limitado como consecuencia de la violencia de los colonos, las restricciones de movimiento, las demoliciones y los daños a las infraestructuras. La situación es especialmente grave en el norte de Cisjordania, en Masafer Yatta (en la provincia de Hebrón) y en otras comunidades beduinas de la Zona C.
Naciones Unidas reconoce el derecho de todos los seres humanos a disponer de una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal (entre 50 y 100 litros por persona y día), que además debe ser segura, aceptable, asequible y físicamente accesible: la fuente debe estar a menos de 1.000 metros del hogar y su recogida no debería requerir más de 30 minutos.
(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
MBM/mjg


