Autónomos
UPTA acusa a Seguridad Social de diseñar una jubilación flexible que convierte a los autónomos en “trabajadores de segunda”
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) denunció este viernes que el nuevo diseño de la jubilación flexible impulsado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones vuelve a situar a los trabajadores autónomos en “clara desventaja” y como “trabajadores de segunda”.
Esta organización indicó en un comunicado que resulta especialmente grave que una reforma que pretende ampliar las posibilidades de compatibilizar jubilación y trabajo introduzca precisamente para los trabajadores por cuenta propia una barrera que dificulta enormemente su acceso.
La nueva regulación, que entra en funcionamiento este viernes, contempla la posibilidad de desarrollar una actividad por cuenta propia dentro de la jubilación flexible. Sin embargo, establece una condición determinante: no haber desarrollado una actividad por cuenta propia durante los tres años anteriores a la jubilación.
Para UPTA, esta exigencia genera una situación difícilmente comprensible. “Un autónomo que alcanza la edad de jubilación después de décadas de actividad y cotización al RETA no puede pasar directamente de su actividad a la jubilación flexible. En cambio, esta modalidad resulta mucho más accesible para quienes proceden fundamentalmente del trabajo por cuenta ajena y, una vez jubilados, deciden iniciar posteriormente una actividad por cuenta propia cumpliendo los requisitos establecidos”, apuntó.
DIFERENCIA DE TRATO
La organización considera que se produce así una nueva diferencia de trato que perjudica precisamente a quienes han desarrollado durante años su actividad económica como autónomos: “No tiene sentido abrir legalmente la jubilación flexible al trabajo por cuenta propia y, al mismo tiempo, cerrar la puerta a quien llega a la jubilación siendo autónomo”.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, destacó que “Seguridad Social vuelve a diseñar una reforma pensando fundamentalmente en el trabajo por cuenta ajena” y obliga a los autónomos a adaptarse a un modelo que no responde a su realidad. “No podemos aceptar que después de décadas cotizando al sistema se nos siga tratando como trabajadores de segunda”, se quejó.
Por ello, exigió a Seguridad Social que elimine la barrera de los tres años y permita que los trabajadores autónomos puedan acceder realmente a la jubilación flexible sin tener que permanecer previamente apartados de su actividad económica.
JUBILACIÓN PROGRESIVA
En todo caso, UPTA diferencia esta situación de otra reivindicación histórica de la organización: la necesidad de establecer una verdadera jubilación progresiva para los trabajadores autónomos. Se trata de dos cuestiones distintas que, a su parecer, deben abordarse de forma independiente.
Así, resaltó que la jubilación progresiva debería permitir que un autónomo que haya alcanzado la edad correspondiente y reúna los requisitos para jubilarse pueda decidir voluntariamente continuar con su actividad mientras percibe una parte sustancial de la pensión que ha generado durante su vida laboral.
En este punto, tachó de “incomprensible” que el modelo actual obligue a prolongar durante años la actividad para alcanzar progresivamente la compatibilidad con el 100% de la pensión, porcentaje al que se llega con cinco años de demora. Para la organización, este periodo resulta “excesivo” para trabajadores que ya han alcanzado la edad de jubilación y han completado su carrera de cotización.
Cabe recordar que la propuesta de UPTA es que los trabajadores autónomos que, teniendo derecho a jubilarse, decidan voluntariamente continuar desarrollando su actividad puedan percibir desde el primer momento al menos el 75% de la pensión que les corresponda. A partir de ahí, debería establecerse una progresión razonable hasta alcanzar el 100%, sin obligar al autónomo a prolongar durante cinco años su permanencia en la actividad para conseguir la compatibilidad plena.
Al hilo, argumentó que facilitar una salida progresiva del trabajo autónomo tendría, además, consecuencias positivas para uno de los grandes problemas estructurales del colectivo, que es el relevo generacional. “Miles de comercios, talleres, establecimientos de hostelería, actividades profesionales y pequeños negocios continúan siendo económicamente viables cuando sus titulares alcanzan la edad de jubilación”, añadió.
En síntesis, UPTA reclamó al Ministerio de Seguridad Social dos modificaciones claramente diferenciadas. En la jubilación flexible, eliminar la barrera que impide el acceso directo a quienes han desarrollado una actividad por cuenta propia durante los tres años anteriores. En la jubilación progresiva, permitir que los autónomos que voluntariamente continúen con su actividad puedan partir, como mínimo, del 75% de su pensión, estableciendo una progresión más rápida y razonable hasta alcanzar el 100%.
(SERVIMEDIA)
28 Ago 2026
DMM/pai


