Religión

El Vaticano alerta de que la inteligencia artificial convierte a los pobres en "daños colaterales"

MADRID
SERVIMEDIA

El Papa ha aprobado un documento de la Comisión Teológica Internacional que cuestiona la deriva de la humanidad en la era de la Inteligencia artificial. El texto alerta de que, con la IA, los pobres y más vulnerables "corren el riesgo de convertirse en desechos, 'daños colaterales', arrasados ​​sin piedad".

"El imparable desarrollo tecnológico que analizamos en este texto, que beneficia sobre todo a quienes ya tienen gran poder, nos desafía a volver la mirada hacia los más pobres", indicaron los teólogos en 'Quo vadis, humanitas?'. Si ese desarrollo y sus ideologías tienen "graves riesgos", advierten: "Estos serán aún mayores para los más débiles e indefensos, es decir, aquellos que no cuentan porque no sirven para la maquinaria de los más poderosos".

Con su visto bueno, León XIV pone el foco en una cuestión de la que ya advirtió el Papa en los primeros compases de su pontificado, pues indicó que había elegido el nombre de León en recuerdo a León XIII, el Papa que advirtió de los riesgos de la revolución industrial en la sociedad y en las personas. Robert Prevost entiende que la revolución industrial actual es la de la Inteligencia Artificial.

El texto, redactado por una subcomisión encabezada por el sacerdote y catedrático español Javier Prades López, tras varios debates y reuniones desde 2022 a 2025, pasó por diversos trámites hasta el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que, tras la aprobación de León XIV, autorizó su publicación el 9 de febrero.

En las conclusiones a la reflexión sobre la pregunta '¿hacia dónde vas, humanidad?', el documento sostiene que "la irrupción de un desarrollo científico y tecnológico sin precedentes en la historia del planeta debe ir acompañada de un correspondiente crecimiento de la responsabilidad que oriente el progreso hacia el bien de los seres humanos, pues hoy están expuestos a riesgos nunca antes imaginados".

ATENTOS

La Comisión Teológica reflexiona que los cristianos están llamados a mirar a los pobres "con los ojos de Cristo". "De aquí surge el deber de estar particularmente atentos —como humildes centinelas— a las consecuencias que los nuevos acontecimientos sociales pueden tener en la vida de los más desfavorecidos. Sin embargo, debemos reaccionar con una palabra profética y una implicación generosa", continúa. Las conclusiones también subrayan que "están en juego" la "autenticidad" de la fe y "el valor humano" de la vida.

El documento ahonda en que la revolución digital tienen un impacto "profundo" en la experiencia humana, "tanto en nuestra relación con el medio ambiente como con los demás en la sociedad, con nosotros mismos y con Dios". "A través de las nuevas tecnologías, podemos inaugurar una era de cambio genuino en la condición humana, reflejada en los temores de la imaginación social de la cultura de masas y en el inquietante optimismo o pesimismo de los movimientos transhumanistas y posthumanistas", advierten los teólogos.

Para ellos, "la propuesta antropológica y cultural del cristianismo remite, hoy más que nunca, a una concepción de la vida como vocación, que posibilita un modo humano de habitar el tiempo y el espacio y de concebir las relaciones intersubjetivas".

(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
AHP/gja