Elecciones Castilla y León

Vox se frena en Castilla y León por su crisis interna pero sigue siendo clave para gobernar

MADRID
SERVIMEDIA

Vox frenó este domingo la subida que había experimentado en Extremadura y Aragón, ya que solamente consiguió un procurador más, porque le han pasado factura las crisis internas del partido y el rechazo a la investidura de María Guardiola, aunque sigue siendo decisivo a la hora de formar gobierno y el PP se tendrá que entender con esta formación.

Como era de esperar, en esta tercera cita electoral de este maratón de elecciones Vox no podía repetir los resultados obtenidos en Extremadura y Aragón, donde dobló sus escaños y sus votos, ya que en Castilla y León partía de unos números más elevados porque en 2022, con Juan García-Gallardo a la cabeza, obtuvo 13 diputados y un 17,64% de voto.

Sin embargo, el partido sí que tenía mayores expectativas que los resultados obtenidos esta noche, ya que las encuestas incluso hablaban de que, por primera vez, podría superar el 20% de intención de voto. Finalmente, con el 98,90% escrutado, Vox tan solo ha conseguido sumar un escaño más, no ha llegado ni al 19% del voto y solo ha logrado casi 20.000 votos más.

El objetivo que se marcaron los de Santiago Abascal para estas elecciones era que Vox tuviera “más fuerza” en Castilla y León, pero se ha quedado a medio gas.

Por lo menos, sí pudo conseguir un procurador en Soria, la única provincia que se le resistió en las elecciones celebradas en el 2022, aunque hay que esperar al voto CERA para confirmarlo.

TECHO DE VOX

Pese a ello, Vox ha conseguido su “mejor resultado electoral en ninguna región española”. Por ello, la alegría se apoderó del AC Hotel Palacio de Santa Ana, de Valladolid, lugar en el que Carlos Pollán siguió el recuento electoral junto a los suyos. El mismo espacio en el que hace cuatro años lo siguió García-Gallardo, aunque en aquella ocasión la fiesta fue mucho mayor.

Desde ese lugar y tras los aplausos de los presentes, Pollán ensalzó que este domingo “hemos roto el techo mayor de voto de Vox hasta ahora en España”, ya que este -casi 19%- es “el mejor resultado” del partido “hasta ahora en todas las elecciones que hemos tenido”. También celebró el aumento en el número de votos respecto a los comicios de hace cuatro años.

En esta misma línea se mostró Santiago Abascal, quien, igual que en Extremadura y Aragón, siguió la noche electoral con su equipo en Madrid. Defendió que esta es la tercera ocasión, en muy poco tiempo, en la que crece en una convocatoria de elecciones regionales” y ensalzó que en Castilla y León Vox obtuvo su “mejor resultado electoral".

Ambos apostaron por ponerse a “trabajar” a partir de mañana en un “cambio de rumbo” en Castilla y León y se limitaron a repetir que negociarán con el PP “medida a medida, con plazos y garantías de cumplimiento”. En Extremadura y en Aragón fueron más contundentes a la hora de dirigirse a los populares, ya que consiguieron más fuerza en las elecciones.

ABASCAL EN CAMPAÑA

En Castilla y León, Vox apostó de nuevo por el “sentido común”, lema que también defendió en Extremadura y Aragón, y volvió a centrar su mensaje en los “problemas reales” de los ciudadanos, sobre todo relacionados con la inmigración ilegal, la vivienda, la despoblación y el futuro de los jóvenes.

En los 15 días de campaña electoral, Vox dejó claro que el PSOE no tenía “ninguna posibilidad” de gobernar en Castilla y León y deploraron las críticas que le dedicaron los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy, así como algunas declaraciones de Mañueco, que llegaron a tachar de “infames”.

Por su parte, como ya hizo en Extremadura y Aragón, Abascal se volcó en Castilla y León junto a Pollán visitando un gran número de municipios y pueblos de esta región. El 9 de febrero tuvo lugar la presentación de candidatos y el 19 de ese mismo mes comenzó la precampaña. Desde entonces, visitó más de 60 lugares y realizó 32 intervenciones públicas.

Entre esas intervenciones públicas, cabe destacar una declaración a medios sin preguntas que realizó desde el Parador de Gredos, donde reunió al Comité Ejecutivo Nacional (CEN), al Comité de Acción Política (CAP) y a los portavoces nacionales y regionales del partido para dar un mensaje de “unidad”.

CRISIS INTERNA

De hecho, estos días de precampaña y campaña, Vox intentó dar ese mensaje ante las crisis internas que hay actualmente en el partido. Poco antes de los primeros compases de la precampaña, el partido decidió suspender de militancia a Javier Ortega Smith al no acatar la decisión del CEN de relevarle como portavoz del Ayuntamiento de Madrid.

A su vez, al inicio de la campaña electoral dimitió en bloque la dirección de Vox en Murcia para forzar la caída de José Ángel Antelo, quien se había negado a dimitir. Días después, el Comité de Garantías decidió expulsar definitivamente a Ortega Smith del partido y abrió un expediente sancionador al exlíder murciano.

A ello, hay que sumarle que exmiembros de Vox como Iván Espinosa de los Monteros y Juan García-Gallardo, entre otros, apoyaron a los nuevos ‘purgados’ del partido e incluso reclamaron la celebración de un congreso extraordinario para “hablar de por qué nos estamos reposicionando ideológicamente en tantas cosas”.

Ante preguntas de los medios, Abascal no quiso hablar sobre este tema, limitándose a repetir que los partidos no tienen que mirarse el ombligo. Defiende que los estatutos del partido los tiene que cumplir el afiliado número 4, el número 6 y el 68.000. Además, otros miembros de Vox salieron a poner en valor su figura y su labor en esta formación.

Aunque, según Abascal, los ciudadanos con los que hablaba por las calles de Castilla y León no le preguntaban por ello, al final esta crisis sí que le ha pasado factura a Vox que ha visto como la tendencia al alza que estaba teniendo en otras regiones se ha visto frenada en estos nuevos comicios.

NEGOCIACIONES CON EL PP

Al mismo tiempo, parece que también le ha pasado factura a los de Abascal su doble rechazo a la investidura de María Guardiola en Extremadura, a quien le dieron un ‘no’ al no alcanzar un acuerdo de gobierno. Además, en Aragón se quedó fuera de la Mesa de las Cortes al no presentar candidato a ninguno de los puestos.

Aunque los de Abascal lo negaron, parecía que tanto PP como Vox querían dejar pasar las elecciones esta noche en Castilla y León antes de anunciar acuerdos de gobierno. Ahora, tras los resultados de esta noche, se suma una nueva región en la que ambas formaciones están destinadas a entenderse.

En Extremadura los inicios de las negociaciones fueron “muy complejos”, pero parece que se han encauzado, ya que esta semana consiguieron pactar un decreto para evitar que estar en funciones paralice la Administración. En Aragón siempre ha parecido que el pacto entre el PP y Vox era más sencillo que con Guardiola.

A partir de mañana habrá que ver cómo serán las negociaciones en Castilla y León. Para las mismas, Vox siempre ha defendido que actuará en función de la fuerza que le dan los ciudadanos en las elecciones. De modo, en esta región, al haber conseguido un poco más de apoyo que hace cuatro años será algo más exigente a la hora de negociar.

Ya durante la campaña, tanto Abascal como Pollán tendieron la mano a Mañueco. Sin embargo, el líder del partido llegó a pedirle en muchas ocasiones que rectificara que un debate el candidato popular insinuase que a Vox le gusta tirar a “seres humanos al mar”, apuntando que hacer estas declaraciones con los que tendrá que pactar es del “género tonto”.

PRÓXIMA PARADA: ANDALUCÍA

Tras las elecciones en Castilla y León, habrá un respiro de unos meses antes de la nueva cita electoral, la de Andalucía, que previsiblemente será en junio. En esta, nuevamente habrá que estar muy pendientes del papel de Vox, ya que, si crece, puede hacer que el popular Juanma Moreno Bonilla pierda su mayoría absoluta.

Como siempre, Vox anunciará a su candidato a las elecciones de Andalucía cuando estas se convoquen, aunque se espera que sea el portavoz del partido en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira. Por el momento, Abascal ya se ha comprometido a que se volcará en estos comicios, visitando todos los rincones que pueda.

También habrá que ver si PP y Vox llegan a un acuerdo en Extremadura, Aragón y Castilla y León y evitan repeticiones electorales. Las negociaciones, por lo menos por parte de los de Santiago Abascal, serán “discretas”, sin “ruido” y alejadas de los medios de comunicación para evitar que se produzcan “distracciones” que las puedan “entorpecer”.

(SERVIMEDIA)
15 Mar 2026
BMG/mjg