Extremadura
Vox tumba el primer intento de investidura de Guardiola con el PSOE y Unidas por Extremadura
- La segunda votación tendrá lugar el viernes y activará el reloj electoral si los de Abascal vuelven a bloquear la investidura de Guardiola
- La candidata del PP pide a Vox "altura de miras" para llegar a un acuerdo "justo" y dejar atrás "la confrontación estéril"
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Vox tumbó este miércoles el primer intento de investidura de la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, al unir sus votos a los del PSOE y Unidas por Extremadura y votar en contra de la candidata del PP ante la ausencia de un acuerdo de gobierno. Guardiola se someterá a una segunda votación el viernes a partir de las 14.00 horas y, de volver a naufragar, empezará la cuenta atrás para una repetición electoral inédita.
Guardiola solo cosechó los 29 'síes' de su bancada, frente a los 36 'noes' de PSOE, Vox y Unidas por Extremadura. Ahora cuenta con 48 horas para tratar de cerrar un acuerdo de gobierno 'in extremis' con los de Santiago Abascal o, por lo menos, conseguir su abstención en la votación del viernes, ya que solo necesita una mayoría simple para que prospere.
Consciente del resultado de la votación, Guardiola cerró la segunda jornada del debate de investidura poniendo la pelota en el tejado de Vox. Dijo que tiene "la conciencia tranquila" porque ha "hecho todo lo que estaba" en su "mano" para conseguir un acuerdo "justo" con Vox. Y emplazó a su interlocutor a "reunirse las veces que sean necesarias" para alcanzar un pacto "justo" con el resultado electoral y el programa de cada partido.
Parte de la estrategia pasa ahora por ver quién lidera el relato, y el PP defiende que su "disposición a la negociación ha quedado acreditada". "Si el viernes no hay investidura, será por responsabilidad de Vox", afirman desde la dirección nacional del partido, que participa directamente de las conversaciones.
En Génova creen que "queda tiempo" para "alcanzar un acuerdo" y advierten a Bambú de que "ni las elecciones en Castilla y León ni cualquier otra motivación electoralista justifica que condenen a la provisionalidad a los extremeños" votando "lo mismo" que el PSOE de Pedro Sánchez.
Guardiola orientó sus tres intervenciones ante el Pleno en esa dirección y reclamó a Vox que reconsidere su posición porque "muchas de las cuestiones que ha puesto encima de la mesa" durante el debate "ya están acordadas". "Deje de decir cosas que pueden confundir a la sociedad extremeña", llegó a decirle al portavoz de Vox, Óscar Fernández, cuando dio a entender lo contrario.
VOX, DISPUESTO A NEGOCIAR
Fernández, por su parte, se esforzó en dejar claro que su formación sigue dispuesta a llegar a un acuerdo con el PP, a quien pidió "veracidad, garantías y compromiso". Las peticiones de su partido, expuso, las tienen los populares "encima de la mesa desde el mes de enero".
Vox reclama a Guardiola ir "medida a media, partida a partida, paso a paso, presupuesto a presupuesto" en la primera fase de las negociaciones y después, si hay acuerdo, "será el momento de hablar de quién hace cada una de esas cosas". En este sentido, Fernández también expresó su voluntad de "echar las horas que haya que echar" para "llegar a ese acuerdo", aunque precisamente desde el PP atribuyen la falta de acuerdo al lento "ritmo" de las conversaciones.
Guardiola le replicó que no existe ningún "impedimento" para impulsar "un proyecto" común y hacerlo, además, "cuanto antes". Por eso, le volvió a dedicar varios guiños en materia agraria y fiscal prometiendo acometer varias de las propuestas de Vox. Fernández, pese a tener 10 minutos en el turno de réplica, ignoró el gesto y se limitó a trasladar en 30 segundos que Vox ya había dicho "todo lo necesario para que el cambio que necesitan los extremeños sea una realidad" y que "lo demás está en su mano".
GUARDIOLA TIENDE LA MANO
Por otro lado, en el primer turno, dijo que se "compadece" de Guardiola porque "tiene que ser duro soportar la humillación del partido de uno mismo de reprenderle a uno en público y desautorizarla como interlocutora en una negociación como la que se está llevando a cabo". "A sus enemigos los tiene en casa, en Extremadura y en Génova".
Pero la candidata del PP evitó entrar "el barrizal" y pidió a su interlocutor dejar atrás "la confrontación estéril" porque ella no se metió en política para "enfrentarse" con Vox, sino para "gestionar, asumir responsabilidades y dejar una Extremadura con más oportunidades y mucho mejor".
"Extremadura se ha cansado del bloqueo", dijo en su primera intervención. "Los extremeños y las extremeñas nos están mirando, y lo que no merecen en ningún caso es que entremos en un círculo vicioso de enfrentamiento constante. Merecen que podamos demostrar que estamos a la altura de este momento y yo creo que estamos en disposición de hacerlo, por tanto, vamos a demostrarlo", remató en la segunda.
REPROCHES CON EL PSOE
El tono reconciliador que le dedicó a Vox contrastó con la dureza de sus réplicas al PSOE y Unidas por Extremadura, que previamente elevaron los decibelios del debate.
La portavoz del PSOE, Piedad Álvarez Cortés, arrancó el debate parlamentario e interpretó que el adelanto electoral lo decidió el PP nacional para gobernar sin Vox, rechazando para ello un acuerdo presupuestario con el PSOE. "Así se cumplía el guion escrito en Génova", concluyó, mofándose de que ha tenido un "giro inesperado" como "las malas película de la hora de la siesta".
La diputada socialista admitió que la presidenta incomoda a Vox, pero lo atribuyó a que "habla mucho y trabaja muy poco", y les dedica "chulerías" que terminan pagando los extremeños. Además, dejó claro que su partido no se abstendrá para facilitar la investidura porque "no es la muleta del PP" sino "la alternativa".
Guardiola replicó que el discurso de Álvarez estaba “fuera de toda realidad” y la emplazó a una "reflexión serena" de por qué su partido ha sacado el peor resultado de su historia en las elecciones del 21 de diciembre, y por qué ahora tiene 10 escaños menos, "sin liderazgo" y con una "gestora en manos" del delegado del Gobierno de Pedro Sánchez.
EL FEMINISMO
Por su parte, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, afeó a Guardiola haber pedido ayuda a todos los grupos, cuando sólo se ha sentado con Vox y la responsabilidad de tener bloqueada la región es únicamente suya, pues podría haber aprobado presupuestos con el PSOE y no convocar elecciones; “un escenario inasumible” para el presidente del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo.
A este le atribuyó "un tufo machista y clasista" por reprender a Guardiola y apartarla de la negociación con Vox, cuando no lo hizo con el expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón después de la dana de 2024. Incluso invitó a la presidenta, dada a disfrazarse en redes sociales, de hacerlo de Maria Antonieta, la mujer de Luis XVI de Francia, por si terminan cortándole la cabeza.
De Miguel se burló de ver a Guardiola "arrastrándose por debajo del aro" de Vox, después de haberles insultado, y bromeó que a Vox le tuvo que salir "urticaria" al atribuirles un feminismo que ella compartía.
Guardiola, por su parte, le afeó que dé "lecciones" cuando ha pasado de hablar de "limitar sueldos" político en el inicio de su carrera a "cobrar durante 10 años de todos los extremeños". Además, le replicó a ella y a la portavoz del PSOE que "jamás" la van a "empatar en igualdad" porque la "hoja de servicios" de sus respectivos partidos "está manchada por la prostitución y los depravados sexuales a los que han financiado sus asquerosos vicios desde las instituciones".
(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
PTR/BMG/KRT/clc


