Incendios

WWF alerta de los “riesgos” que corren los habitantes de zonas de interfaz urbano-forestal tras el incendio de La Palma y pide "políticas valientes"

-Para "volver a recuperar” paisajes agroforestales en mosaico

MADRID
SERVIMEDIA

La experta en incendios forestales de WWF, Lourdes Hernández, alertó este lunes de los “riesgos” que, a su juicio, “corren los habitantes de zonas de interfaz urbano-forestal” como los que residen en la zona afectada por el incendio de Puntagorda (La Palma) y exigió el desarrollo de “políticas valientes” que “incidan en volver a recuperar” paisajes agroforestales en mosaico.

Así lo reclamó en un comunicado emitido ante el avance de un incendio que ha arrasado ya más de 4 000 hectáreas y en el que recordó que en siniestros de estas características, que consideró “especialmente peligrosos”, las labores de extinción son “extremadamente complicadas”, ya que afectan a zonas “donde se intercalan poblaciones y casas aisladas con el propio monte”.

“De hecho, estos trabajos deben ser considerados la última opción, ya que los bomberos forestales no siempre pueden poner a salvo todas las casas”, abundó, convencida de que resulta “importantísimo” que todos los habitantes de estas áreas de interfaz “sean conscientes del enorme riesgo al que están expuestos, de que son vulnerables y de que, en gran medida, su propia seguridad también depende de ellos”.

Tras enviar “todo el apoyo y solidaridad a la población afectada” y “todo el ánimo al operativo”, la experta advirtió de la urgencia de que se desarrollen planes preventivos y de “autoprotección”, tal y como “exige” la ley, "sin dejar de lado” la, a su juicio, “enorme responsabilidad” de las administraciones públicas para “promover una estrategia preventiva eficaz con el objetivo de evitar los incendios forestales” y que esté “enfocada a disponer de paisajes agroforestales que han demostrado ser mucho más resistentes al paso de los grandes incendios forestales”.

En este sentido, la organización subrayó que la crisis climática, el aumento de sequías persistentes, el “abandono” rural, la escasez de aprovechamientos forestales y la “ausencia de políticas serias que gestionen el territorio” han transformado el paisaje “en un gran polvorín”.

En paralelo, advirtió de que estos incendios “inapagables” se han convertido en “auténticas emergencias sociales”, tal y como, a su entender, “está ocurriendo en estos momentos en el incendio de La Palma”. “En 2022, el 80 % de los superincendios tuvieron dramáticas consecuencias de protección civil, entre las que se contaron cuatro fallecidos, 90 heridos y más de 30 000 personas evacuadas de forma preventiva”, puntualizó la organización que, recientemente, presentó su informe anual sobre incendios forestales, en el que alertaba de que la “peligrosidad” de los incendios “no ha parado de crecer en los últimos años” y apuntaba a que “la única alternativa viable" es "invertir" en el medio rural para "recuperar un paisaje vivo, diverso, resistente y resiliente”.

En este contexto, Hernández dijo esperar que sea posible “controlar” el incendio “pronto, antes de que empeoren las condiciones meteorológicas” así como “que no avance más hacia la Caldera de Taburiente” e insistió en la urgencia de implementar “políticas valientes que incidan en volver a recuperar paisajes agroforestales en mosaico" en los que, según su criterio, "es compatible la existencia de pastos para el ganado, pequeños cultivos, masas forestales que se gestionan y que se aprovechan y la conservación de bosques autóctonos que estén conectados entre ellos”.

“Estamos firmemente convencidos de que el aprovechamiento es y debe ser compatible con la conservación y ese es el gran reto: adaptar el territorio para la prevención de incendios, para la adaptación al cambio climático, para la conservación de la biodiversidad, para generar empleo digno y viable y para el reto demográfico que tenemos por delante”, resolvió.

(SERVIMEDIA)
17 Jul 2023
MJR/gja